Sábado. 25.05.2019 |
El tiempo
Sábado. 25.05.2019
El tiempo

La pesca lucense perdió tres ocupados cada mes durante cuatro años

Flota pesquera, en el puerto de Burela. JOSÉ Mª ÁLVEZ
Flota pesquera, en el puerto de Burela. JOSÉ Mª ÁLVEZ

La provincia restó 165 trabajadores en sus barcos entre 2013 y 2017, hasta los 1.422. Los tripulantes más jóvenes fueron a menos en Galicia

A bordo de los barcos pesqueros con puerto base en Galicia trabajaban a cierre de 2017 un total de 11.377 marineros tras ganar el sector 742 activos en dos años con el aumento de la ocupación en las flotas coruñesa y pontevedresa. Lugo, en cambio, fue la excepción a ese incremento en el número de profesionales del mar. La provincia perdió en ese tiempo 18 tripulantes, hasta los 1.422, que son 165 menos si se mide la evolución entre 2013 y 2017, lo que supone la baja de tres ocupados al mes en esos cuatro años. 

Se quedó así al margen de una recuperación en la cifra de afiliados en el sector —marineros, mariscadores o bateeiros— con la que la comunidad rompió con el ajuste que se venía produciendo con anterioridad, influido por factores como la falta de revelo generacional o los límites a las posibilidades de captura autorizadas cada año.

En todo caso, la actividad sigue sin captar a los más jóvenes, pues las 2.136 personas de entre 16 y 34 años que en 2017 trabajaban a bordo de barcos gallegos suponen 113 menos que en 2015. Así lo revelan los datos que acaba de actualizar la Consellería do Mar, que cada dos años hace un recuento del empleo en la pesca y la acuicultura. En base a esa estadística, la franja de edad más numerosa, la que va de 35 a 64 años, es la que concentra el mayor crecimiento de los activos, con una veintena de incorporaciones al mes de media en dos ejercicios, hasta sumar 7.597 profesionales. En ese avance ha podido influir la llegada de personas que buscan en el mar una alternativa laboral por sus dificultades para encontrar un trabajo adecuado en tierra. Y, sea por eso mismo o por otros factores, también aumentaron los ocupados con 55 y más años, un contingente formado por 1.592 tripulantes que ganó  293 trabajadores en dos años.

La radiografía general de la ocupación en la flota de la comunidad refleja un crecimiento que, con todo, no es extensible a todo tipo de flotas. En el caladero nacional, por ejemplo, sumaron profesionales sobre todo las artes menores, que solas ya dan empleo a 6.558 tripulantes tras incorporar 826 entre 2015 y 2017. Y también el cerco, que con 144 ocupados más alcanzó los 1.312. En cambio, el palangre registró un ajuste considerable de marineros y, en menor medida, también el arrastre. En las pesquerías comunitarias, como la del Gran Sol, el palangre ganó 40 activos, pero el arrastre dejó a 34 por el camino. Y en los mares más lejanos, arrastre y cerco protagonizaron el descenso. La flota suma hoy 4.374 barcos. 

La pesca lucense perdió tres ocupados cada mes durante cuatro años
Comentarios