La lucha contra el invierno demográfico y el envejecido espejo galaico

Lugo vuelve a encabezar el desplome de la natalidad en España y nada parece atajar el declive en un país de velocidades. Aunque otros como Japón, Irlanda o Finlandia han conseguido ciertos avances en mitad del descalabro poblacional.
Henry Street, una de las calles comerciales de Dublín. X.LOMBARDERO
photo_camera Henry Street, una de las calles comerciales de Dublín. X.LOMBARDERO

Como un martillo pilón avisa la natalidad en Galicia pero sobre todo en Lugo, al estar la provincia a la cabeza del desplome de nacimientos de todo el Estado. Más allá del dato estimativo de que el 2024 nos trae un 18,33% menos de bebés cuando en Burgos o Teruel registran un 15,54 y un 19,46% más de alumbramientos, preocupa la tendencia poblacional del país que abre interrogantes sobre el futuro. Pese a la boyante esperanza de vida actual.

Ya sea mirando el vaciamiento social de muchas comarcas o los datos puramente económicos, la estadística tiene mal arreglo, aunque otros países nos llevan la delantera en el combate a lo que ya se conoce como invierno demográfico. Hay ejemplos más cercanos y homologables a Galicia y otros en las antípodas geográficas y culturales. Japón, con la población más anciana del mundo, donde uno de cada diez habitantes supera los 80 años y el 30% de sus 125 millones de habitantes es mayor de 65, es capaz de aguantar en el club de los países más prósperos del mundo. Y jubilándose a los 61 años, aunque elevarán la edad legal progresivamente hasta los 65.  Algo parecido ocurre en la gélida Finlandia, tecnológicamente desarrollada y a la cabeza del Informe Mundial de la Felicidad pero igualmente envejecido. El 23,6% de finlandeses supera los 65 años pero, eso sí, la edad legal de jubilación es a los 63.

En cambio, Irlanda, vecino y socio del Gran Sol, con hilo directo diario desde Santiago de Compostela, está entre las poblaciones más jóvenes de la Unión Europea y hacia allí se encaminan muchos de nuestros hijos, la mayoría muy bien formados, gracias a una política fiscal de bajos impuestos que ha propiciado el asentamiento de grandes multinacionales tecnológicas o farmacéuticas, sin descuidar el desarrollo de su sector agroganadero y turístico

Y eso a pesar de las adicciones al alcohol y otras drogas, muy visibles en las calles de Dublín y no haber remontado todavía la terrible hambruna que entre 1845 y 1849 desató la llegada de un hongo, la Phytophthora infestans, arrasando su base de alimentación: la patata. Más de un millón de muertos y otro millón y medio de irlandeses hacia EE.UU. escapando del desastre, cambiaron la demografía de la isla hasta el punto de que entre Irlanda e Irlanda del Norte apenas superan los siete millones de habitantes cuando en 1841 eran 8.2 millones.

En el centro de Dublín, en Stephens Green, Inditex prepara nueva sede de Zara. X. LOMBARDERO
En el centro de Dublín, en Stephens Green, Inditex prepara nueva sede de Zara. X. LOMBARDERO

En el último piso del centro comercial Stephen’s Green de Dublín, junto a uno de los parques urbanos más hermosos, se puede visitar la exposición Irish Famine Exhibition sobre aquella tragedia que los gobernantes ingleses agravaron al negarse a bajar las rentas a los campesinos, en general aparceros suyos de religión católica, o promover ayudas públicas a los pobres e intervenciones estatales en los impuestos y exportaciones.

Las cosas son hoy distintas y justo al lado de dicho centro comercial rodeado de tiendas, museos y restaurantes, Inditex remodela un gran local para Zara. Sus otras marcas también están por la capital y los mensajes de Opening soon y join the team anuncian la apertura y empleo en la multinacional coruñesa.

Al menos en la capital todo son códigos QR y digitalización, es difícil ver en las puertas dublinesas anuncios tan nuestros como se necesita camarero. La contratación está más profesionalizada, es una parte que las empresas han llevado a su outsourcing. Las y los jóvenes españoles son legión, ya sea por estudios o trabajando en empleos a pie de tienda y puestos de mayor responsabilidad en empresas de todo tipo, muchas relacionadas con servicios de internet. Sin un día emigraron en masa, hoy reciben inmigrantes en tropel, también de Hispanoamérica, Asia o el Este de Europa. Aunque el alquiler esté por las nubes, en relación a los más altos salarios, y el país siga fuera del espacio Shenguen de la UE pues un visado en Irlanda no permite dar el salto a otro estado miembro.

Irlanda reaccionó al desafío poblacional y sus 95.290 euros de PIB per cápita (30.320 en España), aún estando un tanto inflados respecto al nivel de vida real y general, aventajan al de muchos países, incluida la mucho más ponderada Finlandia y sus 49.700 euros de PIB per cápita. Está por ver que sea capaz de mantener sus ventajas fiscales pero la receta que el presidente estadounidense Joe Biden dio en 2021 ante las quejas de sus empresarios por la falta de trabajadores, páguenles más, Irlanda ya la había administrado hace tiempo. Los irlandeses gastan muy poco en Defensa, apenas un 1% de su presupuesto, en comparación con el 3,2% de Finlandia, cuya considerable frontera con Rusia debe vigilar y aunque está tres puestos por debajo de los finlandeses en el ránking de innovación mundial (puesto 11 frente al 7 de Finlandia, que es segunda del mundo en el ránking de capital humano), su presión fiscal es del 21,5% respecto a 42,9% del país nórdico.

La tasa de natalidad irlandesa, del 10,50 por mil, es superior a la del 8,10 por mil finlandés y además recibe muchos más inmigrantes, teniendo ambos países una población similiar: 5,2 millones y 5,5 millones respectivamente. Los suicidios en Finlandia casi doblan los que ocurren en Irlanda, pero la esperanza de vida en similar, como el índice de desarrollo humano.  

Otro caso insular, Japón, tras su milagro económico posterior a su derrota en la Segunda Guerra Mundial, tuvo que ver con la tenacidad, la electrónica y la tecnología. Sus exportaciones alimentaron una burbuja inmobiliaria y financiera interna hasta el gran caos a principios de este siglo. A aquel crecimiento desaforado le ha seguido la senda de bienes de alta calidad, productos valiosos apreciados en todo el mundo. 

LA INMIGRACIÓN

¿Se pueden tomar lecciones para el país de Zara y los viejos pero todavía muy codiciados mil ríos gallegos? La sensación es que Galicia necesita gente nueva y ni con la llegada de inmigrantes o descendientes de emigrantes, como persigue la Xunta con unos pocos cientos, se arregla. Lugo demanda marineros, trabajadores agrícolas y forestales, chóferes, camareros... y médicos, pues entre los de cabecera y urgencias los iberoamericanos son ya indispensables. 

"La inmigración puede ser parte de la solución pero no todo se debe focalizar en ella. Obviamente, hay que atraer talento y no ponerles trabas a personas formadas en su país de origen, a las que muchas veces se les exige volver a cursar gran parte de sus carreras para revalidar sus títulos", dice el economista Pablo Escobar Fior, quien alerta de que "el mundo se encuentra envejeciendo como nunca antes había sucedido en la historia". 

Hace pocos días, el presidente de Asime, la patronal del metal gallego, hacía  otra reflexión urgente sobre un sector que en estos momentos marcha viento en popa, con grandes oportunidades futuras: muchos pedidos de barcos, la industria eólica de indudable futuro, las firmas de armamento en ebullición. Justo Sierra decía en la asamblea anual lo siguiente: "Sigue habiendo una gran falta de profesionales en el sector, tanto cualificados como sin cualificar. De hecho, el empleo podría haber crecido incluso más en 2023, pero no lo hace porque no se encuentran personas para trabajar en el sector. Debemos seguir insistiendo en adecuar demanda de la industria con la oferta formativa oficial, a la vez que se flexibilizan trámites para atraer profesionales del extranjero o gallegos/españoles que quieran retornar".

DECRECIMIENTO CRECIENTE. En representación del Gobierno gallego, a Justo Sierra le dio la réplica el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, reconociendo la gravedad del momento: "Tenemos un decrecimiento demográfico creciente, que paliamos en cierta forma con la emigración, pasando de ser un país inmigrante a ser receptor de migrantes. Debemos formar a esas personas para que se integren en la sociedad gallega sin generar conflicto, a la vez que impulsamos la FP. Tenemos en Galicia más de 65.000 alumnos de FP y 11.00 empresas participantes, con una tasa de colocación altísima que denota que la empresa confía en la formación profesional. A la vez, en el ámbito universitario es necesario estar en la vanguardia para poder ser competitivos. El conocimiento, la ciencia y la investigación debe saltar al mundo de la empresa y que en gran medida sea investigación aplicada, reforzando esa transferencia a los sistemas productivos a la vez que las empresas guían en qué áreas se necesitan soluciones innovadoras". Es decir, como ocurre en Japón o Finlandia. 

El problema es que ni a medio plazo salen las cuentas en cuanto a la tasa de reposición poblacional. En los datos que el Instituto Galego de Estatística actualizó el pasado día 27 se refleja un saldo migratorio positivo, con 101.787 personas que dejaron Galicia en 2022 y 129.038 que llegaron, la mayor parte extranjeros (25.867) pero la mayoría se asentaron en entornos de A Coruña, Vigo y Santiago. Y el saldo vegetativo gallego sigue siendo un fiasco. Nacen menos de la mitad de niños por mil habitantes respecto de las personas que fallecen.

Los senior serán la fuerza laboral dominante

Si bien el envejecimiento del mundo desarrollado es un hecho constatado y la reducción de la población dentro de pocas décadas -en clara tendencia al menguar frente al gran crecimiento de los últimos tiempos-, debería aliviar la presión sobre los recursos naturales del planeta, los países donde más aprieta el invierno demográfico afrontan muchos retos, aunque hay quien lo ve como una oportunidad de igualdad y sostenibilidad frente al consumismo imperante, y no como una catástrofe.

A finales del pasado milenio hubo avisos serios al caer un 46% la fecundidad en España. En los años 80 el nivel de reproducción ya no garantizaba el relevo generacional, fijado en 2,1 hijos por mujer. Demógrafos del CSIC y el Ine vaticinaban un grave problema en 2024 que las políticas cortoplacistas no atajaron. Ahora la gente del período de mayor fecundidad de la historia, la del desarrollismo entre 1960 y 1975, finaliza su vida laboral y con el índice de fecundidad bajísimo (1,19 hijos por mujer en edad fértil, que en Lugo no llega 1), siguen los parches.

Algunos planes en el desolado rural llevan nombres eufemísticos como "fomento de la cohesión de la movilidad entre parroquias". Promover la natalidad con subsidios o conciliación tampoco funciona bien y el quebranto por la muda de las reglas sociales —económicas, educativas e ideológicas— habría sido peor si las muertes por causas naturales no se hubieran contenido: hace un siglo, la esperanza de vida del español no llegaba a 35 años y hoy supera los 83. 

Jubilar al jubilado ya no es tan fácil y ni el auxilio de la inmigración revierte aquí el declive. La tasa de reemplazo hace aguas y los más avispados ya vieron que los senior no solo iban a ser la fuerza electoral dominante. Lo serían en el ahorro y lo serán laboralmente pese al descalabro en las tasas de actividad y empleo 

LAS DOS GALICIAS. Se mira a otro lado al perder  vecinos cada año. No hay equilibrio entre las áreas costeras y el abandonado interior. El padrón lucense de 2023 cuenta con 324.267 vecinos, cuando en 1900 eran 476.375, casi como el de la provincia de Pontevedra. Entonces había 681.895 coruñeses y hoy son 1.123.884. Pontevedra también dobló aquel censo del siglo XX.

Pablo Escobar Fior, economista experto en finanzas

"La pirámide poblacional se ha invertido y el impacto va más allá de las pensiones y prestaciones sociales"

Pablo Escobar Fior. Linkedin
Pablo Escobar Fior. Linkedin

Es director financiero de un grupo empresarial de la alimentación y Pablo Escobar Fior también da charlas a estudiantes. Las incógnitas y cambios por la demografía suelen protagonizar sus artículos económicos, que tienen miles de seguidores.. Sus últimos artículos se fijan en la economía japonesa, su elevado endeudamiento crónico y población envejecida pero manteniendo un gran desarrollo y su puesto en el club del G7.

¿Cree que la también más envejecida Europa deberçía adoptar las fórmulas de estímulos monetarios para mantenerse?

Japón no deja de ser la cuarta economía a nivel mundial, si bien lleva más de tres décadas con unos niveles elevados de endeudamiento que lo diferencian del resto de los países líderes a nivel mundial. Por otro lado, con relación a Europa nos lleva muchos años de ventaja en lo que respecta al envejecimiento de su población, siendo el país con menos proporción de niños entre su población (menos del 12%), donde casi un tercio de la población es mayor de 65 años. Si bien ha sido un país pionero en asumir las consecuencias del envejecimiento poblacional, esto ha tenido un impacto considerable en el crecimiento de su economía en general. Ahora bien, su situación no es tan negativa si solo consideramos la evolución del PIB por adulto en edad de trabajar, que no difiere significativamente en los últimos años de otros países, como EE.UU. Es por esto, que muchos investigadores y economistas ven un cierto espejismo en Europa en cuanto a un escenario futuro de crecimiento menor de la economía, o mejor dicho a una nueva velocidad, ya que no hay que olvidarnos que el una economía crece ya sea por un incremento de la población (mayor demanda) y/o del nivel de productividad. El problema es que la primera variable no se podrá cumplir en Europa y en la mayor parte del mundo, dado el 'invierno demográfico' en el que nos encontramos.

Suele señalarse como gran problema el invierno demográfico, que aquí en Galicia es especialmente crudo, pero lo cierto es que sociedades como la japonesa y la europea tienen todavía niveles de bienestar, dinamismo e innovación que no hay en países con poblaciones más jóvenes. ¿Es una ilusión momentánea? ¿Cómo lo explicaría?

Creo que la explicación se encuentra en el crecimiento acumulado durante tiempo atrás. Diferente se presenta el futuro, donde las economías tenderán a crecer a ritmos diferentes a los de las últimas décadas, con poblaciones envejecidas (pocos jóvenes), con lo que esto significa a nivel social, familiar, consumo, ahorro, inversión, impuestos,...¿Qué cree que pasará hacia 2052 cuando se invierta la pirámide poblacional? A menos que se tomen medidas antes, claro… La pirámide poblacional ya se ha invertido a día de hoy en muchos países, donde el caso más llamativo es el de China, por representar la nación más poblada del mundo, donde el año pasado los nacimientos fueron menores a los decesos. Creo que esta nueva realidad nos debería llevar a replantearnos muchas cosas, que tendrán que ser diferentes. Si el foco es en la economía, todo indica que nuestro consumo será diferente, lo mismo con la inversión, el ahorro y la aversión al riesgo, donde seguramente tenderemos a ser más conservadores y ni hablar de los impuestos que además están pensados para un mundo posterior a la Revolución Industrial y poco considera nuestra realidad digital. Pensemos por ejemplo en el IVA, donde su capacidad potencial futura de recaudación se limita por un doble efecto, ya que se reduce el nivel de consumo ante un menor crecimiento poblacional, y a la vez se dirige a bienes y servicios sujetos a tipos más bajos, como pueden ser los ligados con la salud, y no hacia aquellos de tipos más altos o que incluyen impuestos especiales, por ejemplo, los combustibles.

¿Habrá reajuste de pensiones y prestaciones sociales cuando comience la jubilación del baby boom español de los años 60-70?

La jubilación de los baby boom ya ha comenzado en España, donde seguramente durante los próximos años es de esperar nuevos reajustes tanto en pensiones como en prestaciones sociales, que no necesariamente deberían de orientarse a incrementar de forma directa, como han sido los últimos, la carga fiscal de los trabajadores actuales y futuros. Lo importante es entender que vamos a un cambio de modelo, que nos encontramos ante un hecho único en la historia, donde no hay patrones para comparar o bien políticas que fueron llevadas a cabo en el pasado y que se podrían volver a aplicar como sucede ante una crisis económicas.Esto significa que el impacto va mucho más allá de las pensiones y las prestaciones sociales, cuyos ajustes futuros no dejan de ser, no la causa, sino una de las consecuencias del envejecimiento poblacional. No debemos olvidar que hemos pasado de un mundo de alta fecundidad y alta mortalidad, a uno de baja fecundidad y baja mortalidad, con el impacto que esto genera.

¿Y sobre el retraso de la edad de jubilación cinco años cobrando el 100% compatible con un empleo, como propone el Gobierno?

Tal como indicaba anteriormente, la solución no se encuentra solamente en retrasar la edad de jubilación cinco o los años que sean, si bien este tendrá que ser un cambio a implantar como consecuencia de que cada vez tenemos vidas más largas y de mayor calidad. Además, se está dejando perder mucho talento senior que a futuro no se va a poder desaprovechar. Hay que replantear la forma de entender el trabajo, donde puede ser perfectamente compatible que una persona que exceda la edad de jubilación pueda seguir trabajando, por ejemplo, en formato proyectos, donde pueda intercalar ocio y actividad laboral, si es algo que le gusta hacer. Considerar que vidas más largas significa más tiempo donde hay que pagar una pensión y si esto lo relacionamos a que el modelo actual tiene su sustento en la confianza (acepto pagar como trabajador porque confío que mañana harán lo mismo cuando me jubile), y cada vez hay menos jóvenes para poder introducirse en el ámbito laboral, el cóctel es perfecto.

¿Cómo opina que deberían o van a cambiar las relaciones laborales? ¿Van en el buen camino para una sociedad sana?

Como indicaba, debemos de replantear el modelo laboral actual y que no sea de que de un día para otro se deja de trabajar. Seguramente se podría plantear una menor actividad de forma gradual años antes de alcanzar la edad de jubilación como con posterioridad a la misma. Las empresas tienen mucho que aportar en este sentido, contratando personal más senior, donde el edadismo no debería de existir a día de hoy, algo que en el futuro tenderá a un cambio obligado, porque no se encontrarán esos jóvenes para el recambio. Hay que encontrar un equilibrio para una nueva realidad, que repito no ha sucedido nunca en la historia.

La inmigración está supliendo muchas carencias del tejido productivo y formativo del país. Por ejemplo, en nuestro entorno lucense faltan marineros, trabajadores de explotaciones agrícolas y forestales, de la construcción, camareros, conductores de camión... pero también médicos de cabecera, pediatras y otros muchos especialistas sanitarios. ¿Cree que debe abrirse más el abanico? ¿Puede ser productivo y eficaz a medio plazo para el país?

La inmigración puede ser parte de la solución pero no creo que todo se deba de focalizar en ella. Obviamente que hay que atraer talento y no poner trabas al mismo, como por ejemplo con personas formadas en su país de origen, a las que muchas veces se les exige volver a cursar gran parte de sus carreras para revalidar sus títulos.  Ahora bien, también hay que tener en cuenta que cuando hablamos del envejecimiento de la población, es de efecto global, ya que afecta a todo el mundo (exceptuando parte de África Subsahariana), por lo tanto, tampoco es que la oferta sea tan amplia y más que nada se concentra en países y culturas bastante diferentes a la española, como ser la de muchos países asiáticos. En resumen, nos esperan unas décadas de grandes cambios, con muchos retos por delante a resolver, que cuanto antes nos pongamos con ellos, mejor será nuestro futuro durante las próximas décadas.

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