Los descartes frenan el intercambio de cuotas

Los expertos analizan en Expomar cómo el desembarco de las capturas accesorias provoca diversos efectos que las pesquerías tratan de paliar
Castellot, Larrañaga, Maneiro y García Negro
photo_camera Castellot, Larrañaga, Maneiro y García Negro

El resultado de la prohibición de los descartes ya es visible. Este año afecta a las especies demersales y a falta de balance preocupan los llamados efectos de estrangulamiento, que son el incremento de los costes que lleva aparejado más control y la efectividad de esta medida. El experto en economía pesquera de la Comisión Europea Miguel Peña Castellot expuso este jueves en las Jornadas Técnicas de Expomar, que fueron inauguradas este jueves en Burela por el director xeral de Pesca, Juan Maneiro, que el sector teme que las medidas de flexibilización -transferencia de cuotas- no estén funcionando como se esperaba.

Los intercambios de cuotas se están frenando para evitar el aumento de los gastos. Peña incidió en la necesidad de adaptar las cuotas a las capturas y a los rangos de sostenibilidad fijados.

El especialista indicó además que la obligación afecta desde 2015 a los pelágicos. Las autoridades no detectaron grandes problemas ni tampoco infracciones y sí aprecieron mucha colaboración. También constataron que aumentó la carga de trabajo a bordo de los barcos, lo que conllevó efectos económicos, como la pérdida de ingresos, sobre todo porque la descarga de las especies cuya talla está por debajo de la mínima no compensa los gastos que acarrea el mantenimiento del sistema. Otro inconveniente es que esta política no motivó el desarrollo de mercados alternativos para las capturas accesorias.

Peña Castellot explicó que los últimos estudios sitúan en el 8% el nivel de descartes mundial, aunque este porcentaje es superior en la Unión Europea (UE). La mayor parte de estas capturas accesorias proceden de la flota industrial y dentro de la restante destaca la aportación de los arrastreros. La falta de información científica exacta impide aplicar medidas que contrarresten los perjuicios.

El ponente también detalló otros inconvenientes de los descartes, como el hecho de que merman el espacio disponible en las bodegas, y apuntó como aspectos negativos adicionales la pérdida de ventas futuras al desechar peces inmaduros o de pesquerías relacionadas.

Castellot resumió las posibilidades legales del estudio de la FAO, que sitúa la prohibición directa de los descartes como la más eficaz y añade que los efectos económicos sobre las flotas son menores. Puso como ejemplo medidas atenuantes –selectividad de aparejos, cierre de zonas, optimizar el control o transferencia de cuotas–, que incluidas en un proyecto en Islandia subieron los precios.

Comentarios