domingo. 18.04.2021 |
El tiempo
domingo. 18.04.2021
El tiempo

Las granjas lácteas afrontan un escenario de mayores costes y precios congelados

explotacionlactea
Sala de ordeño de una explotación láctea. AEP

El alimento del ganado, el gasóleo o los abonos se encarecen pero la industria ofrece pagar lo mismo en los contratos

El año del estallido de la pandemia de coronavirus no ha sido de los peores para el sector lácteo gallego. Al contrario, las explotaciones pudieron seguir adelante con su actividad en un clima de cierta estabilidad. En medio de la crisis sanitaria que frenó en seco a negocios de muchas ramas, el mercado ha demandado tanta o incluso más leche y derivados para cubrir el consumo, y el precio medio que cobraron los productores por el oro blanco del campo subió tímidamente en el conjunto de 2020. Esa tendencia se mantuvo en el arranque de este año, pero en plena revisión de los contratos las principales industrias que recogen leche en Galicia optan mayoritariamente por congelar los importes, o incluso por bajarlos, en un contexto en el que preocupa a los ganaderos el encarecimiento de los alimentos para las reses, de los abonos o el gásoleo agrícola.

En definitiva, se está fraguando la tormenta perfecta para un repunte de los costes de producción que no solo neutralizará la pequeña mejora de las cotizaciones en origen en el último año, sino que amenaza con ‘comerse’ el margen de beneficios que obtienen parte de las granjas por la venta de leche. "Co prezo que temos agora estamos ao límite", señala el responsable de Servicios de Unións Agrarias (UU.AA.), Óscar Pose.

De media, las explotaciones de la comunidad cobraron el año pasado 32,38 céntimos por cada litro de leche entregado a la industria, lo que apenas supone 0,8 céntimos más que el promedio de 2019, según los datos del Fondo Español de Garantía Agraria (Fega). Volvieron a situarse así a la cola de España, con una brecha de hasta tres céntimos respecto a la región en mejor posición, Asturias. En Galicia, con un nuevo máximo en producción y ese precio, la venta de la materia prima generó un volumen de negocio de 937,7 millones de euros en 2020, lo que supone 56,7 millones más que el ejercicio anterior. Esa cuantía no son ganancias para las explotaciones, pues hay que descontar el gasto en comida para los animales, suministros o veterinarios.

El carburante de uso agrícola acumula un alza superior al 7% desde inicios de año

Varios de esos costes inevitables para las granjas están subiendo, como la alimentación del ganado, que supone algo más de la mitad de la factura. La razón es el encarecimiento desde hace unos meses de las principales materias primas con las que se elaboran los concentrados, como la soja, el maíz, la colza o la cebada. ¿Cuáles son los motivos? La Asociación Gallega de Fabricantes de Alimentos Compuestos (Agafac) apunta a la especulación en los mercados, con compras masivas por parte de fondos de inversión; una mayor demanda de China; o a una revisión a la baja de las existencias mundiales, con producciones más reducidas en países exportadores como Estados Unidos o la zonas del Mar Negro. Con ese telón de fondo, el precio medio del pienso para vacuno de leche ya rondaba los 236 euros por tonelada hace unas semanas, tras subirun 7% desde mediados de septiembre, según los datos que recoge el Ministerio de Agricultura.

La factura del gasóleo también se encarece. El carburante de uso agrícola acumula un alza superior al 7% desde inicios de año, con el litro cerca de los 0,90 euros a las puertas de la primavera, cuando comienza el ensilado de la hierba y otras labores que incrementan el uso del tractor. Las explotaciones también notarán, ahora que se han activado los trabajos de abonado de la tierra, una subida de precios de los fertilizantes.

La tendencia al alza de estos costes es ahora uno de los principales focos de preocupación de las granjas. Aunque la ley de la cadena alimentaria obliga desde hace un año a pagar a los ganaderos precios que cubran al menos lo que gastan en producir la leche, en la práctica esa norma no se cumple. De hecho, desde Unións Agrarias explican que las revisiones de contratos ya cerradas para los próximos meses y las que se están abordando suponen, mayoritariamente, mantener el mismo nivel de precios. "A estabilidade nun contexto de subida dos custos non pode considerarse algo positivo", ponen de relieve.

Un estudio encargado por el Ministerio de Agricultura revela lo que denuncian los ganaderos, que los precios en origen no llegan para cubrir los costes de producción. El avance de este informe en fase de revisión concluye que los productores españoles tienen que gastar para obtener cada litro de leche una media de 36,26 céntimos, mientras los ingresos medios apenas superan los 35 céntimos, sumando a lo que cobran por el ‘oro blanco’ otros ingresos como los de la venta de terneros o novillas de recría. Esta brecha constata que las ayudas de la política agraria común (PAC), u otras subvenciones, son el verdadero sostén de muchas explotaciones, que sin ese apoyo a su renta cada año verían seriamente comprometida su viabilidad.

Incertidumbre por la futura PAC o la norma de purines
A la preocupación actual por el repunte de los costes de producción en las explotaciones lácteas se suma la incertidumbre sobre el impacto de la futura PAC o la norma sobre purines. Respecto al marco de ayudas comunitarias que se aplicará a partir de 2023, la UE trata de cerrar el reglamento definitivo mientras España prepara el plan estratégico que trasladará esos postulados al ámbito nacional. Lo que ya está claro es que las exigencias medioambientales para percibir los apoyos será mayores. En lo que toca a la normativa de purines, el Ministerio de Agricultura perfila el decreto que prohibirá su aplicación en plato o abanico para contener las emisiones de amoníaco, lo que abocará a las explotaciones a gastar dinero para adaptarse a las técnicas que se permitan.
6.722
Es el número de ganaderos con entregas de leche en Galicia en enero , lo que supone 380 explotaciones menos en un año tras perder la barrera de las 7.000. La reducción puede deberse en algún caso a procesos de concentración, pero se explica sobre todo por los abandonos.
Producción sin freno
La continua bajada en la cifra de granjas activas contrasta con un nuevo repunte en la producción de leche en 2020. De las explotaciones gallegas salieron cerca de 2,8 millones de toneladas de materia prima, un 3,9% más que en 2019. Con márgenes muy ajustados, la vía que tienen los ganaderos para ganar más dinero es aumentar la producción.

Las granjas lácteas afrontan un escenario de mayores costes y...
Comentarios