El Gobierno avisa a Ferrovial del coste fiscal que puede acarrearle su marcha

Perderá ventajas impositivas si la Agencia Tributaria concluye que no hay motivo económico para el traslado de su sede a Países Bajos ► La empresa incide en que existen "sobradas" razones
Rafarel del Pino, presidente de Ferrovial, en una junta de accionistas. AEP
photo_camera Rafarel del Pino, presidente de Ferrovial, en una junta de accionistas. AEP

A pocas horas de que los accionistas de Ferrovial voten este jueves a favor o en contra del polémico traslado de su sede de España a Países Bajos, el Gobierno mantiene hasta el último momentos la presión sobre la compañía para tratar de evitar su marcha. Este martes le advirtió de que se arriesga a asumir una elevada factura fiscal por la operación si la Agencia Tributaria (Aeat) concluye que no existen motivos económicos que justifiquen el movimiento de su domicilio social a Ámsterdam.

Si el máximo órgano de decisión de la multinacional, la junta general, avala el cambio, la fusión inversa entre la matriz española de Ferrovial y su filial neerlandesa para dar lugar a una sociedad con sede en Países Bajos conllevará el pago de una serie de impuestos que pueden ser bonificados si se alega un motivo económico válido. Esto es: "que tenga una lógica empresarial y no persiga únicamente un ahorro tributario", explican fuentes del Ejecutivo. En caso contrario, no podría acogerse al régimen especial de fusiones del impuesto de sociedades.

A la espera de lo que determine Hacienda, un estudio realizado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) concluye que el grupo que preside el empresario con raíces en Ribadeo Rafael del Pino no tiene que llevar su sede a Países Bajos para lograr su objetivo de cotizar en la Bolsa estadounidense. La constructora, por el contrario, defiende que ninguna empresa cotiza en ese país manteniendo su sede en España.

La multinacional esgrime que las razones económicas para su traslado son "sobradas y conocidas". Su codirector de comunicación, Francisco Polo, citó este martes algunas en una entrevista en Onda Cero: "aumentar la capacidad de competir en los mercados internacionales", incrementar la liquidez de la acción, ganar "visibilidad" ante inversores y "mejores condiciones de financiación". E incidió en que no hay una motivación fiscal porque el impacto en ese sentido será "neutro".

Sobre la carta que el Gobierno envió a Ferrovial a las puertas de la junta de accionistas, manifestó que "nunca había ocurrido".

División entre los accionistas: el plan podría fracasar

El fondo soberano de Noruega, uno de los principales accionistas extranjeros de Ferrovial con una participación del 1,49%, votará en contra del traslado de su sede a Ámsterdam. Hay que tener en cuenta que la ley neerlandesa restringe más que la española el poder de los accionistas con menos peso en el capital. El plan de la cúpula puede verse truncado por el denominado derecho de separación, que permite a los que voten en contra dejar de ser accionistas vendiendo los títulos al grupo. Si lo ejerce más de un 2,65% del capital social en el plazo de un mes desde la celebración de la junta, el cambio de sede no será efectivo. 

Mientras, ya mostraron su apoyo la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas, la World Federation of Investors y Better Finance.

La firma traslada por escrito al Ejecutivo que sigue adelante

Ferrovial sigue adelante con sus planes pese a las advertencias del Gobierno, convencida de que la mudanza de su sede a Países Bajos está justificada. Así se lo ha hecho saber a través de una carta de respuesta a la misiva que le envió el secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés, en la que argumentaba que la compañía podría cotizar en la Bolsa de Nueva York sin trasladar la matriz a Ámsterdam.

En su réplica, el consejero delegado del grupo, Ignacio Madridejos, defiende que la doble cotización desde Países Bajos es una alternativa "contrastada", mientras la posibilidad de lograrla desde España "carece de precedentes" y está sujeta a "interrogantes técnicos y operativos". Remarca que ningún emisor ha planteado esa posibilidad en España y que no ha habido hasta la fecha ninguna cotizada española con sus acciones admitidas a negociación en EE UU.

Más allá del salto al parqué estadounidense, el directivo señala que la operación está justificada por una "pluralidad de razones" y reclama "respeto" hacia las decisiones. Ferrovial esgrime que son los accionistas los que deben valorar la operación y destaca que varios inversores institucionales y entidades independientes apoyan su hoja de ruta.

Tras la última advertencia del Gobierno, Madridejos le conmina a "no condicionar" la aplicación del régimen de neutralidad fiscal en la fusión con su filial neerlandesa.

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