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La dueña de R enganchará a los directivos con incentivos para impulsar la expansión

José Miguel García, consejero delegado de Euskaltel. EP
José Miguel García, consejero delegado de Euskaltel. EP
Reunido en A Coruña, el consejo de administración de Euskaltel aprobó un plan de bonus para 40 ejecutivos que implicará repartir unos 76 millones en tres años si logran duplicar el valor de la acción

El Grupo Euskaltel ha aprobado un plan de incentivos a largo plazo que, de 2020 a 2022, beneficiará a entre 30 y 40 directivos y "colaboradores clave" de la compañía, que abarca el operador gallego de cable R y el asturiano Telecable. El objetivo del programa, refrendado el lunes por el consejo de administración —que se reunió en A Coruña— es fidelizar el talento y evitar que otras compañías tecnológicas los fichen en un escenario en el que el operador de telecomunicaciones líder en el norte de la Península ultima su estrategia de expansión a nivel estatal.

El programa de incentivos —que se extienden al presidente, Xabier Iturbe, al consejero delegado (CEO), José Miguel García, y al secretario general, José Ortiz— busca "alinear a los principales ejecutivos de la compañía con los intereses de los accionistas en la consecución de los objetivos de negocio" de la sociedad en los próximos años. En la hoja de ruta está el lanzamiento de una cuarta marca, utilizada para la expansión por España (la negociación está abierta con Virgin), e incrementar la cuota de las tres enseñas territoriales.

Los beneficiarios ingresarán un incentivo variable de carácter extraordinario vinculado a la evolución de la cotización bursátil de Euskaltel y a la consecución de los objetivos ligados "al flujo de caja operativo", esto es, a los resultados. Así, podrán participar en hasta un 4% del valor total creado para el accionista. En cuanto al sistema de pago, la intención es que al menos el 5% se abone en acciones de Euskaltel y el resto, en efectivo.

La meta es hacer que el precio de la acción repunte hasta los 19 euros, lo que representa un aumento de valor para los accionistas de más de 2.000 millones, que duplica con creces la capitalización actual. El desafío no es menor.

Euskaltel cerró este martes la sesión en 8,38 euros, lo que representa una revalorización del 0,36% en una jornada en la que llegó a escalar un 2,4%. El valor cotiza un 6,6% por debajo del nivel de cierre de 2019, con lo que su capitalización se sitúa en 1.497 millones. Un simple cálculo indica que, si la cúpula logra alcanzar el precio objetivo, esos 40 ejecutivos podrían repartirse un máximo de 76 millones en acciones y cash, eso sí, siempre y cuando también alcancen los objetivos de generación de caja.  

Con una base de 670.000 clientes de servicios de cable entre usuarios residenciales y negocios, de los cuales R (que Euskaltel absorbió en julio de 2015 por 1.190 millones) copa el 32%, el grupo sostiene en Galicia unos 1.300 empleos

 

El grupo de telecomunicaciones, que el 25 de febrero publicará sus resultados, debe someter el plan al voto de la junta de accionistas, cuya fecha aún está por determinar.

Con una base de 670.000 clientes de servicios de cable entre usuarios residenciales y negocios, de los cuales R (que Euskaltel absorbió en julio de 2015 por 1.190 millones) copa el 32%, el grupo sostiene en la comunidad unos 1.300 empleos. De este total, alrededor de 160 son propios. En conjunto, del grupo anclado en Euskadi, Asturias y Galicia dependen cerca de 3.600 puestos entre directos e indirectos.

TRANSFORMACIÓN. Tras el afianzamiento del fondo de inversión británico Zegona en el capital del grupo —desde abril es el primer accionista y copa 21,316%, por delante de KutxaBank (19,88%)—, el operador con sede en Derio ha renovado su cúpula. A la entrada en junio de José Miguel García, exCEO de Jazztel, como nuevo consejero delegado, siguió el pasado octubre la designación como presidente de Xabier Iturbe, que fue vicepresidente de KutxaBank y director financiero de Euskaltel desde su fundación en 1998 hasta 2008. En clave gallega, el coruñés Alfredo Ramos, ligado a R desde sus inicios en 1998 y director general de R desde la venta a Euskaltel hasta el pasado verano, ocupa desde julio el cargo de director comercial del grupo. También se mantiene Isidro Fernández, que dirige el segmento de clientes empresariales de la compañía, que cerró 2018 con un beneficio de 62,8 millones e ingresos por 691,6 millones.

El reajuste sigue pues este martes trascendió el nombramiento como responsable de Recursos Humanos de Berta Álvarez Stuber, que desarrolló su carrera en Garriges, Global Energy y Gamesa, entre otras firmas.

La dueña de R enganchará a los directivos con incentivos para...
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