La brecha entre el coste de la vivienda y el sueldo lastra la emancipación juvenil

El 15,6% de jóvenes españoles vivía en su propia casa a finales de 2021, una cifra aún lejana a las de antes de la crisis inmobiliaria ► Galicia está por debajo de la media y con signos de estancamiento, según el informe del Consejo de la Juventud de España
Un joven examinando anuncios de casas. EP
photo_camera Un joven examinando anuncios de casas. EP

El 15,6% de los jóvenes en España vivía emancipado en la segunda mitad de 2021, lo que supone un ligero aumento de 0,7 puntos con respecto al primer semestre de ese año, pese a ello es una cifra aún lejana de la registrada antes del estallido de la burbuja inmobiliaria y lastrada por la diferencia entre el coste de la vivienda y la renta de la juventud.

Son datos que se extraen del informe elaborado por el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE), presentado este jueves y correspondiente al segundo semestre de 2021, que subraya que el perfil del joven emancipado no es tan joven, ya que tiene 29 años, cuenta con un salario un 28% superior al resto, contrato indefinido y estudios superiores terminados.

El documento, publicado en la víspera del Día Internacional de la Juventud, pone de manifiesto que "la precaria" recuperación del empleo no ha ido acompañado de un aumento de los sueldos de los jóvenes trabajadores que consiga reducir "la brecha" entre los altos precios de la oferta de vivienda y la poca renta disponible de quienes la demandan.

De reducirse esta brecha, apunta el informe -presentado por la presidenta del CJE, Elena Ruiz Cebrián, y el coautor, el sociólogo Joffre López- mejoraría la tasa de emancipación juvenil.

El informe abunda en que 2021 cerró con los tipos de interés en "mínimos históricos" y con un descenso del precio medio del alquiler en un 8,5%, condiciones que podían augurar una mejora del acceso a la vivienda, pese a ello, un joven tiene que dedicar 3,8 veces su salario neto anual para afrontar la entrada de una hipoteca para la compra de la vivienda media del mercado inmobiliario (170.000 euros). Y en cuanto al alquiler, el coste medio era de 848 euros mientras que los jóvenes solo pueden asumir una cuota de 320 euros «sin caer en el sobreendeudamiento».

Sí ha habido un incremento de algo más de medio punto en la tasa de emancipación de los jóvenes de entre 16 y 29 al pasar del 14,9% en la primera mitad de 2021, la más baja del siglo, al 15,6 en los últimos seis meses de ese mismo año.

Es una proporción prácticamente igual a la que había a finales de 2020 (15,8%) pero "muy lejos" del 25% alcanzado entre 2006 y 2010 y aún por debajo de las de 2019, antes de la pandemia del coronavirus, cuando el 18,7% de la juventud había conseguido emanciparse.

El ligero incremento semestral se produjo en todas las comunidades autónomas salvo en Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Galicia.

Sin nombre

El informe apunta a que esta leve mejora de la emancipación juvenil se ha apoyado "en una intensa recuperación" del empleo destruido por la pandemia, de forma que la tasa de paro joven cayó 5,2 puntos hasta situarse en el 23,6%, por debajo de la tasa marcada al final de 2019 (23,8%).

Y el cierre del pasado año, la creación de empleo se dio además de entre la juventud asalariada, entre los que trabajan de manera autónoma (6% frente al 4,5% de 2019).

Sin embargo, especifica el informe, la recuperación de puestos de trabajo "se ha cimentado en la precariedad laboral de la juventud" debido a la temporalidad y la parcialidad.

GALICIA. La emancipación residencial de los jóvenes se estanca en Galicia, junto con Aragón, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, ya que son las únicas comunidades en las que este índice no se ha incrementado durante 2021, al tiempo que la temporalidad laboral escala a casi el 60%. En Galicia solo el 15,1% de las personas jóvenes estaba residiendo en una vivienda distinta a la de sus hogares de origen, un porcentaje que apenas varió con respecto al semestre anterior.

Aparte de este parón una de las especificidades de Galicia, en el segundo semestre del año pasado, el repunte de la temporalidad entre la población juvenil. Así, si bien se produjo una recuperación del empleo, como en el conjunto de España en comparación con 2020, esto conllevó un incremento de la temporalidad. A finales del año pasado el 59,7% de las personas jóvenes asalariadas en Galicia trabajaba con contratos temporales, frente al 53,1 % de 2020.

Este aumento de la contratación temporal coincidió con un avance de la sobrecualificación y del paro de larga duración. Además, aunque a finales de 2021 había menos personas jóvenes en paro en Galicia -un 7,54% menos que el año anterior- entre ellas ganaron peso las que llevaban más de un año intentando buscar trabajo, al pasar del 20,9% al 31,2%.

Galicia se encuentra por debajo de la media española tanto en tasa de emancipación residencial de los jóvenes, como en tasa de actividad y empleo, pero al mismo tiempo tiene menos paro juvenil.

La comunidad está entre las que los jóvenes deben dedicar más esfuerzo salarial para adquirir una vivienda, aunque hay diferencias por provincias.

En la de A Coruña, para los más jóvenes (en el tramo de edad citado) el coste de acceso a una vivienda en propiedad es más del 70 % de su salario neto, mientras que en Pontevedra es del 40 al 50%, y en Ourense y Lugo el porcentaje está entre el 30 y el 40%.

Encuesta ¿Es posible independizarse con el coste que supone un alquiler?

Mar López 25 años

"Vivo con mis padres hasta que encuentre trabajo. Acabé este año el máster en publicidad programática y cuando encuentre trabajo me independizaré, aunque fuera de Lugo porque no hay empleo en este sector".

Omar Campos 26 años

"Me independicé en marzo de 2021, cuando encontré trabajo y pude permitírmelo. Estudié la carrera de ingeniería electrónica y un máster. Después de ocho meses, encontré un empleo en A Coruña y ahora vivo allí".

Laura Varela 26 años

"Soy independiente desde los 18, cuando estudiaba Magisterio y trabajaba en una papelería. Para buscar un empleo de lo mío me fui a Irlanda, donde vivo ahora. Estoy muy contenta allí, hay más oportunidades".

Uxía Carral 26 años

"Trabajo como profesora en una universidad de Madrid. Me independicé hace poco yéndome a vivir con dos amigas. Con el precio de los alquileres es imposible vivir solo, se te va más de la mitad del sueldo".

Héctor López 25 años

"Llevo queriendo independizarme desde que cumplí 18 años pero el tema económico está complicado. Ahora estoy trabajando en una notaría y estoy bien, intentaré ahorrar lo que pueda y me lo plantearé".

Ánxela Gómez 25 años

"Vivo sola pero no soy independiente económicamente. Estudie Ade y un máster. Ahora trabajo como becaria en una consultoría en A Coruña y me ayudan mis padres para poder pagar el alquiler".

Brecha de género al volar del nido
Los datos muestran «una gran brecha de género» en términos socioeconómicos y si la emancipación residencial es mayor entre las jóvenes (18,5 %) que entre hombres (12,7 %), la forma de hacerlo es diferente: las mujeres que se emancipaban en solitario suponían solo el 13,8 %, la mitad que los hombres que vivían en hogares unipersonales (26,7 %).

MÁS SISIS QUE NINIS. La población joven inactiva era el 47,6 % de la juventud, de los que el 89,7 % lo era por encontrarse estudiando, la cifra más alta de la serie histórica. Solo el 2,4 % de la juventud inactiva se encontraba, a su vez, sin estudiar y "frente a este pequeño porcentaje de ninis" destaca el "elevado de sisis", aquellos que trabajan y estudian, quienes suponen un total del 32,5%.

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