Bico de Xeado no para de crecer

Lo que nació como un ilusionante proyecto para dar valor añadido a la leche de Granxa O Cancelo se ha convertido en un templo del helado artesanal. La marca amparada por Galicia Calidade tiene puntos de venta por toda España y ya factura más de 4 millones al año
Fotos de helados en Bico de Xeado. Michelena 5.
photo_camera Imagen de una heladería de Bico de Xeado. ADP

QUIÉN LES iba a decir a los impulsores de Bico de Xeado cuando se lanzaron a elaborar helado artesanal para dar valor añadido a la leche que producían que la marca llegaría a vender cientos de miles de litros de este dulce alimento, a sobrepasar las fronteras de Galicia y a conquistar cada vez más paladares con un producto diferenciado que ha logrado abrirse hueco en el mercado.

Su caso es un ejemplo de expansión y éxito. Desde la apertura de su primera tienda en A Coruña han pasado siete años y muchas cosas buenas para Bico de Xeado, que ya suma 24 puntos de venta propios, una veintena de franquicias y más de un centenar de colaboradores que ofrecen la marca en sus establecimientos. Tiene capacidad para aumentar el ritmo de aperturas, pero en su ADN prima la prudencia y la calidad sobre la cantidad, como explica su gerente, Jesús Otero.

Detrás de esta iniciativa empresarial está la Cooperativa Agraria Provincial de A Coruña, que destina la leche de una de sus dos granjas, O Cancelo en Miño, a elaborar este alimento de la felicidad. El proyecto comenzó a dar los primeros pasos allá por 2011. Antes de ponerse manos a la obra aprendieron de otros productores de helado y comenzaron elaborando este postre frío para la restauración, hasta que en 2014 nació Bico de Xeado y ahí comenzó una nueva etapa marcada por el crecimiento. Durante un tiempo siguieron fabricando en la explotación, pero en 2015 se hicieron con un obrador en Arteixo. Pronto se les quedó pequeño y en 2017 empezaron a trabajar en otro en Bergondo, donde siguen produciendo los helados con el mismo proceso artesanal.

En apenas cuatro años duplicaron el volumen de ventas, pasando de los en torno a 200.000 litros de 2017 a unos 427.000 en 2021. La irrupción del covid frenó en 2020 la senda de crecimiento, pero Bico de Xeado logró retomarla el año pasado y marcar récords. Poco antes precisamente de estallar la pandemia que les abocó a cerrar sus tiendas compraron una nueva nave en Bergondo, donde tienen una segunda cámara para mantener frío el helado hasta que sale hacia los puntos de venta, un almacén para materias primas y oficinas.

El negocio va viento en popa y les reporta ya una facturación anual de 4,2 millones. Tienen presencia en muchas comunidades, pues sus helados se pueden disfrutar en Madrid, Gijón, Santander, Murcia, Cabo de Palos, Cartagena, Málaga, Tarragona, Salamanca o Sevilla, entre una amplia lista de emplazamientos. La tienda con más afluencia es la que tienen a pocos metros de la catedral de Santiago, donde es habitual ver colas para gozar de sus helados cremosos y "100% naturales", amparados por el sello Galicia Calidade. La lista de sabores es cada vez más amplia: de lo tradicional —chocolate, vainilla o fresa— a lo diferente, como el requesón con higo caramelizado o la castaña. Las últimas novedades anunciadas son de lo más innovador, con un helado de queso azul y otro de mostaza.

Venden ya más de 400.000 litros de este dulce alimento al año y reciben muestras de interés para llevar sus helados fuera de España

En Galicia llegan a diversos pueblos a través de un modelo de puestos móviles que funciona cuando el buen tiempo comienza a asomar. Y es que el 42% de las ventas de Bico de Xeado se concentran en julio y agosto.

Aunque la comunidad no es famosa por su cultura heladera, la marca ha logrado crear identidad.

Desde dentro: la marca está en pleno refuerzo de su equipo
El éxito de Bico de Xeado no es fruto de la casualidad. La receta lleva pasión, trabajo, perseverancia, ganas de progresar y un "gran equipo" que comparte los valores de la marca. Lo integran unas 80 personas, y en verano la plantilla superará las 120. Jesús Otero pone en valor el trabajo de cada miembro, desde la granja a la tienda, donde reciben al cliente "cun sorriso".

La firma está reforzando el plantel. "Temos que crecer en todos os niveis", señala el gerente.Recientemente buscaban profesionales para su obrador o para reparto. La media de edad en el equipo apenas supera los 30 años. Las condiciones de trabajo buscan favorecerla conciliación. De hecho, en las nuevas instalaciones que preparan en Bergondo habrá guardería.

En el obrador


El proyecto ha ido sumando personas y máquinas en paralelo a su crecimiento, pero el proceso de elaboraciónes el mismo. Se mezclan los ingredientes base del helado (leche, nata, azúcar...) con mucha precisión, luego pasan a una pasteurizadora, después al homogeneizador y a continuación a un enfriador de placas para bajarla temperatura de la mezcla a 4ºC. El siguiente paso es la maduración durante entre 8 y 24 horas. De ahí va a la mantecación, una especie de centrifugadora de la que sale a unos -10ºC. En la última fase pasa a un abatidor de temperatura a -35ºC y luego se almacena a -20ºC.Ylisto para hacernos la boca agua.

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