El BCE inicia la bajada de tipos de interés: ¿qué pasará con las hipotecas y depósitos?

El Banco Central Europeo baja el precio del dinero después dos años de pulso a la inflación sin prometer nuevos recortes. La reducción de tipos es de 0,25 puntos, hasta el 4,25%, tras la escalada histórica emprendida en el verano de 2022

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde. FRIEDEMANN VOGEL (EFE)
photo_camera La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde. FRIEDEMANN VOGEL (EFE)

Hace ya meses que se esperaba que el Banco Centro Europeo (BCE) cambiase el paso de la política monetaria en su cónclave de junio y así ha sido. Casi dos años después de sorprender con la mayor subida de los tipos de interés en dos décadas para aplacar la inflación, en la que fue solo la primera alza de diez consecutivas hasta septiembre de 2023 y a las que siguieron otros nueve meses con la tasa de referencia congelada, el guardián del euro ha decidido bajar el precio del dinero. ¿Cuánto? En 0,25 puntos, hasta el 4,25%. Es el primer descenso en ocho años, desde marzo de 2016, y supondría el pistoletazo de salida para nuevas bajadas, pero, con la prudencia que caracteriza al instituto emisor, ni lo asegura ni habla del posible ritmo de recorte.

Y es que el pulso a la inflación no está ganado por completo. La misión del BCE es hacer todo lo posible por mantenerla en el entorno del 2%, pero tras el estallido de la guerra en Ucrania se desbocó y fue ahí cuando emprendió una escalada histórica de los tipos para contenerla, incluso a costa de debilitar la economía.

El objetivo era, básicamente, encarecer la financiación a familias y empresas e incentivar el ahorro para que gastásemos menos y los precios bajasen. Y lo hicieron. En junio de 2022, la inflación en la eurozona era del 8,6% en tasa interanual. El mes pasado se situaba en el 2,6% de acuerdo con el dato adelantado, tras subir dos décimas. Esta es una muestra de que no está controlada y el organismo que pilota Christine Lagarde lo achaca en parte al crecimiento de los salarios.

  1. Un impacto escaso para familias y empresas
  2. Los próximos pasos del BCE
  3. ¿Qué pasará con las hipotecas y depósitos?
  4. Más optimismo desde el FMI con la economía española

Un impacto escaso para familias y empresas

De hecho, ha vuelto a retrasar a 2026 la consecución del objetivo del 2% tras empeorar sus previsiones de inflación para este año y el que viene en dos décimas, hasta el 2,5% en 2024 y el 2,2% en 2025.

Aun así, el BCE concluyó en la reunión de su consejo de gobierno celebrada este jueves en Fráncfort que "es apropiado moderar ahora el grado de restricción de la política monetaria" –solo un miembro votó en contra–. Dio así un paso ansiado por los titulares de hipotecas a tipo variable o por las empresas que necesitan recurrir al crédito, aunque los efectos de esta primera bajada de apenas un cuarto de punto pueden ser limitados o imperceptibles, por lo que la clave está en dar continuidad a los recortes.

Los próximos pasos del BCE

¿Qué hará el BCE a partir de ahora? Es una incógnita. Christine Lagarde evitó ante los medios comprometer una senda de descensos en el corto y medio plazo ante un camino que ve "lleno de baches". El organismo analizará la evolución de los datos y, reunión a reunión, tomará decisiones, con un aviso: mantendrá los tipos lo suficientemente restrictivos el tiempo necesario para ganar la batalla a la inflación.

"Conocemos el destino. Sabemos la dirección que estamos tomando. Conocemos la metodología que aplicaremos [...] pero lo que es muy incierto es la velocidad a la que viajaremos y el tiempo que nos llevará", señaló la francesa.

La próxima reunión del BCE se celebrará en julio, pero el mercado duda de que haya movimiento y pone el foco en el encuentro de septiembre. Los inversores contemplan entre una y dos bajadas más de tipos en la eurozona en lo que queda de año, que podrían ser entre septiembre y diciembre. En todo caso, señalan que lo que haga la Reserva Federal estadounidense puede marcar el paso.

La Bolsa española reaccionó este jueves con tibieza a la bajada de tipos. El Ibex se anotó una subida del 0,8%, en buena medida gracias al impulso de los bancos, a los que le viene mejor un escenario de tipos altos. En todo caso, se prevé que sus beneficios sigan subiendo.

¿Qué pasará con las hipotecas y depósitos?

Las decisiones sobre política monetaria que el Banco Central Europeo (BCE) adopta tiene repercusiones para las familias, las empresas y los gobiernos. Si los tipos de interés suben, aquellos que están más endeudados o necesitan obtener financiación salen perdiendo, mientras que las bajadas les favorecen. Sin embargo, en este caso, la reducida rebaja del precio del dinero adoptada el jueves por el guardián del euro y las dudas sobre las próximas –se esperan pocas y también conservadoras– apuntan a que el impacto será por ahora limitado.

Los préstamos deberían ser más baratos con el pequeño alivio en los tipos, incluidas las hipotecas a tipo variable. Lo que ocurre es que, como este cambio de rumbo del BCE se daba por hecho, el euríbor ya ha tendido a bajar en los últimos meses, abaratando ligeramente la cuota de los hipotecados a los que le toca la revisión anual o semestral. En este sentido, el director general de Idealista Hipotecas, Juan Villén, señala que el mercado "ya está descontando esta bajada [de tipo], incluso alguna más".

El euríbor cerró mayo con un valor medio del 3,68%. Desde HelpMyCash consideran que podría reducirse un poco más. "Es posible que baje, pero a un ritmo moderado. Creemos que podría situarse entre el 3,25% y el 3,5% para finales de año", estima el analista hipotecario Miquel Riera. En todo caso, dependerá de las decisiones que tome el BCE en función del avance la inflación.

¿Y qué ocurrirá con la nuevas hipotecas? Adelantándose al organismo que pilota Christine Lagarde y con el objetivo de captar clientes, la banca ya comenzó a reducir los intereses de sus hipotecas a inicios de año, con ofertas más atractivas sobre todo en las fijas ante la alta demanda. Habrá que ver si la guerra va a más.

Las personas con ahorros pueden salir perdiendo

En la otra cara de la moneda, los consumidores con ahorros pueden salir perdiendo. La bajada del precio del dinero podría traducirse en un descenso de la rentabilidad de productos como los depósitos, que la banca tardó tiempo en remunerar cuando los tipos emprendieron la subida.

Un euro más débil que el dólar

La bajada de los tipos también tiene otras consecuencias. Desde HelpMyCash apunta al riesgo de "un euros previsiblemente más débil frente al dólar", lo que contribuiría a que el petróleo y las materias primas, que cotizan en billetes verdes, salieran más caros. "Eso podría subir la inflación de nuevo. En la economía todo está relacionado", explica Olivia Feldman, economistas y confundadora de este comparador financiero.

Más optimismo desde el FMI con la economía española

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado cinco décimas al alza su previsión de crecimiento para la economía española en 2024, que ahora estima en el 2,4% –por encima del 2% proyectado por el propio Gobierno–, mientras mantiene el pronóstico para 2025 en el 2,1%.

El organismo destaca que ha demostrado una "notable resistencia" ante la incertidumbre mundial y el endurecimiento de las condiciones financieras.

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