El BCE cuestiona el nuevo tributo a la banca y llama al sector a cargarlo al cliente

El Gobierno descarta un cambio en la hoja de ruta

Sede del BCE en Fráncfort. BORIS ROESSLER (EFE)
photo_camera Sede del BCE en Fráncfort. BORIS ROESSLER (EFE)

El Banco Central Europeo (BCE) cuestiona diferentes aspectos del nuevo impuesto con el que el Gobierno español quiere gravar los ingresos por intereses y comisiones de la banca en 2023 y 2024 para que el sector contribuya a financiar las medidas antiinflacionarias.

El supervisor europeo emitió este jueves un dictamen sobre este gravamen del 4,8% que se repercutirá a las entidades que en 2019 ingresasen más de 800 millones en concepto de margen de intereses e ingresos por comisiones. La institución que pilota Christine Lagarde augura que el tributo puede poner en peligro la transmisión fluida de las medidas de política monetaria y aventura que su importe puede no resultar proporcional a la rentabilidad del sector. 

En esta tesitura, insta al Ejecutivo de Sánchez a realizar "un análisis exhaustivo" de las consecuencias negativas del tributo, estudiando si podría lastrar la concesión de crédito y dañar la competencia. En un contexto de "gran incertidumbre", la institución pide no perder de vista que los bancos tendrán que reforzar sus provisiones para cubrir las posibles pérdidas derivadas de "la acusada ralentización" económica prevista. 

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, descartó que las observaciones del BCE vayan a variar la hoja de ruta. 

De su lado, Adicae tachó de "inaceptable" que el BCE invite al "fraude de ley" al plantear que se repercuta a los clientes, un extremo que el Gobierno ha prohibido expresamente.

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