El alza de precios de los alimentos coge fuerza y echa leña a la inflación

Llenar la nevera fue en julio un 10,4% más caro que un año antes en Galicia ► Fruta, aceite o pescado intensificaron el incremento ► La subida de los carburantes, de los paquetes turísticos en plenas vacaciones o de la ropa contribuyeron a encarecer el coste de la vida
La fruta es uno de los alimentos esenciales que golpea el bolsillo. EFE
photo_camera La fruta es uno de los alimentos esenciales que golpea el bolsillo. EFE

Ganar el pulso a la inflación ya se antojaba una tarea ardua y lo está siendo. La escalada del coste de la vida tras la declaración de la guerra en Ucrania alcanzó su pico el verano pasado para iniciar después una senda de descenso —más lenta de lo que quisiera el consumidor y con muchos matices—, pero esa moderación en la subida de los precios llegó a su fin en junio para dar paso ahora a una nueva fase de incrementos. En julio, la inflación general alcanzó el 2,1% en tasa interanual en Galicia, lo que supone cuatro décimas más que un mes antes. Esto es: la vida no solo sigue subiendo sino que lo hace con más intensidad, como constatan los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (Ine).

Es una realidad a la que no escapa prácticamente ninguna comunidad (salvo Canarias), lo que elevó la inflación en el conjunto de España al 2,3% en términos interanuales, cuatro décimas más.

Más allá de la tasa global, el comportamiento por capítulos de gasto es el que ofrece información sobre qué está subiendo y elevando la presión sobre el bolsillo del ciudadano. El mes pasado contribuyeron a empujar al alza el índice de precios de consumo (IPC) el encarecimiento de los carburantes —con el litro de diésel a 1,6 euros de media en Galicia y el de gasolina a 1,7 euros—, de los paquetes turísticos en un verano más costoso para disfrutar y de algo que pesa mucho en las economías domésticas: la alimentación.

Inflación
Inflación

Llenar nevera y despensa en Galicia salió en julio un 10,4% más costoso que un año antes —un 10,8% en el conjunto de España—. Una subida que se intensificó cuatro décimas en relación a la evolución interanual de junio, rompiendo con tres meses consecutivos de desaceleración.

Los responsables son fundamentalmente el aceite (+20,7%), la fruta (+8,6%), la leche (+18,4%), las patatas (+8,2%) o el pescado (+1,1%), pues son los productos que intensificaron su subida o dejaron de dar una pequeña tregua al bolsillo. Pero, el general, todos los alimentos esenciales en cualquier cesta de la compra están subiendo. Por ejemplo, la carne de cerdo se pagaba en julio en la comunidad un 12,4% más cara que un año antes y la de ternera un 8,8%; los huevos costaban un 10,9% más; las legumbres y hortalizas, un 6%; y por el azúcar había que desembolsar un 58,2% más. Agua mineral, refrescos y zumo exigían pagar un 14,7% más. Nada se libra del repunte: desde las especias a los dulces pasando por el café, la cerveza o la pizza. El plato más básico o recurrido, como puede ser la tortilla, sale hoy más caro.

El tique del supermercado no es lo único de desanima. En julio también aceleraron su subida el turismo y la hostelería, un 8,5% más caros que un año antes, o la ropa y el calzado (+0,9%).

Inflación subyacente

Hay un índice para medir la evolución de los precios que no tiene en cuenta los alimentos procesados ni los productos energéticos por estar sujetos a una mayor volatilidad. Se denomina inflación subyacente y sigue preocupando a muchos economistas. La razón es que está en niveles muy elevados y hace pensar que esa subida de precios quedará anclada. En julio se situó en España en el 6,2% en tasa interanual, tres décimas más que un mes antes. "Está al mismo nivel que en el septiembre y octubre de 2022 con tendencia al alza. No son buenos datos", señala el catedrático Santiago Niño Becerra, que también llama a ver qué pasará en los próximos meses con la energía.

Con todos estos datos sobre la mesa, y ante la tendencia de subida de la cesta de la compra, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo en funciones, Yolanda Díaz, apostó este viernes por "actuar sobre los márgenes empresariales y proteger a la ciudadanía", algo que también pidieron los sindicatos. A través de su cuenta de Twitter, la de Fene destacó que desde antes de pandemia los alimentos "han subido un 31%". En ese escenario, CC OO desempolvó la propuesta de crear una cesta de productos "amplia a precios asequibles".

"Casi todos los alimentos básicos están disparados, y creo que aceite y lácteos, lo peor"

María Antonia
María Antonia Rodríguez. AEP

María Antonia Rodríguez es una ribadense ya jubilada que se muestra convencida de que esta escalada de precios es "algo único, como no vi nunca ni siquiera cuando llegamos de Uruguay que había una crisis enorme y también los precios subían mucho, pero ni siquiera entonces era como ahora, que todos los alimentos básicos están disparados de precio". Preguntada justo en una jornada en la que acaba de hacer una compra importante dice tener la sensación de que "aunque todo está carísimo, a mí me parece que el aceite y los lácteos, deben de ser lo peor, porque el aceite de oliva se está poniendo imposible". 

Asegura que la compra que hizo "me sale casi, casi al doble de lo que la solía hacer habitualmente, así que figúrate, a ver cómo lo aguantamos" y lamenta no ver "motivos para que pase esto. Dicen que la guerra, pero siempre hubo guerras, así que no sé qué está pasando".

"Un artículo fundamental como es la leche ha subido casi veinte céntimos"

Armando Ancosmede. EP
Armando Ancosmede. EP

El lucense Armando Ancosmede admite que su bolsillo ha notado considerablemente el aumento de los precios. "Lo que más me sorprende es que se note tanto en los alimentos más básicos, un artículo fundamental como es la leche, ha subido casi veinte céntimos en apenas dos meses", explica, mientras observa escaparates en el centro de Lugo

Ancosmede admite que notó una leve bajada de precios hacia la normalidad en mayo, pero que con el transcurso del verano todo está volviendo a subir otra vez. "Si piensas en los cuatro productos básicos de la casa, han subido todos. Desde las patatas hasta los yogures, el pescado fresco e incluso el pan", asegura. 

El lucense menciona el recorrido al que "nos hemos acostumbrado". "Ahora ir a hacer la compra es toda una estrategia, hay que saber en dónde comprar cada producto para que te salga una compra normal por menos de 60 euros".

"Es muy fácil gastar 50 euros en la compra básica diaria de producto fresco"

Estefanía Barrio. AEP
Estefanía Barrio. AEP

Al contar con supermercados cerca, el hábito de la vilalbesa Estefanía Barrio es hacer la compra casi a diario, para adquirir "producto fresco en el día", y observa cómo ahora "es muy fácil gastar 50 euros en una compra básica". 

Esta joven explica que lo que más le sorprendió últimamente fue la subida del precio del aceite. "Tenía reservas en casa y hacía mucho que no compraba y me sorprendió esa subida tan grande. Y el tomate ahora mismo es también un artículo de lujo", apunta, al tiempo que indica que ha cogido la costumbre de seguir más de cerca las ofertas. "Lo hago con la App Tiendeo, que te descarga todos los folletos en activo de tu zona", explica. 

Como trabajadora social en Cruz Roja de Vilalba, ve que "hay familias de cuatro o seis miembros que están haciendo auténticas virguerías para hacer la compra; cada vez llegan más demandas de ayuda para alimentos".

"Acabamos de tener un hijo y lo estamos notando mucho en todos los productos"

Marta y Luis
Marta Fernández y Luis Fernández. EP

Marta Fernández y Luis Fernández son una pareja de lucenses que están viviendo notablemente la subida de precios. "Acabamos de tener un hijo, y lo estamos notando mucho en todos los productos", admiten. 

Ambos se dirigían a realizar la compra de forma conjunta, y mencionan ya el gasto previo al llegar al supermercado: el transporte. "Antes de ir vamos a echar gasolina, que está por las nubes también", explican. 

La pareja se muestra asustada por los precios que se puedan encontrar en el supermercado. "Ahora mismo en lo que más estamos gastando es en cosas para el bebé", explica Marta. Luis añade que están comprando constantemente leche para su hijo. "Si la leche está alta, la leche infantil está altísima", declara. 

Además, mencionan la subida del aceite. "El aceite de girasol está carísimo, pero el de oliva es casi inalcanzable".

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