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Veinte años haciendo piña en el Rácing Vilalbés

Los jugadores del Vilalbés abrazan a su delegado tras el gol de Sergio Arias en la ida contra el Levante. M. ROCA
Los jugadores del Vilalbés abrazan a su delegado tras el gol de Sergio Arias en la ida contra el Levante. M. ROCA

Los jugadores del Vilalbés celebraron el gol de Sergio Arias al Atlético Levante fundiéndose en un abrazo con su delegado, Manolo Lamas, que lleva dos décadas con este cargo en el club

Todos los que forman parte del Rácing Vilalbés, sea en el papel que sea, destacan que es como una familia. Los nuevos fichajes salientan lo fácil que es integrarse en un grupo en el que su unión es lo que le está llevando a firmar la mejor temporada de la historia del club. Otros, los que llevan como quien dice toda la vida, son los encargados de mostrar la filosofía de la entidad y de arrimar el hombro para que cada temporada el trabajo salga adelante.

Una de estas personas es Manolo Lamas, delegado del primer equipo en las últimas once temporadas, pero que ya ejerce este cargo desde hace unos 20 años, con las categorías inferiores. El pasado domingo tuvo su momento de protagonismo en A Magdalena, después de que los jugadores corrieran a abrazarse a él cuando Sergio Arias marcó el gol que supuso el 1-0. ¿El por qué? «Non o sei nin eu», reconoce entre risas. «Só sei que me colleron despistado e cando me din conta xa estaba rodeado», añade.

El delantero rojiverde desvela el misterio y asegura que quisieron tener ese detalle con él después de que Lamas pasara un duro trance familiar hace unas semanas. «Entón xa falaramos de dedicarlle o primeiro gol, pero como na primeira eliminatoria non marcamos, tivemos que esperar á segunda», explica Sergio Arias, que reconoce que les gustaría «dedicarllo por outra cousa, pero a vida é así».

Y es que el cariño y respeto que le tienen a su delegado es algo que el jugador destaca, al tiempo que habla de una relación «moi boa» y reconoce que no se lo ponen fácil. «Sempre escoita algunha bronca sen comela nin bebela e nunca tivo unha mala palabra con nós. Que é outro e déixanos nalgún partido», asegura entre risas Sergio Arias.

Manolo Lamas también comenta, medio en broma, medio en serio, que «ás veces era mellor non ser delegado», pero su ayuda desinteresada continúa ahí. Domingo tras domingo.

Así, empezó con su hijo Simón -actual responsable de la cantera del club-, cuando este tenía seis años, y fue subiendo categorías hasta llegar al primer equipo. En él lleva las dos últimas campañas en Preferente y las nueve de Tercera División, en las que vivió inmensas alegrías. «Collín todo, o ascenso e as dúas fases. Da anterior, só quedamos tres», relata.

Sobre la actual promoción, tira de retranca gallega. «Ao final quedamos dous equipos dos que empezamos e ao principio non contaba naide con nós aí. Aínda era a ver se non descendiamos. Aínda que quedemos eliminados agora, non o fixemos tan mal», dice.

Y es que el veterano delegado rojiverde prevé un partido «complicado» en la vuelta contra el Atlético Levante, al que se llega con un 1-1 en la ida. «Se metéramos siquiera un goliño máis... e xa cambiaba un pouco a cousa. Pero o que está feito, feito está», sentenció.

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