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Un desafío de envergadura

Víctor Pérez, en un entrenamiento.
Víctor Pérez, en un entrenamiento.
El lucense Víctor Pérez recorrerá 330 kilómetros a través de tres países en Le Tour du Mont Blanc. Después de meses de duro entrenamiento, su objetivo es "terminar el recorrido"

La pasión por las dos ruedas ha llevado al lucense Víctor Pérez (Bicicletas Yo-Vic) a afrontar el mayor desafío cicloturista de Europa: Le Tour du Mont Blanc, que celebrará mañana su sexta edición.

Se trata de una prueba extrema en la que los ciclistas participantes deberán recorrer 330 kilómetros con un desnivel de hasta 8.000 metros, teniendo como punto de partida Les Saisies (Francia). Además, el recorrido atraviesa otros dos países: Italia y Suiza.

Víctor reconoce que lo que le ha llevado a inscribirse para tal desafío es su instinto de superación.

«Ya he participado en pruebas de 180 kilómetros, pero de 330 es la primera», comenta entusiasmado, a la vez que admite que su objetivo de cara a la prueba no es otro que finalizar el recorrido. «Me conformo con acabarla, ya es una gran motivación».

Para alcanzar la meta, Víctor deberá superar puertos de gran envergadura como el puerto del Gran San Bernard con 30 kilómetros de subida y final a 2.460 metros de altura, entre otros.

El lucense lleva meses preparándose físicamente para afrontar el reto, bajo diferentes condiciones meteorológicas.

«Llevo desde octubre entrenando y haciendo muchos kilómetros al mes. En invierno salía lloviendo y nevando para simular las condiciones que me puedo encontrar durante la prueba», explica.

En las cinco ediciones pasadas ningún gallego figuró en las clasificaciones de una competición en la que participan entorno a 300 ciclistas cada año desde 2010. Víctor asegura tener claro cuál es la clave para conseguir su objetivo de completar los 330 kilómetros.

«Tienes que olvidarte de los demás participantes, y también de los tiempos. Si impones un ritmo muy fuerte corres el riesgo de abandonar a mitad de la prueba, por lo que debo llevar mi pulso, mi propio ritmo y ser constante».

Tal y como explica el deportista, los participantes suelen terminar el recorrido en una media de entre 13 y 15 horas. «Hacer menos de ese tiempo es hacer un tiempo extraordinario», señala.

La organización del evento reconoce el esfuerzo de todos los participantes entregándoles una camiseta conmemorativa.

Un desafío de envergadura
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