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El Lugo, un buen estratega

Los jugadores del Lugo celebran el gol de José Carlos. SEBAS SENANDE
Los jugadores del Lugo celebran el gol de José Carlos. SEBAS SENANDE
Los rojiblancos han anotado sus últimos seis goles en la Liga mediante jugadas de balón parado. Los tantos conseguidos de esta manera superan el cincuenta por ciento del total del conjunto

El Lugo se ha convertido en un perfecto estratega, ya que el balón parado se ha convertido en su arma preferida en lo que va de temporada para llegar a la portería contraria. La única en estas jornadas, pues sus seis últimos goles llegaron de esta forma. El segundo triunfo de la temporada fue el paradigma de la eficacia ofensiva del balón parado rojiblanco, que machacó al Huesca (3-2) para que los tres puntos se quedasen en el Ángel Carro. Los tres tantos del equipo lucense llevaron la firma de la pizarra de Eloy Jiménez, que había advertido de que ese podía ser el camino para derrotar a los oscenses.

"El míster nos dijo toda la semana que ellos tenían un poco de miedo en los saques de esquina y al final marcamos tres goles", revelaba Mathieu Peybernes, el gran artífice de que el Lugo sumase los tres puntos, gracias a su testarazo del 3-2 final, pero también por haber forzado el penalti que supuso el 2-0.

Frente al Huesca, el Lugo anotó todos sus goles de pelota parada. El primero fue obra de José Carlos tras aprovechar un rechace del portero oscense en una jugada que nació desde la esquina. El segundo, anotado desde los once metros por Cristian Herrera, y el tercero del central francés en un córner.

Las tres dianas son un ejemplo del poder lucense en la estrategia. No en vano, los últimos cinco tantos del equipo dirigido por Eloy Jiménez en la Liga llegaron desde el balón parado.

"En esta categoría el balón parado es muy importante. Si lo sabemos dominar será mucho mejor para nosotros", asevera José Carlos

Junto a los tres del sábado, Manu Barreiro hizo el segundo gol de penalti ante la Ponferradina para situar el tanteador 2-0. Al final del encuentro, el cuadro berciano logró empatar y le quitó dos puntos a los lucenses.

También desde la pena máxima llegaron los goles ante el Tenerife y el Mirandés, ambos obra de Manu Barreiro.

A estos seis últimos tantos hay que sumarles el logrado ante el Alcorcón, gracias a Cristian Herrera. En total son siete tantos de los trece totales a favor, más de un cincuenta por ciento de lo que el Lugo ha logrado esta temporada.

Además, el cuadro que dirige Eloy Jiménez también sabe defenderse de la estrategia ajena, ya que solo ha encajado cinco de los 17 goles en contra de pelota parada.

De este modo sufrió dianas en su propia puerta ante el Oviedo en el Tartiere, dos contra el Alcorcón en casa, uno del Tenerife (de penalti) en el Ángel Carro, y el empate del Mirandés en el campo de Anduva.

"En esta categoría el balón parado es muy importante. Si lo sabemos dominar será mucho mejor para nosotros", asevera José Carlos, consciente de que el equipo se ha convertido en un buen estratega.

El Lugo, un buen estratega
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