La mejoría es necesaria

El Río Breogán afrontará un calendario muy exigente hasta el final de la primera vuelta de la Liga, con solo tres partidos en el Pazo. Las tres próximas salidas serán ante rivales directos
Ethan Happ captura un rebote contra el Tenerife. SEBAS SENANDE
photo_camera Ethan Happ captura un rebote contra el Tenerife. SEBAS SENANDE

El Río Breogán sufrió ante el Lenovo Tenerife su tercera derrota consecutiva, una situación que en sí misma no tendría que ser preocupante —la temporada pasada el equipo lucense llegó a encadenar tres derrotas en tres ocasiones— pero que en el caso actual puede crear cierta preocupación, en primer lugar por el calendario próximo que le espera a los breoganistas y también por los problemas exhibidos en su juego, de forma especial en los dos últimos encuentros. En una plantilla joven e inexperta como la del Breogán son circunstancias que pueden pesar especialmente.

En las ocho jornadas que restan para el final de la primera vuelta, el equipo lucense sólo jugará tres partidos en el Pazo y los tres de máxima exigencia, ante Barça, Baskonia y Obradoiro, mientras que tendrá cinco desplazamientos, los tres primeros ante rivales directos en la lucha por la permanencia (Girona, Betis y Zaragoza) y dos salidas consecutivas para enfrentarse a Unicaja y Real Madrid

Este calendario necesitará de un Breogán muy mejorado con respecto al que no pudo competir ante el Tenerife. Tras una derrota como la del sábado parece quedar al descubierto un buen número de carencias, pero realmente hay una que puede marcar negativamente la trayectoria del equipo lucense si no se mejora.

El equipo lucense es el único de la Liga Endesa que no llega al 30% de aciertos en el tiro de tres  (67 triples de 229 intentos, que hacen un 29,3%). Salvo Bamforth y Nakic, con un 42,1 % y un 44,8 % respectivamente, el resto de los jugadores están lejos de un porcentaje salvable. Nenadic (4 triples de 30 intentos) está en un 13,3%, Lukovic (2 de 11) en un 18,2%, Momirov (8 de 31) un 25,8 %, Hollatz (2 de 21) con un 9,5% y mejoran un poco los dos Sergis, Quintela con un 31,3% (5 de 16) y García con un 29,8% (8 de 26).

Desde luego esto no se corresponde con la idea inicial de confeccionar una plantilla que tuviera amenaza de tres para abrir espacios con lo que potenciar las características de jugadores como Hollatz o Happ e incluso la conexión entre ambos. Ese desacierto provoca que las defensas rivales, además de centrarse en Bamforth, se cierren con lo que, en un juego interior ya con limitaciones, también desaparecen las posibilidades de generar desde el poste bajo. El Breogán solo anota más puntos (76,3) que el Betis (74,2) y el Girona (73,6) y eso que el lucense es el segundo mejor equipo ofensivo de la Liga con casi 13 capturas por encuentro pero que pocas veces rentabiliza.

Con todo, también hay que considerar que la distancia entre los equipos de la parte alta y los que luchan por la permanencia se ha agrandado esta temporada. Por eso, no es raro ver diferencias importantes. En la última jornada, el Girona perdió por 27 puntos en Vitoria y por 18 el Betis ante el Real Madrid o el Granada en Barcelona. Cuando hay tanta diferencia, las carencias del equipo inferior tienden a hacerse más visibles.

Tampoco hay que perder de vista el hecho que el Breogán jugó cinco encuentros ante rivales de ‘su Liga’, consiguiendo cuatro victorias en cinco partidos. Los de Mrsic han ganado en Murcia y Manresa y a Fuenlabrada y Bilbao en el Pazo. En Granada el triunfo fue para los andaluces.

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