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82-85. El Río Breogán cae en el Pazo ante el HLA Alicante

Un momento del partido entre el Breogán y el Alicante. VICTORIA RODRÍGUEZ
Un momento del partido entre el Breogán y el Alicante. VICTORIA RODRÍGUEZ
Los de Epifanio llegaron con opciones al final del partido de llevarse la victoria, pero el Alicante consiguió frenar la ofensiva lucense

Segunda derrota consecutiva del Río Breogán que, de todas formas, mantiene el liderato, con un triunfo de ventaja, ya que el Tau Castelló no fue capaz de ganar en su visita a Oviedo.

El equipo lucense no pudo resarcirse ayer de la derrota sufrida el pasado miércoles en Castellón. Y no pudo hacerlo porque, tal y como sucedió ante el Tau, el Alicante dominó el partido, no solo en el marcador —el Breogán solo llegó a tener dos ventajas, la primera en el minuto 3 (11-9) y la última en el 35 (74-73)— sino también en el juego. El partido se desarrolló como le interesaba al conjunto alicantino sin que los locales fueran capaces de revertir la situación.

El Alicante hizo mucho daño a la defensa local con los bloqueos directos que sobre todo con Justin Pitts y Txemi Urtasun se encargaron de castigar una y otra vez cada error local, especialmente durante un primer tiempo en el que también crearon muchos problemas en el rebote defensivo breoganista. El Río Breogán intentó tras el descanso compensar esta deficiencia y aunque mejoró, también en parte por el cansancio acumulado de Pitts que con la ausencia por lesión de Llompart tiene que asumir muchos minutos, el Alicante encontró en el ritmo la manera de desarbolar a los locales. La verticalidad de Noah Allen tras el descanso fue determinante para que su equipo mantuviera la iniciativa en el marcador.

Tampoco estuvo afortunado el conjunto breoganista en ataque en el tramo final. En el último cuarto los jugadores de Diego Epifanio desperdiciaron hasta seis posesiones para igualar o ponerse por delante en el marcador. Finalmente lo consiguieron en el minuto 35 tras la única canasta triple conseguida por Roope Ahonen (74-73), aunque fue contestada de inmediato con cuatro puntos consecutivos de Allen. En el tramo final del partido la defensa del Alicante, con un excelente trabajo de Jorge Bilbao, se empleó para que Kevin Larsen no pudiera generar como lo hizo desde el descanso como el principal recurso ofensivo del Breogán. Así, su ataque se hizo más espeso, lo que llevó a malas decisiones y errores que resultaron fatales. Incluso, y después de dos tiros libres de Kacinas ya en los últimos segundos del encuentro (80-83), los breoganistas no tuvieron capacidad de reacción para cometer una falta rápida y permitieron que Urtasun pusiera la guinda al triunfo de su equipo con un lanzamiento liberado a falta de diez segundos para el final.

MAL COMIENZO. El encuentro empezó con un gran acierto por parte de ambos conjuntos. La incapacidad de la defensa local para defender el pick and roll, propició tiros liberados del rival que no desaprovecharon. El Alicante anotó los cinco primeros triples que intentó. Aun así, el Río Breogán aguantó en el marcador pero sin dar muestras de ser capaces de cambiar el signo de un partido que claramente estaba dominando su rival. 32 puntos recibidos en un solo cuarto no parece, desde luego, una invitación al optimismo.

En el segundo cuarto se mantuvieron los mismos problemas en la defensa del bloqueo directo. Los pívots breoganistas seguían sin acudir a las ayudas y esto seguía dejando vía libre al ataque del Alicante. En el minuto 15 (36-44), los de Pedro Rivero ya llevaban siete canastas triples de solo diez lanzamientos. Aunque a partir de este momento su porcentaje se normalizó, los alicantinos encontraron en el rebote ofensivo otra vía para mantener el control y dominar el marcador. Al descanso la desventaja local era de siete puntos (42-49).

Cabía esperar una reacción local, sobre todo porque sus problemas parecían muy focalizados. Y, ciertamente, los celestes dieron un paso adelante en su trabajo defensivo. Con tres altos (Larsen, Kacinas y Cruz), el Breogán buscó el mismo efecto que en la Copa Princesa pero prácticamente no hubo tiempo para comprobarlo porque Iván Cruz cometía su cuarta falta antes de que se consumieran los dos primeros minutos del cuarto.

La defensa local fue más presionante y activa y ya no había tantos problemas con Pitts y Urtasun pero esta intensidad también provocó que el Breogán entrara demasiado pronto en bonus (quedaban aún siete minutos para el final del cuarto), lo que facilitó la anotación del Alicante, también atinado desde la línea de personal. De todas formas, el factor diferencial en este cuarto fue Noah Allen, el estadounidense corrió, rompió en el uno contra uno y en definitiva llevó a su equipo a mantener la iniciativa en los mejores momentos locales en ataque. Todos los balones buscaban a Larsen y este se encargaba de anotar o de generar desde el poste bajo. Pero esto tuvo una caducidad, el tiempo en el que el Alicante decidió centrarse en el danés. Entonces el Breogán perdió frescura en ataque. El último cuarto fue un continuo quiero y no puedo de los locales. Tuvieron varias ocasiones para ponerse por delante pero la realidad fue que el Alicante entró en el último minuto con cinco puntos de ventaja (78-83). Era lo lógico. Fueron mejores y llevaron el partido como les convenía en cada momento.

82-85. El Río Breogán cae en el Pazo ante el HLA Alicante
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