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Reyes Estévez: "Lo de Adrián Ben me ha recordado mucho a mí"

Reyes Estévez. JAVIER CERVERA
Reyes Estévez. JAVIER CERVERA
Fue uno de los grandes del atletismo español. Protagonizó una de las edades de oro del 1.500, prueba en la que se convirtió en uno de los mejores especialistas de la historia. Ahora retirado sigue vinculado a su deporte como entrenador.

A simple vista Reyes Estévez (Cornellá de Llobregat, 1976) está más fino que nunca porque aunque ya lleva un buen tiempo retirado se mantiene en forma porque reconoce que el atletismo es su vida. Gracias a CaixaBank, patrocinador del Gran Fondo de Pontevedra, estuvo la semana pasada en la ciudad del Lérez para hablar de su experiencia y aconsejar a aquellos que se han sumado al boom del running que, según sus propias palabras, ha provocado que "la gente vaya directamente a pruebas muy largas sin buena preparación. Se ha perdido el miedo a las distancias. Es imprescindible que se dejen orientar, que se hagan test médicos, planes de entrenamiento... porque antes de hacer una actividad física tenemos saber si estamos sanos". 

Kipchoge se acaba de convertir en el primer ser humano en bajar de las dos horas en maratón en un evento que se ha criticado mucho. ¿Le da valor al registro o le genera dudas? 
Es una forma de mediatizar el atletismo porque si quitamos las grandes citas o maratones importantes su seguimiento no es alto. El atletismo ha salido ganando en popularización, pero desde un punto de vista puramente deportivo no es la mejor opción. Es bueno porque se habla de nuestro deporte, pero realmente no es el récord del mundo. 

¿En circunstancias normales Kipchoge está en condiciones de bajar de las dos horas? 
Yo creo que sí, pero tienen que reunirse una serie de circunstancias como climatología, que una liebre le lleve a buen ritmo hasta el kilómetro 30... En pista yo he visto cómo se han batido récords que parecían imposibles. Esa marca él la tiene en las piernas, pero en una carrera de verdad influyen muchos aspectos. 

24 horas después Kosgei batió el récord del mundo femenino en Chicago, ¿lo valora más? 
Sí. Lo de Kipchoge es una hazaña, pero valoro más el registro de Kosgei porque lo consiguió en una prueba de verdad. 

Estos días se ha dicho que el récord de Kipchoge le viene bien al atletismo desde un punto de vista mediático. Esa hazaña se produjo una semana después de un Mundial que se ha disputado con las gradas vacías. 
Me llevé una decepción enorme. No se veía gente con la cultura atlética que hay en Europa o en Estados Unidos. La Federación debería tener en cuenta a donde lleva sus competiciones. Realmente es decepcionante. 

La propia Federación Española calificó el resultado del Mundial cómo malo, ¿qué le pasa al atletismo español? 
¡Muy buena pregunta! Creo que las cosas se están haciendo bien y hay gente joven buena en el mediofondo y a nivel de entrenadores me consta que se está trabajando adecuadamente. Estamos un poco mal acostumbrado. Conseguir una medalla en un Mundial es muy complicado, pero debemos ser optimistas porque hay gente con talento. 

Dentro de la mala actuación, además de la medalla de Orlando Ortega, hubo las grandes noticias de la actuación de Ana Peleteiro y Adrián Ben. ¿Qué sensación le dio el resultado del gallego? 
Me recordó mucho a mí. En la eliminatoria ya me encantó porque tuvo la sangre fría de salir atrás y ser inteligente. Entró en semifinales y se clasificó para la final. Hacer eso con 21 años tiene mucho mérito. En la forma de competir me recordó a mí. En no sentirse inferior a nadie y en que recupera muy bien. Está quemando las etapas muy bien y de cara a los próximos Juegos Olímpicos este resultado será un gran aval de confianza porque aunque se ha metido en la final de los 800 metros yo creo que es un corredor de 1.500. 

Ese es uno de los grandes debates, ¿realmente lo ve en el 1.500? 
Me tiene un poco confundido porque me consta que también corre bien el cross, aunque en estos dos últimos años se ha centrado en la pista cubierta. El 1.500 te exige combinar más otras distancias en invierno para acumular fondo, algo que tampoco me preocupa porque el 800 lo está corriendo muy bien y cuando su entrenador (Arturo Martín) decida hacer un plan para el 1.500 solo tendrá que buscar un poco más de intensidad. Teniendo esa marca en el 800 hará un gran 1.500. 

El próximo verano hay Juegos Olímpicos, ¿si usted fuera Adrián Ben daría el salto al 1.500? 
(Se piensa la respuesta). Yo iría a por el 1.500. Con la motivación que va a tener por estos resultados veo que tiene más opciones en 1.500. Por su manera de correr y con el final que tiene creo que tiene más opciones en esa distancia. Yo no sé que sensaciones que tiene. Tiene la ventaja de ser joven y no debe tener prisa para dar el salto. 

Una de las grandes sombras del atletismo es el dopaje. En pleno Mundial estalló el escándalo Salazar. Él fue sancionado, pero sus atletas no aunque fuera castigado por desarrollar prácticas prohibidas. 
Son noticias que ponen en duda la credibilidad de nuestro deporte. Al dirigir un grupo tan numeroso habrá atletas que llevaron a cabo acciones prohibidas y otros no. Yo viví un caso parecido con Manuel Pascua Piqueras. Su detención (Operación Galgo) nos salpicó a todos, cuando realmente el problema era con un único atleta. No podemos dudar de todos. La IAAF tiene que cortarlo de raíz y llegar hasta el fondo, pero a lo mejor son atletas con mucho nombre. Debe tirar de la manta, pero no interesará. 

Hágame una confesión, ¿cuánto daría por una medalla olímpica? 
¡Ostras! (con rotundidad). Es la espina que siempre he tenido clavada y más luego de lo que pasó en el 2000 (no fue convocado para los Juegos de Sídney a pesar de tener la marca mínima) que era mi momento. Al ser los Juegos cada cuatro años tiene un mayor peso específico. No cambiaría todas mis medallas por una olímpica, pero reconozco que es el sueño de cualquier deportista. Nunca entendí lo que me hicieron a mí. 

¿19 años después lo sigue sin entender? 
Totalmente. Gané mi plaza y era el mejor español de los últimos tres años y de repente me dejan fuera por el artículo 33 (lo afirma con rotundidad). Estuve a punto de nacionalizarme andorrano, pero me hicieron entrar en razón. No era por ir en contra de mi país sino por el cacique de mi presidente (se refiere al pontevedrés José María Odriozola). Yo lo que quería era competir. Él sabe que actuó mal y eso es lo peor de todo. Ni me pidió perdón. Al año siguiente fue subcampeón del mundo. Yo siempre hablé en la pista, donde demostré mis cualidades.

Reyes Estévez: "Lo de Adrián Ben me ha recordado mucho a mí"
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