La plenitud de un proyecto

El Lenovo Tenerife, rival del Río Breogán el sábado, cuenta con ocho jugadores que superan la treintena y alcanza el momento de rentabilizar el diseño iniciado hace cuatro temporadas
Joan Sastre atrapa un rebote en un partido del Tenerife de esta temporada. E.COBOS / ACB PHOTO
photo_camera Joan Sastre atrapa un rebote en un partido del Tenerife de esta temporada. E.COBOS / ACB PHOTO

El Río Breogán recibirá el sábado (19.30 horas en el Pazo dos Deportes) la visita del actual líder de la competición. Un Lenovo Tenerife que presenta un impresionante balance de siete triunfos y una sola derrota, ésta sufrida en el Palau ante el Barça y por solo dos puntos de diferencia (67-65). Sin embargo, sus triunfos fueron alcanzados con una notoria claridad, sólo el Baskonia (79-85) y Girona (76-67) fueron capaces de impedir que el triunfo canario estuviera por encima de la decena de puntos. En el resto de los encuentros, las diferencias oscilaron entre los 16 puntos- frente al Gran Canaria (70-86), Bilbao (73-57) y Valencia (94-78)- y los 19 que fue la renta que el conjunto tinerfeño logró ante Manresa (70-89) y Obradoiro (86-67). Una trayectoria que asusta y que sitúa al Tenerife como líder en solitario después de ocho jornadas, una situación tan atípica en la Liga Endesa como es la segunda vez en los últimos doce años- la otra la protagonizó el Valencia en la temporada 2015-16- que un equipo que no es el Madrid o Barça lidera la clasificación en este momento de la temporada.

Y cuando se llega a una situación tan privilegiada no se debe a un solo aspecto del juego, aunque es indudable que el trabajo defensivo de los de Txus Vidorreta ha alcanzado un nivel casi de excelencia situándose como el conjunto que menos puntos encaja con una media que no llega a los 70 puntos por partido, concretamente 69,3.

Al margen de esa faceta, y aunque no lidera ninguna de las principales clasificaciones estadísticas, es muy complicado encontrar debilidades en una plantilla larga y en la que todos los jugadores aportan.

En realidad, se podría decir que el conjunto canario llegó a la temporada en la que debe de recoger los frutos del proyecto iniciado hace cuatro temporadas. En la temporada 2018-19 volvió Txus Vidorreta, después de un año en Valencia, a hacerse cargo del equipo y con él llegaron los actuales líderes indiscutibles del equipo Giorgio Shermadini y Marcelinho Huertas pero también lo hicieron Sasu Salin, Aaron Doornekamp y Fran Guerra. Bruno Fitipaldo lo hizo en la campaña siguiente. A partir de esa base fueron añadiendo las piezas justas para llegar al momento actual. Y es que, como está dicho, este proyecto está llegando a su fin, entre otras cosas, por la edad de sus jugadores.

Ocho miembros de la plantilla del Tenerife superan los treinta años de edad y tres están en los veintinueve años, siendo Moussa Diagne el más joven del equipo con 28 años de edad. Y todos, salvo el caso del alero estadounidense Elgin Cook con sobrado conocimiento sobre la competición española. Experiencia, desde luego, sobra.

Entre los más veteranos se encuentran los dos referentes del equipo, y en torno a los que gira gran parte del juego, Marcelinho Huertas con 39 años y Giorgio Shermadini con 33, pero por el medio también están Aaron Dornekam (36) y Tim Abromaitis con 33.

Para la actual temporada, los de Vidorreta realizaron cinco incorporaciones, aunque una de ellas, la de Tim Abromaitis, es la de un jugador que ya había militado durante cuatro temporadas (2015-19) en el equipo tinerfeño. Los otros fueron, Jaime Fernández procedente del Unicaja y que alcanzó la nominación del mejor jugador de la pasada jornada, Elgin Cook (Tofas Bursa), Mousa Diagne (Andorra) e Iván Cruz que llegó procedente del Río Breogán. Para el sábado, Vidorreta contará con todos sus jugadores.

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