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El Pazo quiere diversión en el derbi contra el Marín

Quintela entre dos rivales. XESÚS PONTE
Quintela entre dos rivales. XESÚS PONTE
El Leche Río Breogán recibe al conjunto pontevedrés en busca de una victoria para hacer las paces con la afición

El Leche Río Breogán saldó sus dos últimas apariciones en el Pazo dos Deportes -ante Cáceres y Delteco Gipuzkoa- con derrotas y una muy deficiente imagen como equipo. Por esto, el encuentro de este sábado(17.00 horas) ante el Marín Peixe Galego trasciende más allá de la importancia de un partido, aunque sea un derbi gallego.

El conjunto lucense está prácticamente obligado a reivindicarse ante sus aficionados, en gran medida decepcionados por lo que hasta el momento han visto de su equipo. Es necesario desterrar, en primer lugar, cualquier idea que conecte el hecho de jugar en el Pazo con una mayor presión para los de Diego Epifanio. Una justificación que se ha utilizado para disculpar el mal desempeño en los partidos jugados en el Pazo, pero que, se mire por donde se mire, no se sostiene en sí misma. El Breogán necesita al Pazo y cualquiera de sus objetivos pasa por volver a mostrarse fuerte y consistente en su feudo, arropado por su numerosa parroquia.

Y el encuentro de hoy parece propicio. Primero porque los jugadores de Epifanio lo afrontan después de ganar en Huesca con una mejoría notable, aunque no en todos los aspectos, con respecto a encuentros anteriores. Y también porque el duelo de esta tarde se presenta, a priori, muy desigual atendiendo a aspiraciones y presupuesto de los contendientes.

El Marín Peixe Galego es el último clasificado, un equipo que hasta el momento solo ha logrado un triunfo -ante un Canoe con el que comparte la última plaza- y que, hasta ahora, ha mostrado una muy escasa competitividad en sus partidos como visitante.

Pero esto no quiere decir que todo esté hecho de antemano. El Breogán, cabe esperar, habrá aprendido de sus errores y afrontará el partido con la intensidad y concentración necesaria. Un mal inicio podría complicar el estado normal de las cosas; es decir, trasladar a los jugadores de Diego Epifanio sus miedos y hacer que los rivales se crezcan y vean una posibilidad de hacer sangre a un rival herido. El equipo de Marín lo tiene claro, en el partido de Lugo no tiene nada que perder.

Tampoco hay que perder de vista que los jugadores de Javi Llorente llegan a Lugo reforzados doblemente. Por un lado, porque en la pasada jornada realizaron un buen encuentro ante el Mallorca, entrando en el último cuarto con solo cinco puntos de desventaja, y también porque en el partido de este sábado se producirá el debut de Filip Toncinic, un pívot de 2,12 metros de estatura, con experiencia en la categoría -consiguió el ascenso a la ACB con el San Pablo de Burgos que dirigía Diego Epifanio- y que llega para paliar uno de los más graves problemas del conjunto pontevedrés, el juego interior. Toncinic, si está físicamente en condiciones, puede ser un buen complemento para Shaquille Doorson, segundo reboteador del equipo, con 2,13 metros de estatura.

En el partido ante el Mallorca también se produjo la eclosión de Jacobo Díaz, que le sirvió para ser incluido en el quinteto de la jornada. Si el madrileño mantiene ese nivel completaría el Marín una línea de perímetro interesante con el base Carlos Noguerol, el alero Taiwo Badmus -el máximo anotador y reboteador del equipo- y el escolta Romone Saunders.

Con todo, hay que insistir en que la plantilla del Breogán es superior en todas las facetas del juego, incluso en el juego interior, donde hoy los breoganistas volverán a jugar disminuidos de efectivos por la baja de José Nogués y porque todavía no se han producido la incorporación del sustituto de Thomas de Thaey.

El Marín es el equipo con menos anotación y el que menos utiliza el lanzamiento de tres puntos, siendo además el más desacertado en esa distancia.

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