Marc Carbó: "Pisé mucho barro, pero tenía claro que debía tirar para arriba"

El futbolista nacido en Salt (Girona) hace 28 años celebra cada día su llegada al fútbol profesional, pero se esfuerza al máximo para mantener su sitio en la élite. El mediocentro catalán aspira a mejorar un rol al alza en el conjunto rojiblanco
Marc Carbó posa en O Ceao. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera Marc Carbó posa en O Ceao. VICTORIA RODRÍGUEZ

Disfrutar un presente ganado con esfuerzo y determinación. Celebrar la llegada a la élite un segundo antes de trabajar duro para mantener una posición, la de futbolista profesional, que dejó de ser un sueño para convertirse en realidad en el Ángel Carro. El centrocampista Marc Carbó llegó a la Segunda División con 28 años gracias a un espíritu de superación que forma parte de su personalidad.

Paso a paso se ha ido haciendo con un puesto en el equipo…
Al principio costó, porque creo que fue un poco adaptarme a la categoría, al equipo y al club, pero poco a poco me he ido ganando mi sitio. Con trabajo, sacrificio y mucha humildad estoy gozando de minutos y espero ir a más.

¿Qué le costó más en su adaptación al equipo y a la categoría?
A los compañeros no me costó adaptarme. Quizás el entrenador confiaba más en los que había el año pasado y al venir de una categoría inferior igual costó un poco más que confiaran en mi o que me dieran la oportunidad. Quizás fue esa falta de oportunidades o de minutos lo que costó más.

¿Qué le resultó más complicado y más sencillo de absorber con Hernán Pérez y Fran Justo?
Los dos tienen un sistema bastante parecido de juego directo. El año pasado estuve en un equipo donde todo era más combinativo y no hacíamos casi juego directo. Quizás lo que más me costó fue adaptarme a este tipo de fútbol. En cuanto a las facilidades, son muchas. Estás en un club profesional y eso se nota en el día a día y también en el trato con los compañeros.

Se notó entonces el cambio de categoría en cuanto a las condiciones de trabajo…
Se nota a casi todos los niveles, a nivel de fisios, de máquinas de recuperación, de gimnasio… Ese salto se nota.

Hernán Pérez lo alabó siempre que pudo, ¿Fue complicado de convencer para hacerse un hueco mientras él estuvo al frente del equipo?
Creo que al venir de una categoría inferior, pienso que él tendría más a los jugadores en los que confiaba y que le costaría más conmigo. Pero es cierto que, en la jornada en la que jugamos ante el Villarreal B, me avisó de que había un compañero que había pasado una mala noche y si no podía jugar entraría yo. Creo que fue más el tema de darme una oportunidad y de que le daba un poco de cosa hacerlo. También se juntó que no estábamos en una situación favorable en cuanto a puntos. Si hubiera una situación en la que el equipo estuviera muy bien, pues igual era más sencillo tener una oportunidad. 

¿Por qué no pudo seguir el asturiano?
Creo que fue un poco todo. El fútbol, por suerte o por desgracia, se basa en resultados y estábamos en una dinámica en la que no sumábamos puntos. Fue un cúmulo de resultados y un poco también la mala suerte puntual y alguna decisión que nos perjudicó.

¿En qué incide más el nuevo míster, Fran Justo?
Su idea es un poco parecida a la de Hernán: hacer juego directo y ser muy sólidos. Pero también tener más personalidad y pausa con el balón, porque hay calidad para llevarlo a cabo.

¿Cómo es Justo en el trabajo diario?
Cada uno tiene sus ideas y sus pensamientos, pero con él muy bien. Desde el primer momento ha sido muy profesional y en el día a día muy bien. Esperemos que podamos ir a más con él.

Le saca solo cinco años, ¿Le chocó su juventud y que llegara tan rápido a Segunda División?
Sí. Cuando vimos que anunciaban el fichaje nos fijamos en la edad. Incluso hablando con familiares te dicen que es muy joven, pero luego ves el día a día y piensas que las casualidades no existen. A él también le habrá costado mucho trabajo el poder llegar aquí y seguro que irá bien la cosa.

¿Su talento como técnico puede suplir su posible falta de experiencia en la élite?
Creo que sí. Es un chico joven, pero lo que he visto de él es que es un muy maduro y muy profesional. Creo que no se va a notar la falta de experiencia. El Lugo también es un club que le da oportunidades a gente sin mucha experiencia y se han visto muchos casos de profesionales jóvenes que han tirado para arriba.

¿Alguna vez había tenido a un entrenador de esa edad?
Quitando etapas de fútbol base, no creo recordar ninguno tan joven.

¿Qué le falta a este equipo para tener buena continuidad en los buenos resultados?
Los resultados marcan mucho y cuando consigamos una victoria y tengamos un poco de tranquilidad creo que el equipo se va a soltar mucho más y dará mucho más. A partir de las victorias se crece y cuando llegue la primera irá todo más rodado.

Su papel en el equipo parece una metáfora de lo que ha sido su carrera: no rendirse nunca para ir poco a poco caminando hacia el éxito…
Cuando salí de juvenil del Girona me fui a la Segunda Catalana, que es la Segunda Regional, y piqué mucha piedra para llegar aquí. Tenía claro mi objetivo y a dónde quería llegar y ahora que estoy aquí no lo quiero dejar escapar. Quiero aprovechar mi oportunidad y trabajaré cada día al máximo para estar en esta categoría e ir para arriba. Me tocó pisar el barro, pero tenía muy claro que tenía que tirar para arriba si quería ser profesional.

¿Es duro el fútbol amateur o también se disfruta?
Se disfruta mucho y lo valoras mucho más cuando estás en el sector profesional. No quiero soltar lo que tengo ahora. Quiero aprovechar al máximo mi oportunidad. El fútbol amateur es duro. Es otro tipo de fútbol, pero también tiene lo suyo al final. Eso me hace también gozar mucho mi situación.

En ese fútbol al menos no hay VAR…
Exacto, y te puedes meter en algún campo que… Cuidado. Es todo muy diferente. Es un cambio muy radical con respecto al fútbol profesional. Tienes entrenamientos por las tardes, con mucho frío, dos o tres entrenamientos por la semana… Es otro tipo de fútbol, pero al final también existe.

¿Qué ha aprovechado de esa experiencia en el balompié no profesional para esta etapa en Segunda División?
El hecho de no rendirme nunca y trabajar duro cuando las cosas van mal. Siempre estoy predispuesto a ayudar al equipo, porque esto es un juego colectivo. Yo lo valoro todo, el día a día, el  ser unos privilegiados por poder vivir del fútbol... Todo eso lo tengo muy presente y me sirve para rendir y dar el máximo.

¿Pensó que, con 28 años, ya no llegaría al fútbol profesional?
Cuando pasas de los 25 o los 26 años y te está costando dar el salto, en mi caso de Segunda B a Segunda División, sí que te replanteas cosas, pero yo tenía muy claro que quería llegar al fútbol profesional. También te llegas a plantear probar el mercado extranjero, pero se dio la situación de poder venir aquí y fue mi primera opción porque era donde quería estar.

Carbó, en O Ceao. VICTORIA RODRÍGUEZ
Carbó, en O Ceao. VICTORIA RODRÍGUEZ

Usted o Alberto, que también llegó con su edad a Segunda División, ¿Son la prueba de que no hay un camino de obligado seguimiento para ser profesional y que se puede llegar poco a poco?
Exactamente. Aunque la carrera del futbolista es muy corta nunca se sabe. Mira Enric Gallego. Jugué contra él en Cornellá y me acuerdo cuando estaba en el Olot, en Tercera División, que compaginaba el fútbol con sus distintos trabajos y debutó en Primera División con 30 años. Nunca se sabe y nunca es tarde para llegar.

¿Qué le diría a un chico de la cantera que está comenzando?
Le diría que sea muy humilde, que trabaje mucho, que no se canse de eso y que esté tranquilo, porque al final, si hay mucho trabajo y humildad hay que darlo todo si se quiere algo. 

Cuando llegó al Lugo mucha gente lo comparó con Carlos Pita, todo un mito aquí…
Es un halago para mí. Que me comparen con Carlos Pita, que ha estado aquí en el Lugo en Segunda División once o doce años, es un orgullo. El día de mi presentación él mismo me lo dijo: ‘Aquí cuando se anunció tu fichaje se te comparó conmigo’. A mí me salió una sonrisa de alegría y de decir: ‘Qué bien’.

¿Os aconseja en el día a día?
A él le gusta estar siempre in situ, incluso en los días de partido. Le gusta mucho hablar y dar consejos. El año pasado fue futbolista, pero creo que nunca ha dejado de serlo (ríe).

En su curriculum tiene un breve debut en Segunda División con 22 años. ¿Cómo vivió aquel partido ante el Numancia con el Girona?
Fue en la etapa en la que el Girona subió a Primera. Fue el año de Pablo Machín. Era un año en el que estaba en dinámica del primer equipo. Cuando no iba convocada jugaba con el Peralada, el filial del Girona y con el que ascendimos de Tercera a Segunda B. Me acuerdo de que fui varios partidos convocado y aquel día contra el Numancia también. Estaba calentando y me llamó Machín y debuté en mi casa, porque soy de allí. Me hizo una ilusión tremenda y con mucha nostalgia.

Salió por Portu aquel día, nada más y nada menos…
Sí. Además había otros grandes jugadores. Estaba Bono de portero, Pere Pons y Granell en el medio del campo, estaba Portu, Rubén Alcaraz… Había jugadores que estuvieron y están en Primera, gente muy contrastada.

En aquel Girona coincidió con Fran Sandaza, un jugador controvertido en su paso por el Lugo… 
Era un tipo muy cercano con todos y sobre todo con los jóvenes. Era un goleador y como persona es un diez.

De todos los equipos en los que ha jugado, ¿Con cuál se quedaría?
Me lo pones muy fácil: el Girona. Al final es el equipo donde yo estuve en el fútbol base y el equipo en el que debuté. Es cierto que están ahora en Primera División, pero es el equipo de mi ciudad y de mi tierra.

¿Qué tal se ha adaptado a la ciudad y a Galicia? Porque pasar de San Fernando a Lugo…
(ríe). Soy un chico tranquilo y al firmar sí que hablé con algún jugador que había estado aquí. Todos me dijeron lo mismo: que es una ciudad muy tranquila y que para el futbolista va muy bien porque no tienes distracciones. Es fría y llueve, pero, tras estar el año pasado en Cádiz, también apetece un cambio. Nunca había estado en Galicia, pero estoy encantado.

¿Le costó adaptarse al grupo?
Hay muy buen grupo, muy buenos jugadores, tanto los que estaban el año pasado como los que llegaron nuevos. Hay muy buen grupo y la relación entre nosotros es estupenda.

Cursó la carrera de actividad física del deporte, ¿Se dedicará a ser profesor cuando acabe su carrera futbolística?
Me gustaría, sí. Me queda cuarto de carrera, porque por cambios de expedientes no he podido acabar. El último año en la Universidad en la que yo estaba lo que restaba eran casi todo prácticas y por eso lo tengo un poco parado. Pero me gustaría poderlo retomar para acabar cuanto antes. En un futuro sí me gustaría ser profesor de Educación física, es una profesión que me gusta.

¿Cuesta hacerlo? ¿Es duro compatibilizarlo?
Hay tiempo libre, pero en ciertas carreras es complicado. Por ejemplo, en mi caso, cuando yo firmo aquí, me pongo en contacto con la Universidad de A Coruña y me dijeron que estaba ya fuera de plazo. Intento hablar con alguien de aquí, con alguien del filial que la estaba cursando, pero no había manera. Es un poco complicado para los futbolistas, pero en mi caso, que solo me falta un año para acabar, aún más. Hace dos años, cuando estuve en Mérida, intenté el cambio de expediente a la Universidad de Cáceres, pero no me salía rentable porque tenía que hacer muchas más asignaturas, no me convalidaban las que había hecho… Es un poco complejo.

Cada vez hay más futbolistas que optan por tener educación superior, ¿El del jugador sin educación es un mal tópico?
Creo que es un tópico. El que no tiene una carrera pues estudia inglés o se está metiendo en algún sector que le interesa. La vida del futbolista es muy corta y hay que aprovechar el tiempo libre que se tenga.

¿Es útil la educación superior para su profesión?
Sí. Al final todo estudio aporta de una manera u otra. 


 

Comentarios