La memoria del triunfo

SSEN9162-1.JPG
photo_camera SSEN9162-1.JPG

El deporte depara segunda oportunidades a quienes las buscan. La fuerza de voluntad mueve montañas y la edad solo simplifica el modo de vida de los que no se conforman con lo que les depare el destino, sino que encuentran nuevos retos. Dos décadas dan para mucho. Encontrar una pareja, formar una familia, y encontrar un trabajo estable son anhelos intangibles. Cuestión de prioridades. Pilar Iglesias cumplió las tres premisas anteriores y ahora remueve endorfinas en su regreso a la alta competición. El pasado 13 de mayo logró la medalla de bronce en el campeonato de Europa de marcha para veteranos sobre la distancia de 10 kilómetros en la categoría M40. La localidad francesa de Thionville-Yutz, en la región fronteriza de Lorena, fue testigo del regreso viente años después de la atleta del Lucus San Fernando. «Había ido al campeonato de España de ruta, donde me había proclamado ganadora en el categoría de veteranos, y a partir de ese momento la medalla me motivó para participar en alguna prueba más, y así, de paso que aprovechábamos el viajecito mi marido y yo. Fue una experiencia muy agradable, independientemente del puesto en el que haya quedado, aunque es lógico que si sabes que vas entre las tres primeras te emocionas», aclara.

La marchadora lucense reservó lo mejor para el final. Un último tercio de carrera demoledor le condujo al tercer escalafón del podio. «Fui de menos a más. Siempre hago así en las carreras. No me gusta sufrir y lo que me ayuda en las carreras largas es dosificarme. Cuando llego a la mitad de la prueba es cuando veo que puedo tirar más o no. Y de este modo la terminé genial», admite la vigente ganadora del bronce continental con un tiempo de 54.44 minutos. Pilar Iglesias destrozó su mejor plusmarca personal.

«Mejoré mi marca en cuarenta segundos. Es curioso, porque cuando hice atletismo hace dos décadas no era lo suficientemente buena como para seguir en competición, lo dejé a los 20 años, seguí con la práctica deportiva, lo que pasa es que está claro que otros deportes también me ayudaron a volver otra vez y a fortalecer la musculatura y eso también influye en mi mejoría. Y sobre todo por las ganas que tenía de volver a practicar marcha otra vez».

Primera división

El San Fernando Lucus Caixa Rural logró la temporada pasada el ascenso a Primera División femenina. Por primera ocasión en su historia, las mujeres del club lucense competirán en la segunda competición a nivel nacional. La adaptación será dura. El equipo teñido de verde, negro y oro apuesta por una simbiosis que atribuye su éxito a la fuerza desgarradora de una juventud inquieta y a la modestia de las veteranas con más poso sobre el tartán.

«En Primera División habrá más competiciones, y también tenemos que participar en más pruebas. Antes nos exigían solo una y ahora son dos. Pero, de hecho a las niñas este aumento es lo que les gusta, las va a motivar más. Voy a estar ahí mientras pueda, porque llegará un momento en que por motivos físicos ya no voy a mejorar más; así que si me mantengo ya es algo bueno», reconoce esta comercial de profesión y atleta de sentimiento.

Futuro inmediato

Iglesias mira a los ojos al futuro. No ve más allá del día a día. «Si me mantengo en las marcas que tengo ahora mismo (54.44), me doy por contenta. Porque tampoco tengo tiempo para intentar mejorarlas ni creo que lo hiciese, ya que la edad también influye. Es más, ahora si hago un entrenamiento bueno necesito descanso, no es como cuando eres más joven y puedes volver a machacarte al día siguiente. Y además alterno deportes. No sólo hago marcha. Me gusta la natación y el gimnasio mucho. Hago algo de pesas, aparatos y en general me gusta todo el deporte. Si tuviera más tiempo, practicaría más deportes, seguro», advierte esta madre de dos hijos de 20 y 11 años que han heredado su pasión por el deporte.

El tiempo moldea la mente, retoca la figura y advierte de su paso. En el estadio Gregorio Pérez Rivera, se topó con la horma de su zapato porque Pili tiene marcha para rato.

REGRESO AL TARTÁN
El tiempo se para en el Pérez Rivera

Pilar Iglesias colgó las zapatillas nada más cumplir los 20 años. Dos décadas y un pacto con el diablo después regresó a las pistas por la puerta grande en el club de toda su vida, el Lucus San Fernando. Un campeonato de España y una presea de bronce en el Europea francés afirmaron que la vuelta a la rutina no es cuestión física sino mental. «Estoy muy contenta de volver. Aterricé en el club de casualidad, motivado porque el Lucus pudiese ascender. Si metes dos o tres puntos, o todos los que puedas pues suman. En el último campeonato que tuvimos los vivimos desde la emoción, porque nos quedamos muy cerca de conseguir el ascenso directo. La alegría y la emoción que sentimos todas fue muy bonito cuando la Federación confirmó que teníamos plaza en Primera División», dice Iglesias.

Progreso femenino

Durante las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado, las mujeres en el club eran franca minoría. Ahora la situación ha denotado un cambio significativo. «Lo bueno es que las chicas nuevas que empiecen se motiven, porque los veteranos mucho más ya no podemos hacer. El factor más importante es el gran ambiente que se respira en el club», recalca.

Más en Deporte Local Lugo
Comentarios