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La Liga se comprime

Sollazzo lanza a canasta en el encuentro ante el Alicante. SEBAS SENANDE
Sollazzo lanza a canasta en el encuentro ante el Alicante. SEBAS SENANDE
El Río Breogán se mantiene al frente del grupo de ascenso, pero la derrota ante el Tau Castelló reduce a una victoria su ventaja a las puertas de recibir el domingo al Alicante

El Río Breogán sigue líder en solitario en el grupo de ascenso pero tras su clara derrota en Castellón (86-70) su ventaja se reduce a una sola victoria con respecto al segundo clasificado que es su último rival. Además, el Tau logró una diferencia significativa que complica y mucho el average para el equipo lucense. En la tercera posición se ubica el Granada que dispone de dos triunfos menos que el conjunto lucense mientras que la cuarta y quinta posición son para Alicante y Coruña que con seis triunfos, están distanciados a tres de la primera plaza.

El conjunto lucense tiene la oportunidad de resarcirse, y de recuperar sensaciones, de esta derrota el próximo domingo (19.00 horas en el Pazo dos Deportes de Lugo) con la visita del HLA Alicante en lo que será una reedición de la última Copa Princesa que ganó el equipo que dirige Diego Epifanio. El conjunto alicantino llega a Lugo después de derrotar, anteayer, al Valladolid por un contundente (108-69).

Es evidente que el equipo de Lugo sigue siendo el mejor posicionado y que hasta ahora su trayectoria, al menos a nivel de resultados, es como mínimo notable. Sin embargo, la derrota sufrida en Castellón es un paso atrás tanto porque la credibilidad como gran favorito del equipo lucense se ha visto tocada como por lo que implica que un rival directo que haya visto potenciada su confianza. Hay que insistir que un bagaje de nueve triunfos y dos derrotas, como el que exhibe en estos momentos el Río Breogán, obliga necesariamente a un voto de confianza. Hasta el momento, han sido mucho más los aspectos positivos que los negativos mostrados por el conjunto lucense, y tampoco hay dudas sobre el potencial de una plantilla que nada o casi nada tiene que envidiar a la de sus rivales directos.

Por lo tanto se puede esperar que lo ocurrido en la cancha del Tau se deba a un mal día aunque no se debe de perder de vista que hay patrones en el juego del equipo lucense que se repiten en sus derrotas. El Tau fue mejor en todos los aspectos del juego. Llevaron el ritmo del partido, supieron atacar las debilidades del rival y además tuvieron un gran acierto en los lanzamientos. El Breogán, a medida que el partido se fue complicando fue cediendo en la intensidad y, sobre todo, en el orden de su trabajo defensivo lo que se traduce en ayudas a destiempo, faltas personales inadecuadas y problemas en los uno contra uno.

PLANTEAMIENTO. El equipo lucense ha mostrado en más de una ocasión ciertos problemas para adaptarse a las situaciones que se van produciendo a lo largo de los encuentros. Es decir, le cuesta variar su planteamiento inicial y esto crea problemas cuando los rivales son capaces de ajustar su defensa y obstaculiza el juego breoganista. De ahí algunos problemas surgidos en algunos encuentros, sobre todo en los terceros cuartos, aunque al final- ante Alicante en la final de la Copa, ante Granada o Palma- el oficio de los breoganistas les permitió ganar.

EXTERIOR. Pero la parte más frágil del juego del Río Breogán está en la ausencia de una clara amenaza exterior. Esto facilita a las defensas rivales las ayudas, los dos contra uno, a los interiores breoganistas. A esto, los problemas para decidir en la zona, se añade, como ocurrió en Castelló, que el Breogán consigue pocos puntos en transición a pesar de que suele dominar su propio rebote. Ante el Tau el Breogán se quedó en un 20% de aciertos en triples (5/20), circunstancia que ya se dio en otras derrotas como las sufridas ante el Melilla, con un 22,2% (4/18), o frente al Ourense un 17,3% (4/23). En los tres partidos disputados en el Grupo de ascenso, por lo tanto ante rivales más exigentes, el Breogán ha mostrado un deficiente acierto en los lanzamientos triples, solo un 25,8% (16/62) muy inferior al porcentaje exhibido durante la primera fase de competición, 35,1% (114/325).

AUTOCRÍTICA. De las derrotas se aprende, o se debe. El propio Diego Epifanio reconoció que a su equipo aún le quedaban aspectos a mejorar, lo que es evidente. El camino hasta ahora está bien trazado por el conjunto lucense pero hay que considerar que lo que queda será un tramo complicado y que va a admitir pocos errores. Nada será fácil. Otro dato, el Palma que solo cedió hace menos de una semana ante el Río Breogán por un solo puntos, perdió ayer en Oviedo por nada menos que 38 puntos de diferencia. Lo dicho, queda lo difícil.

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