Javi Liz, el guardián de la Sarriana

El guardameta ve a su equipo, La Sarriana, "enchufado" para superar la eliminatoria este domingo en el campo del Gran Peña vigués

Javi Liz, en el duelo de ida. XESÚS PONTE
photo_camera Javi Liz, en el duelo de ida. XESÚS PONTE

Siempre entra con el pie derecho al campo, luego se encamina al arco y toca el larguero y entonces siente que es lo que quiso ser desde pequeño: portero, el guardián de la retaguardia, obligado a transmitir seguridad al equipo. En su último partido mantuvo el arco a cero contra el Gran Peña, y este domingo (12.00) es la revancha en Vigo.

A la Sarriana solo le sirve ganar porque el empate favorecerá al filial celtista  que acabó en segundo lugar en la liga regular. "Sabíamos que podíamos ir a más y ahora vivimos esto que es muy bonito", dice.

La Sarriana, equipo revelación de la categoría

La Sarriana ha sido la revelación de la categoría. Nadie esperaba que este equipo pusiera en aprietos a equipos de más abolengo y mayor sostén económico. "Teníamos la incertidumbre de la categoría nueva y la exigencia ha sido dura pero hemos respondido".

Liz se formó en la cantera del Lugo desde muy niño y hasta juveniles, jugó más tarde en preferente con la SD O Páramo y la SDC Residencia y en Tercera División con Ribadeo, Polvorín y As Pontes. Lleva cuatro temporadas en la Sarriana, y es junto con los hermanos Vilariño, Jacobo y Keko, de los veteranos del grupo. Él es el capitán y le gusta mandar desde el fondo y orientar a su defensa.

¿Quién es Javi Liz, guardameta de la Sarriana?

Sabe que la portería es una posición complicada pero, a la vez, bonita. Fue titular este año en 27 de los 35 partidos pero no se cree para nada mejor que Valentín Mosqueira, el joven arquero argentino de reciente incorporación, del que dice que es "un chaval excelente". Liz cumplirá 31 años en diciembre y aspira seguir en el fútbol por muchos años más, mientras las lesiones lo respeten.

Graduado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos, Liz es también policía auxiliar en Sarria, una profesión de la que le llama la atención "poder ayudar a la gente". Vive en Guitiriz, con su pareja, Queyla, y va y viene todos los días a Sarria. Sus padres Alfonso y María Luisa son asiduos de A Ribela y espera que este domingo lo acompañen a Vigo. "Estamos muy enchufados para hacer un gran partido en la vuelta y pasar la eliminatoria". Este año ha sido redondo para Liz: integró la selección gallega en la Copa de Regiones Uefa y ahora vive el sueño del play off.

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