Iago López: "Veo mis partidos para mejorar; si te conformas estás muerto"

Acaba de ser elegido en el once de la jornada y es uno de los indispensables en el Alcorcón, que acaba de salir de los puestos de descenso de Segunda. Nacido en Castro hace 25 años, ha forjado su carrera fuera de la provincia a base de constancia y una mentalidad de hierro
Iago López, en un partido de esta temporada. EP
photo_camera Iago López, en un partido de esta temporada. EP

La victoria contra el Villarreal B les permitió salir del descenso. ¿Cómo está el Alcorcón ahora mismo?
La del Villarreal B fue una victoria muy importante, porque además es un rival directo. Estamos en buena dinámica, el rival también venía de un triunfo, pero el equipo hizo un gran trabajo el pasado fin de semana, como en los últimos meses, y eso se ve reflejado en el campo.

Mehdi Nafti, ex de Lugo, llega en diciembre y lo revoluciona todo. ¿Qué ha cambiado respecto a Fran Fernández?
Nos hacía falta ese cambio de chip que a veces necesita un equipo. El otro día leí una noticia que decía que somos el noveno mejor equipo desde la llegada de Nafti y que encajamos muy pocos goles, que era nuestro principal déficit. Además eran goles por errores nuestros que ahora no cometemos.

Son un equipo recién ascendido pero, ¿es la temporada que esperaban?
Sabemos que la Segunda División es una Liga muy competida, sabemos de dónde veníamos y que no iba a ser nada fácil. Contábamos con ello, pero estamos en la pelea por la permanencia y todavía nos quedan siete finales que ojalá caigan de nuestro lado.

Literalmente. Siete finales.
Lo vemos como eso, siete finales. Nada está hecho, estamos fuera del descenso, pero no podemos pensar en el margen. Las segundas vueltas son muy difíciles y todos los equipos se juegan cosas. Tenemos un colchón que nos puede ayudar, pero no pensamos en eso; vamos partido a partido.

El Alcorcón es otra experiencia más en una carrera llena de equipos, todos ellos fuera de Galicia. Un emigrante con 25 años.
Estoy acostumbrado. Ya pasé los malos años, esa etapa en que te vas de casa, pero estoy contento con mi trayectoria. Feliz de estar en el Alcorcón y de todos los años que llevo jugando a fútbol.

Iago López.
Iago López.

Estuvo en las inferiores del Lugo y Dépor, además del Girona, Logroñés y el Mirandés. ¿Dónde se encontró mejor?
Donde mejor he estado fue en Logroño y ahora en Alcorcón. Ascender con el Logroñés a Segunda hizo que el año fuera muy divertido, como pasó con el Alcorcón en la temporada pasada, porque consigues la recompensa por la que peleas durante todo el año.

Dos ascensos de Primera RFEF a Segunda. Lo que persigue el Lugo. ¿Ofrece algún consejo?
Es muy complicado. Tienes que ser muy constante. Cuanto más regular seas, más vivo llegarás al final de temporada.

Dice que se encontró muy bien en el Logroñés. ¿Alguna experiencia negativa en algún equipo?
El del Mirandés fue el único año en el que lo pasé un poco mal. Depende de muchas situaciones: tu estilo, lo que le gusta al entrenador... va un poco en función de eso. Fue un año jodido, no jugué todo lo que me gustaría cuando sí venía de hacerlo en otros equipos. Tratas de ayudar a tus compañeros, pasas a un segundo plano, sin estarlo.

Es raro, porque ha sido indispensable en todos los equipos.
No siempre es fácil, he pasado momentos complicados como los de Miranda, pero más allá de eso se trata de constancia y hacerlo bien. De salir al campo, hacer lo que sabes hacer y lo que te pide el entrenador.

Por eso con 25 años está a doce partidos de los 100 en Segunda. Lo ha jugado prácticamente todo.
Lo importante es que te respeten las lesiones. He tenido bastantes en mi carrera, pero creo que me han respetado mucho porque eran de parar dos o tres semanas. Si te respetan las lesiones, lo demás viene solo.

Lleva un control estricto de su físico y la alimentación. ¿No se permite un capricho alguna vez?
De vez en cuando me relajo, pero trato de llevarlo de la mejor manera posible. Cuando acabas un partido o tienes un esfuerzo grande, puedes desviarte un poco de la dieta. De hecho te lo dice la nutricionista, que ese día puedes comer lo que quieras. Pero durante la semana lo controlo al máximo posible para llegar en buenas condiciones al partido.

¿No le cuesta?
No soy un chico que coma de todo, pero dentro de mis manías como un poco lo que toca en cada momento. No me gusta el pescado, pero si hay que comerlo, lo hago sin problema.

¿Trabaja el aspecto mental?
Con Fran Fernández teníamos un psicólogo que nos ayudaba un par de veces al mes, pero no soy mucho de psicólogos. Aunque es verdad que cuando lo pruebas, notas mejoría.

¿Ve mucho fútbol?
Si hay partido de Champions o algo así lo veo seguro. Me gusta el fútbol, no me obsesiona pero los partidos importantes o de mi competición, los intento ver siempre. Y sobre todo veo repetidos mis partidos, para analizarme y ver en qué puedo mejorar.

¿Se sacan errores?
Me exijo bastante. Si no te exiges no puedes llegar a nada. Y si te conformas, estás muerto.

¿Qué análisis hace de sí mismo?
Lo que hago bien no lo analizo. Solo miro lo que hago mal para tratar de mejorar. Tengo una agencia que me pasa un vídeo con todas mis acciones, pero además veo el partido repetido, porque lo que hago bien no me lo suelen poner. Eso es autocomplacencia y no sirve. Me ponen las acciones que he hecho mal y en lo que puedo mejorar.

¿Hay algo que tenga que corregir especialmente?
Siempre puedo mejorar en todo, pero me enfocaría más en la faceta ofensiva. En combinar más, en asociarme mejor y en la toma de decisiones en los últimos metros, que es lo más difícil en el fútbol.

¿Cuándo se da cuenta de que podría vivir del fútbol?
Cuando ascendemos con el Logroñés a Segunda y veo que tengo ofertas. Ahí ya pienso que igual echo aquí unos años. Pero no te puedes relajar porque un año puedes estar en Segunda y al siguiente en Primera RFEF.

Referentes y fútbol

¿Qué compañero le ha sorprendido más hasta ahora?
Coincidí en el Girona con Stuani y es un pedazo de jugador. En los partidos reducidos todos los balones iban para dentro, no perdonaba ni una. Un goleador nato.

¿Y algún rival?
Umar Sadiq (Real Sociedad) cuando estaba en el Almería. Un portento físico. Me parecía una bomba. Parece tosco, pero lo ves en el campo, cómo se mueve, cómo hace lo que toca en cada momento, y alucinas. Este año me ha encantado Nico Melamed, me parece otro pedazo de jugador y creo que tiene ofertas de Primera.

Como lateral, ¿qué hace contra un extremo que encara?
Aguantar. Hasta que veas que se le puede escapar el balón o que en el cambio de dirección se le pueda ir larga. Si aguantas tienes más opciones de ganar. Si entras es más 50-50.

¿Mira al balón o al jugador?
Las dos cosas. Recomiendan más mirar al jugador, porque si miras el balón el jugador te puede engañar, pero si le miras a los ojos... muchos defensas lo hacen. De hecho, he visto vídeos de Van Dijk (central del Liverpool) y solo mira a la cara de los jugadores, nunca al balón. Con eso juega mucho y no le ha ido nada mal.

¿En qué lateral se fija más?
Me gustan muchos. Kyle Walker, del Manchester City. Trent Alexander-Arnold, del Liverpool. Son dos jugadorazos y muy diferentes. La potencia de Walker y la calidad de Arnold.

¿Por qué lleva el dorsal 20? ¿Es por superstición?
La verdad es que no. En el Logroñés fui uno de los últimos en llegar, quedaban tres y pillé ese. También empecé a salir con mi novia un día 20. Si hay algo que pueda llamarse superstición, sería eso.

¿Ha seguido la temporada del CD Lugo? ¿Esperaba que acabara peleando por salvarse?
Nadie ha dicho que la Primera RFEF sea fácil. Si vienes de Segunda tienes mejor presupuesto, pero eso no asegura nada. Depende de muchas cosas, de la constancia y los momentos. Si tienes momentos malos y los arrastras, no vas a salir de ahí. Es una pena, porque me gustaría ver al Lugo en Segunda. Ojalá el año que viene les vaya mejor.

Inicios, fútbol sala y Castro

¿Qué hacía antes de entrar en el cadete del Lugo?
Antes de entrar al Lugo jugaba al fútbol sala en el Castro. De hecho recuerdo jugar alguna vez contra el Azkar en el pabellón Terra.

Iago López, en El Progreso.
Iago López, en El Progreso.

¿Le queda algo del fútbol sala?
De aquella era solo disfrutar, no esperaba llegar a donde estoy hoy. Solo piensas en estar con tus amigos, pero es verdad que no conseguía dar el paso al Lugo porque no me atrevía a cambiar, era pequeño y tenía que cambiar de ciudad para entrenar con el Lugo. Pero a través de un amigo del colegio que estaba en el Lugo, Noel Escanlar, que hoy juega en el Castro, acabé entrando en las inferiores del club. Me animó a que probara, entrenábamos donde se hace el Xuvenlugo.

¿Venía desde Castro?
Sí, nos intercambiábamos. A veces cuando podían mis padres nos llevaban, y cuando no, el padre de Noel. Pero viví en Castro hasta que me fui a la residencia del Dépor en A Coruña.

Vuelve todos los años a Lugo. ¿Sigue entrenando con Pedro Díaz, uno de sus amigos de infancia y jugador del Castro?
Alguna vez que otra hemos salido a correr, a liberarnos un poco. Si me surge la oportunidad y estoy en Castro, voy a verlos jugar. Me encanta ver a mis compañeros.

¿Sigue entrenando con Angeliño?
Eso fue un verano, que coincidió así porque íbamos al mismo preparador. Pero ya no voy porque era en Carballo y me pilla un poco lejos. Prefiero buscarme algo más cerca y tener más tiempo para mí.

¿Ayuda a su padre en la panadería?
Siempre me paso por allí. Es el trabajo de mis padres, lo que nos dio de comer toda la vida y no puedo dejarlo de lado. Trato de ayudar a mis padres porque es un trabajo muy duro y cuando puedo lo hago.

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