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Final feliz para un Río Breogán en semifinales

Adam Sollazo celebra el triunfo del Río Breogán. XESÚS PONTE
Adam Sollazo celebra el triunfo del Río Breogán. XESÚS PONTE

El conjunto celeste se medirá con el HLA Alicante tras despachar este sábado a un Palma que tuvo la iniciativa hasta el último cuarto

El Río Breogán sigue su camino hacia la Liga Endesa. Una trayectoria que solo pueden recorrer a estas alturas otros tres equipos. Los breoganistas se jugaran un puesto en la final con el HLA Alicante, que este sábado se impuso en Castellón al Tau. 

El equipo lucense tuvo que sufrir para mantenerse vivo en esa carrera, ya que en el partido de desempate que este sábado lo enfrentó al Palmer Alma Mediterránea Palma no se empezó a despejar la situación hasta los ocho minutos finales del encuentro. El último cuarto se inició con una canasta de Ronnie Harrell que situaba en el marcador un 56-60 inquietante. Sin embargo, a partir de ahí el encuentro fue dominado por el equipo local. La cuarta falta de Kullamae y su posterior eliminación a falta de dos minutos y medio fue un golpe duro para los insulares que se quedaban sin un referente, aunque este sábado, con gran mérito de la defensa local, se quedó sin anotar una sola canasta en juego. Todo un dato en uno de los máximos anotadores de la temporada.

Además, con Harrell desacertado en el tramo final, entraron los insulares en una fase de malas decisiones y precipitación. Probablemente el partido se les había hecho demasiado largo. En estos minutos finales fue cuando el Breogán se encontró definitivamente ganador. Jugando con comodidad en ataque, encontrando situaciones que antes se negaban y controlando perfectamente el rebote bajo las dos canastas. 

Los locales solo estuvieron cómodos en los minutos finales

El final, por lo tanto, fue plácido para los hombres de Diego Epifanio pero antes el partido se había desarrollado por derroteros muy distintos. El equipo lucense volvió a desperdiciar demasiadas posesiones, un total de 19. Además, y a diferencia de los encuentros anteriores, el Breogán no dominó con claridad el rebote. Es más, sobre todo en la primera mitad el Palma hizo daño con las capturas bajo el aro local y, una vez más, quedó claro que el juego del equipo breoganista es uno con Kevin Larsen y es otro —con más pérdidas, lenta circulación de balón, poca fluidez— cuando el danés, aún requeante de la lesión de tobillo que se produjo hace una semana ante este mismo equipo, está en el banquillo. 

Y estas circunstancias fueron las que propiciaron que el generalmente buen trabajo defensivo local en el partido de este sábado no tuviera su reflejo en el marcador. Esto, y también la competitividad y buen hacer de los insulares. 

Un momento del partido entre el Breogán y el Palma. XESÚS PONTE

POR DETRÁS. Y es que el Palma fue capaz de superar las dificultades para incluso llevar durante muchos minutos la iniciativa en el marcador. Su defensa siempre estuvo muy atenta a las líneas de pase y evitó puntos fáciles del Breogán. En ataque se vieron privados de la aportación de su máximo anotador, Kristian Kullamae, y de la irregularidad de su otra referencia, Ronnie Harrell. Y esto lo lograron al redoblar esfuerzos, atacar el rebote ofensivo y también a que jugadores como Pol Figueras dieran un paso adelante y asumieran una responsabilidad que durante toda la temporada casi nunca tuvo que adoptar. El base catalán (4 de 5 triples al descanso) fue fundamental para mantener a su equipo en la primera mitad. 

La clave del encuentro estuvo una vez más en la aportación de Larsen

El encuentro se mantuvo siempre muy igualado con diferencias muy cortas para uno y otro equipo. Al descanso era el Palma el que iba por delante (36-38) y aún mantenía la diferencia al final del tercer cuarto (56-58), siempre bajo los parámetros antes indicados, sobre todo las pérdidas en el bando local. 

Tras el ya citado 56-60, el Breogán logra un parcial de 10-0 que a falta de siete minutos marcó totalmente el desarrollo posterior del encuentro porque el Palma se desfondó definitivamente y dejó de creer en la victoria. El Breogán sufrió pero sigue vivo.

UN BREOGÁN CON LARSEN; OTRO SIN ÉL. La clave del encuentro estuvo una vez más en la aportación del pívot Kevin Larsen. Aun renqueante de su lesión y con menos minutos de los habituales, el danés volvió a demostrar su importancia para el juego del Río Breogán tanto por lo que aporta como, sobre todo, por lo que genera. El Breogán es otro equipo cuando el danés está en la cancha.

Ficha técnica
Río Breogán: Mindaugas Kacinas (0), Mateo Díaz (2), Mo Soluade (8), Roope Ahonen (3), Kevin Larsen (11), Salva Arco (10), Seydou Aboubacar (8), Israel Gutiérrez (0), Iván Cruz (14), Sergi Quintela (8) y Adam Sollazzo (16).

Palmer Palma: Milan Suskacevic (2), Pol Figueras (18), Karamo Jawara (8), Sergi Carrasco (5), Justin T. Raffington (2), Sean W. McDonnell (7), Ronnie Lee Harrell Jr. (13), Jacobo Díaz (11), Kristian Kullamae (2).

Cuartos: 1º: 18-19; 2ºC: 18-19; 3ºC: 20-20; 4ºC: 24-10.

Árbitros: Bravo Loroño, Franquesa Vázquez y Baena Criado. Eliminaron por cinco faltas a Kullamae, del Palma, en el minuto 38.

Final feliz para un Río Breogán en semifinales
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