Fin de curso sin retos ni fiesta para el CD Lugo

El club lucense despide en el Anxo Carro ante el Sabadell una temporada para el olvido. El rival de los rojiblancos se la juega y sabe que descenderá a la Segunda RFEF si pierde
Imagen del partido de la primera vuelta entre el Sabadell y el Lugo, disputado en la Nou Creu Alta. EP
photo_camera Imagen del partido de la primera vuelta entre el Sabadell y el Lugo, disputado en la Nou Creu Alta. EP

El Anxo Carro no vestirá de frac, ni lucirá su mejor reloj, ni siquiera se calzará unos zapatos lustrosos hoy ante el Sabadell (19.00 horas). No lo hará porque el partido que despide la temporada no es un fin de fiesta. No hay nada que celebrar en una campaña para el olvido, en la que las decepciones ganaron siempre la partida a una ilusión por el ascenso muerta demasiado pronto. Solo el rival del CD Lugo tiene algo en juego al lado del Miño. Los rojiblancos solo el honor de competir para ganar, que no es poco ante una afición que quiere agarrarse a cualquier esperanza de futuro.

Sin ningún objetivo por el que pelear, en el terreno baldío de la zona de nadie, el conjunto que dirige Roberto Trashorras debe medirse a un contrario movido con la gasolina de la necesidad. El Sabadell se juega un todo o nada en Lugo. Perder lo envía al infierno de la Segunda RFEF. Empatar obliga a un milagro en forma de derrota del Fuenlabrada. La victoria les dará la opción de salvarse siempre y cuando caigan otros rivales que tienen por delante.

Mientras el Sabadell se afana por imponerse sobre el césped y esforzarse con la aritmética fuera de él, el Lugo vivirá un partido como una enmienda a la totalidad de un año para el olvido.

Partía como uno de los favoritos al ascenso directo. Abandonada esta opción a los pocos meses del inicio de la Liga, el siguiente objetivo fue el play off. También naufragó el cuadro rojiblanco en ese empeño. Tal fue su caída que la zona de descenso llegó a amenazar a los lucenses.

La reacción tardía del Lugo de Trashorras le permitió respirar, dejar lejos la parte baja e incluso soñar con la opción de repetir éxito en la próxima Copa del Rey. Pero su última derrota, 2-1 en Las Gaunas ante la SD Logroñés, ni siquiera le permitió esa pequeña alegría a la sufrida afición lucense.

Los seguidores rojiblancos tendrán que contentarse con vivir emociones ajenas y esperar que el Lugo le pueda brindar un triunfo que mitigue la decepción de un año que no cumplió con lo esperado. 
Podría optar por dar minutos a los menos habituales el preparador de Rábade. La trascendencia del encuentro para terceros implicados podría hacer que el efecto fuera contrario y los titulares ocuparan un puesto en el césped.

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