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"El equipo tiene claro lo que hay que hacer"

Paco Olmos, durante un tiempo muerto. EP
Paco Olmos, durante un tiempo muerto. EP
Paco Olmos reconoce que el Río Breogán tiene que ajustar en la defensa y mejorar el acierto en "los tiros liberados"

El Río Breogán puso final a la pretemporada con un balance de tres triunfos, ante Bilbao, Obradoiro en la final Copa de Galicia y Oviedo y otras tantas derrotas ante el Valencia, el Joventut y el Obradoiro, las dos últimas en el Torneo Encesta Rías que se jugó el pasado fin de semana en Vilagarcía.

Estas derrotas y las deficiencias mostradas en el juego, podrían sonar como un toque de atención ante el inminente inicio - el sábado a las 18.00 horas en el Pazo ante el Tenerife- de la Liga Endesa. Paco Olmos, técnico breoganista comenta a modo de resumen que "el balance de la pretemporada que se debe de realizar es global y no resultadista y este sentido mi análisis es positivo porque llegamos a este punto con todos los jugadores sanos". Otro aspecto que destaca fue el del aprendizaje. "Ocho de nuestros jugadores van a debutar en la ACB y los que ya jugaron esa liga, salvo Sakho, lo hicieron hace tres o cuatro años. A diferencia de otros equipos hemos tenido que tener un aprendizaje, no del baloncesto ACB sino de la ejecución, de la velocidad, del ritmo, del contacto, del físico... La liga ACB ha evolucionado mucho en estos aspectos, a nivel de dureza solo es comparable a la Euroliga".

Olmos admite estar sorprendido por ese nivel de contactos. "Nos ha sorprendido tanto a la hora de defender como a la hora de atacar. Los partidos nos han ido poniendo en nuestro sitio. En la mayoría, salvo en el último, nos costó entrar en los partidos, pero lo hemos corregido. Casi siempre el equipo ha mostrado carácter competitivo salvo el domingo pasado en el que buscábamos otras cosas, otras pruebas y esa sensación fue peor". El técnico del Río Breogán está convencido de que en «líneas generales el equipo tiene claro lo que hay que hacer, el equipo está junto, hay buena química y hemos ido probando cosas. Sabemos que tenemos que ajustar cosas en defensa. En ataque entendemos nuestro sistema aunque tenemos que incrementar un poco el ritmo e intentar mejorar nuestro porcentaje de tiro liberado. Esta es la semana para ajustar, de mantener lo que ha ido bien y solucionar lo que fue mal".

Una de las deficiencias más notorias de las mostradas por el conjunto breoganista estuvo en defensa. La presión en primera línea, una vez superada, facilitó muchos tiros liberados a los rivales y en problemas para asegurar el rebote defensivo. "Sabemos como se juega en la ACB donde muchos equipos tiran más de tres puntos que de dos. Trabajamos una defensa base sobre agresividad, intentando que la situación de pick and roll no fuera cómoda para los rivales y esto implica una energía, una concentración y unos automatismos que en el momento que no los haces te rompen. Ante el Obradoiro fue el peor día en este aspecto pero era un partido amistoso, queríamos probar cosas. Lógicamente tenemos alternativas pero primero el equipo tiene que tener una intensidad, una agresividad porque nos somos de jugadores grandes. Ahora se trata de ir ajustando, de adaptarnos a los rivales, a los momentos de los partidos...".

Los problemas en ataque se centran en momentos de poca fluidez y, sobre todo, en una escasa amenaza desde el triple. "Nuestro baloncesto ofensivo tiene que tener primero un nivel defensivo óptimo para poder jugar en movimiento, llegar lo más rápido posible al ataque para explotar nuestras virtudes, saber leer lo que nos propone el rival y ser disciplinados. El equipo sabe donde están nuestros focos pero todo el mundo tiene que estar preparado y con la confianza de que el tiro abierto hay que meterlo porque no hemos tenido un buen porcentaje en estos lanzamientos y tenemos que amenezar. No tenemos la figura de excelentes tiradores, salvo Kalinoski, a este nivel el tiro no solo tiene que ser una amenaza, sino las defensas nos van a colapsar".

Con respecto a las limitadas rotaciones en los últimos partidos, con escasa participación de jugadores como Cruz, Larsen o Sollazzo que no jugó en VIlagarcía, Olmos fue claro: "Quisimos probar a Sakho que acababa de llegar jugando con Mahalbasic. Para mí, todos los jugadores son importantes pero todos conocen sus roles. Es difícil de entender a un equipo como el nuestro en ACB con una rotación de doce jugadores, podemos llegar a diez u once pero los doce tienen que estar preparados. A Iván Cruz limitamos sus minutos porque tuvo problemas en un dedo, a Larsen quisimos probarlo ver si se puede adaptar al cuatro, dependiendo del rival y Sollazzo se ha quedado fuera de la rotación para seguir el plan de partido".

"El equipo tiene claro lo que hay que hacer"
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