Encuentro capital en el Pazo

El Breogán tratará de fortalecer este sábado sus opciones en la lucha por la permanencia con una victoria sobre el Zunder Palencia, colista de la Liga ACB
Ben McLemore, durante un partido en el Pazo. XESÚS PONTE
photo_camera Ben McLemore, durante un partido en el Pazo. XESÚS PONTE

Río Breogán y Zunder Palencia disputan un encuentro de capital importancia para ambos en el Pazo este sábado (19.30 horas) en la implacable lucha por la permanencia que se libra esta temporada en la ACB, con siete equipos involucrados, aunque algunos en situación más peliaguda, como el conjunto lucense (su bagaje es de 7-20) y el castellanoleonés (5-22), los dos últimos clasificados de la competición.

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En consecuencia, el choque tiene marchamo de final, especialmente para el Palencia, que de perder tendría la salvación virtualmente imposible con solo seis jornadas por disputar. En clave del Breogán el choque no tiene unos tintes tan dramáticos, pero casi. Obtener la victoria tendría tres efectos muy positivos: descartar de la lucha al conjunto de Luis Guil, no ceder ni un ápice con los otros rivales y ganar confianza en sus posibilidades.

Las claves para poder llevarse el encuentro hay que buscarlas en dos vertientes, la deportiva y la emocional. En cuanto a la primera, el equipo que controle el ritmo de juego que más le interesa habrá dado un paso adelante muy importante. En defensa, el Breogán deberá apelar a la solidez, intensidad y solidaridad de todos sus jugadores -el conjunto lucense solo encaja 73,9 puntos por choque-. El Palencia dispone de dos pívots muy altos -Pasecniks (2,16) y Haarms (2,21)- y frenar su producción también se antoja un factor determinante.

En ataque, los jugadores de Veljko Mrsic tendrán que anotar en transición y, si el juego es en estático, deberá tratar de mover el balón lo mejor posible para buscar al jugador abierto que pueda efectuar el mejor lanzamiento posible. Si esto se consigue, el mayor o menor porcentaje de acierto puede marcar el devenir del duelo.

Por otro lado, el equipo que sea capaz de gestionar mejor la presión, los nervios, habrá ganado mucho. Veljko Mrsic tiene clara la receta para que sus jugadores puedan afrontar mejor esta presión: no focalizarse en el resultado final, sino estar muy concentrados durante todo el partido en hacer bien cada posesión y actuar con paciencia.

Por otro lado, Martynas Sajus, con molestias en un gemelo, será duda hasta el último momento en este choque tan decisivo. Los aficionados del Río Breogán, sabedores de ello, llenarán una vez más el Pazo, en el que habrá más de 225 seguidores del cuadro palentino. Jugar en casa podría -debería- ser también un factor diferencial.

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