Una derrota muy amarga

El Lugo, que ya prepara la visita del Rayo Majadahonda del sábado, controló bien al Barça B pero un gol en propia y un posible penalti en el descuento evitaron que puntuase a domicilio
Thiago Ojeda sortea una entrada de Marc Bernal en el partido ante el Barcelona B. ADG MEDIA
photo_camera Thiago Ojeda sortea una entrada de Marc Bernal en el partido ante el Barcelona B. ADG MEDIA

El propio Thiago Ojeda reconoció en la rueda de prensa postpartido ante el Barcelona B que el Lugo no mereció el triunfo, pero tampoco un equipo azulgrana que se encontró los tres puntos en el Johan Cruyff gracias a una jugada desafortunada de Andrés Castrín. El gol en propia del canterano echó por tierra lo que fue una decente actuación defensiva del Lugo, que visitó al segundo clasificado consciente de su inferioridad y estuvo dentro del partido hasta que el defensa del Lugo decantó la balanza.

La sensación del equipo es que su rendimiento no es para encadenar cuatro derrotas consecutivas. Es cierto que las dos últimas llegan ante los dos filiales más potentes de la competición, pero también lo es que el Lugo supo sufrir en el estadio Johan Cruyff y que, incluso, malgastó una oportunidad muy clara en el primer tiempo por medio de Willy Ledesma, su máximo goleador en esta campaña.

Sin embargo, otro hecho incontestable es que el equipo que dirige Roberto Trashorras apenas inquietó la portería defendida por Astralaga, que tuvo el pasado domingo una de sus tardes más plácidas del curso, y que solo pisó el área rival gracias a un error de Mikayil Faye y a través de centros laterales que no encontraron rematador.

El Lugo se dedicó a trabajar en lo defensivo, a tapar todos los caminos y pasillos interiores al Barcelona B, y a ser solidario en los esfuerzos. Solo así entendió Trashorras que podría puntuar en el estadio del filial azulgrana. Sus jugadores interpretaron bien el partido, y aunque no tuvieron la actitud ofensiva necesaria para incomodar al Barcelona B en defensa, sí lograron permanecer vivos en un partido en el que, sobre el papel, el equipo de Rafa Márquez partía como claramente favorito.

El derribo de Olmedo a Aranda en el descuento del partido tampoco ayudó en el análisis final del partido. El Lugo considera que fue perjudicado, y así lo expresaron el propio Trashorras en rueda de prensa -"el penalti a Aranda es clarísimo"- y los jugadores que hablaron con los medios cuando finalizó el encuentro. El equipo rojiblanco regresó a Lugo con sensación de injusticia y de que mereció mejor premio ante uno de los mejores anfitriones de la categoría.

Cinco finales

La visita del Rayo Majadahonda este sábado (18.00) al Anxo Carro es la primera de las cinco finales que encara el Lugo hasta el final de la competición. Con tres puntos sobre el descenso a falta de 15 por disputarse, los de Trashorras solo pueden pensar en los tres puntos si no quieren afrontar las últimas cuatro citas con el miedo en el cuerpo.

El Majadahonda ocupa actualmente la última plaza de la clasificación, con 25 puntos en las 33 jornadas disputadas y con su descenso prácticamente certificado de manera matemática.

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