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Un derbi para la nostalgia

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Kacinas intenta superar a un jugador del Ourense. VICTORIA RODRÍGUEZ
El Leche Río Breogán y el Ourense se miden en un duelo sin público ni trascendencia clasificatoria para ninguno de los dos equipos

No serán pocos los aficionados, de Lugo y de Ourense que este sábado cuando se sienten frente al televisor sientan una extraña sensación. En el encuentro que a las 19.00 horas disputan el Ibereólica Renovables Ourense y el Leche Río Breogán no habrá un desplazamiento en masa, como es habitual, de la "marea celeste" y por lo tanto tampoco se podrá disfrutar de la sana rivalidad a la hora de apoyar a sus equipos entre las dos aficiones. La gran fiesta del baloncesto gallego, como ya ocurrió en la primera vuelta, tendrá que esperar a una mejor ocasión.

Las gradas del Pazo Paco Paz no estarán llenas como es habitual en el denominado derbi do Miño. El vacío en el graderío dará paso a un silencio impropio y desconocido. No habrá ruido, ni cánticos, ni ánimos solo se escuchara el roce de las zapatillas de los jugadores en el parqué, el silbato de los colegiados y los gritos de los protagonistas.

En los 44 partidos que entre ACB y LEB se han enfrentado los dos conjuntos nunca se vivió nada parecido. Ni siquiera, en esta ocasión, el resultado tendrá trascendencia para ninguno de los dos conjuntos. Ourense y Breogán han competido en ACB por mantener la categoría en aquellos infernales play off por la permanencia o por buscar el ascenso desde la LEB en los momentos álgidos de su rivalidad pero siempre se han jugado algo más que el partido. Siempre hubo tensión y un objetivo a alcanzar, como mínimo, por uno y otro equipo. Pues en el partido de esta tarde tampoco. Ni siquiera el resultado tendrá una mínima trascendencia.

El Leche Río Breogán y el Ourense se han enfrentado en 44 partidos entre ACB y LEB

El Leche Rio Breogán jugará la segunda fase en el grupo de ascenso mientras el Ourense lo hará en el grupo de permanencia. Por lo tanto, el resultado del encuentro de este sábado pasará directamente al archivo, al historial de ambos conjuntos pero nada más.

Los seguidores de ambos conjuntos tendrán, por lo tanto, que contentarse en comprobar como sus respectivos equipos mantienen la progresión necesaria para llegar a la segunda parte de la competición en las mejores condiciones. En este sentido, es el Ourense de Gonzalo García el que parece tener más trabajo.

Desde hace un par de jornadas el conjunto ourensano dispone de dos nuevas incorporaciones que además están llamados a tener un papel relevante en el juego del equipo. André Spight es un escolta estadounidense, aunque juega con pasaporte armenio, con una notable capacidad de anotación. Ello implica encajarle en un perímetro donde ya había jugadores con una indudable capacidad y vocación ante el aro rival como es el caso del dominicano Henríquez y esto, el reparto de protagonismo, no siempre es una tarea fácil.

El pívot Evan Yates otorgará una mayor dureza a la defensa de su equipo y sobre todo una mayor consistencia en el rebote, algo absolutamente necesario para los de Gonzalo García.

El Breogán no querrá perder sensaciones ni la buena línea de juego que viene mostrando pero también parece el momento idóneo para que jugadores que no atraviesan su mejor momento puedan tener minutos para recuperar la confianza. También para que Roope Ahonen siga con su evolución y, después de saltar a la cancha de forma testimonial ante el Melilla, y tenga minutos de juego.

Un derbi para la nostalgia
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