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JUANFRAN GARCÍA

"Creo que lo normal es que siga; cuando dos personas quieren solo hay un camino"

Juanfran, durante un partido. XESÚS PONTE
Juanfran, durante un partido. XESÚS PONTE
El milagro del CD Lugo tiene un rostro, el de Juanfran García, su entrenador, que llegó con el equipo al borde del descenso y lo dejó en Segunda

Caótica y acelerada. Así fue la llegada de Juanfran García al Club Deportivo Lugo a falta de seis jornadas para el final del campeonato liguero. Un entrenador que levantó a un equipo que caminaba al borde del abismo y que consiguió el milagro de la salvación. Cercano y tranquilo, con las ideas claras y con el foco puesto en la importancia del grupo humano. Juanfran García confía en seguir un año más al frente de un club que le ha dado la oportunidad de entrenar en el fútbol profesional y al que él le ha dado la posibilidad de seguir en Segunda.

¿Cuál ha sido la clave de la salvación del Lugo?

No hay una clave, lo que sí les hemos dicho a los jugadores desde el primer día es que estén muy tranquilos, que tengan confianza en ellos mismos, que no hay que escapar de la realidad, que ellos la asumieran y fueran valientes, porque si ellos creían y querían, lo iban a conseguir. Afortunadamente ha sido así.

Se ha hablado mucho del famoso chándal de la suerte...

(Se ríe). Uno como jugador siempre ha tenido manías, supersticiones o llámalo como quieras. Me ha acompañado siempre, no ha sido fácil porque ha llegado un momento que no se podía aguantar, (se ríe) pero se aguantó hasta el final y ojalá que siga durante mucho tiempo.

Usted entró muy bien a ese vestuario. ¿Cómo fue capaz de convencerlos y que ellos creyesen de manera tan fiel y tan rápida?

La clave es, sobre todo, que se sientan importantes todos. Saber que tienen un entrenador detrás que les va a dar seguridad, que les va a dar confianza, que soy una persona humana como ellos, que me pongo un chándal como ellos... Cuidando hasta el más mínimo detalle, ya que a veces los pequeños detalles parecen los más tontos pero son los más importantes. Tratando de gestionar sus emociones de manera que ellos siempre estuvieran cómodos pero al mismo tiempo exigiéndoles que había que conseguir tres puntos en cada partido y transmitiéndoles que ellos eran capaces de conseguirlo.

"Les hemos dicho desde el primer día que estén tranquilos, que tengan confianza en ellos mismos y fueran valientes»

Tenía mucha experiencia como jugador en situaciones similares a la del Lugo. ¿Eso también le ayudó a gestionar?

Mucho, mucho. Me ayudó mucho y me basé mucho en eso porque a mí me ha dado resultado. Llevé a la práctica algunas cosas que me gustaban en esas situaciones y otras que no me habían gustado no las llevé a la practica. Me quedé con lo positivo y lo apliqué porque en estos momentos el jugador no necesita que se transmita nerviosismo ni inseguridad, todo lo contrario. Al final si les transmites nervios, chillidos, enfados... No podía consentir que me vieran así porque al final es un paso atrás para ellos. Que me hayan visto siempre ‘supertranquilo’ les ha dado esa confianza.

Generated by  IJG JPEG LibraryAppleMark¿Se pasa peor como entrenador o como jugador en una situación límite como el día del Mirandés?

Posiblemente los primeros 45 minutos del otro día fueron los peores. Los jugadores se encontraron un poco atenazados por los nervios, también la situación de unas horas antes que se decía que no se iba a jugar un partido y los otros sí. Eso llegó a los jugadores de una manera que les hizo daño en el sentido de que los desconcentró. En el segundo tiempo salieron otra vez enchufados, eran conscientes de lo que se estaban jugando, sabían que necesitábamos esa tranquilidad porque llegábamos a zona de tres cuartos bien y el último pase les estaba haciendo daño a ellos.

¿Cómo se hace para tranquilizar a los jugadores en el descanso tal y como iba el resultado?. ¿Eso quizá es lo más difícil de controlar?

No tenía ninguna duda de que le íbamos a dar la vuelta al marcador, pero necesitábamos esa tranquilidad. Si no la encontrábamos se nos iba a complicar porque eso generaría nervios y situaciones que no queríamos, pero si la controlaban y eran capaces de gestionar sus emociones, le íbamos a dar la vuelta.

¿Cómo fue la celebración al final de ese partido?. ¿Fue más una sensación de alivio o de euforia?

Fue el reflejo de lo que ha pasado en los cinco encuentros anteriores. El equipo no ha dejado de creer, eso les convenció de que eran capaces, de que no tuvieran miedo a cometer un error y lo siguieran intentando. Han demostrado ser un equipo fuerte, lo más importante es que el vestuario fuera una familia. Cuando tu ves que la gente suma los objetivos solo pueden resultar positivos.

¿Ha sido más clave para la salvación el conocimiento de los veteranos o la energía de los jóvenes?

Todos, y no digo todos por quedar bien. En seis partidos hemos tenido que tirar de todos los jugadores, eso es que el grupo estaba comprometido e implicado y cuando ha tenido que jugar un chaval de 20 años ha estado jugando, de 23 ha estado jugando y de 37 ha estado jugando. Siempre hemos puesto el once en función de lo que nosotros queríamos para el equipo porque éramos conscientes de que los 28 jugadores estaban capacitados para jugar.

Además de ese carácter colectivo que tiene el equipo, también han tenido la fortuna o el acierto de que ha habido desarrollos individuales en momentos clave. El Hacen en el encuentro ante el Tenerife, Cristian Herrera en los últimos partidos...

Sí, eso viene desde el convencimiento. Cuando un futbolista está convencido de que lo va a conseguir, de que si que quiere y si que cree, solo queda competir e igualar en intensidad al contrario. Éramos conscientes de que no éramos inferiores a ningún equipo y el plantel en los últimos tres partidos ha volado a nivel físico. Eso es un trabajo que hemos tenido que hacer a nivel individual y colectivo. Han crecido mucho a nivel personal y futbolístico.

"Uno como jugador siempre ha tenido manías, supersticiones. Me han acompañado siempre, como la del chándal»

El físico fue un tema clave. ¿Cuando llegó estaban a buen nivel físico?. ¿Han mejorado desde su llegada?

Han mejorado. Yo soy un entrenador que les exijo a mis equipos una condición física extraordinaria, pero no porque me guste, si no porque yo como jugador siempre he notado que cuando un futbolista pide el cambio porque está cansado tiene todavía el poder mental de darse 10 carreras al máximo, a un nivel alto. Si se exigían en todos los partidos íbamos a ganar. Sabíamos que el primer partido lo iban a pasar mal, el segundo probablemente más y el de la Ponferradina conocíamos que el equipo llegaba con el físico justo, pero a partir de ahí íbamos a crecer.

¿Le veremos el año que viene en el banquillo del estadio Ángel Carro?

Ojalá. Hay buena sintonía, esperamos en pocos días tener una conversación más seria sobre el tema. De momento ha sido todo fiesta, los jugadores lo necesitaban para liberarse de la presión. Creo que lo normal es que siga, hay buena sintonía tanto con el presidente como con Jorge. Cuando dos personas quieren, al final solo hay un único camino.

La afición no entendería que no continuase al frente del equipo.

No lo entendería el club, los jugadores, la afición... Para mí este es el mejor sitio para crecer. Hay una base importante para el año que se presenta y haber creado una familia y un espíritu es lo mejor, eso hay que mantenerlo. Desde mi llegada la afición ha estado de diez. La única pena es que no ha podido estar dentro del campo disfrutando lo que estos jugadores han conseguido en las últimas jornadas.

"Si haces partícipe a la gente todos suman por el objetivo"

Pocos días ha tenido Juanfran para sufrir con la incertidumbre de cada jornada y para disfrutar de los éxitos conseguidos. El técnico del Lugo ha vivido un carrusel de emociones en apenas un mes de trabajo pero ha tenido escaso tiempo para digerir lo bueno y lo malo de su estancia en la ciudad amurallada.

¿Fue duro jugar en tan pocas horas de diferencia entre partidos?

Mucho. A nivel físico había lesiones debido a la exigencia. Partidos cada tres días, muchas bajas, sanciones, lesiones... El día del Girona jugamos sin puntas de referencia y cuando eso pasa tienes que modificar y matizar cosas para potenciar tus puntos fuertes.

¿Desgastó mentalmente jugar sin tiempo para preparar bien los partidos?

Corríamos el riesgo a nivel emocional de no conseguir el resultado que queríamos y que los rivales nos superaran o nos sacaran ventaja. Como los resultados salieron bien, convirtieron el cansancio en energía. Los jugadores llenaron la batería al cien por cien y lo demostraron.

"Desde mi llegada la afición ha estado de diez. La única pena es que no han podido estar dentro del campo disfrutando»

¿Cuál fue el momento más complicado?

El día del Alcorcón en el que el equipo empata, la sensación es que nos podemos llevar algo más, igual que el día del Girona. En ese sentido entendimos que cualquier fallo a nivel individual nos penalizaba mucho y no teníamos tiempo a revertirlo. El equipo a nivel individual se concienció de que había que minimizar riesgos y estar todos al máximo. Si pensamos en el balance es mérito de ellos y del presidente por apostar por nosotros.

¿El gol de El Hacen fue el instante de más éxtasis?

Estábamos en el partido. El equipo sabía que se estaba jugando, sabía que estaba con un hombre menos. Íbamos a tener una oportunidad, el Tenerife estaba muy volcado y aprovechamos un fallo en el que el equipo sacó su energía y eso hizo que consiguiéramos los tres puntos de manera tan heroica.

Es muy cercano con la afición...

Creo que a los jugadores, entrenadores... somos personas comunes y hay que comportarse como tal. La cercanía debería de ser obligatoria porque si haces más participe a la gente todos suman por el objetivo.

"Los únicos perjudicados fuimos los que jugamos en la última jornada"

La última jornada de Liga supuso un cisma importante entre los clubes de la Segunda División y el presidente de la Liga, Javier Tebas. El maremagnun creado alrededor del aplazamiento del partido entre el Deportivo y el Fuenlabrada se ramificó en protestas y reclamaciones desde diferentes ámbitos. Las horas previas al inicio de la jornada fueron un continuo ir y venir de declaraciones, informes y llamadas que pusieron en duda que se disputaran los partidos previstos. El técnico del Lugo, Juanfran García, criticó duramente la situación tras el partido y aseguró que los equipos que saltaron al terreno de juego fueron los grandes perjudicados.

Generated by  IJG JPEG LibraryAppleMark¿Cómo vivió el equipo las horas previas a la última jornada con el lío del partido entre el Deportivo y el Fuenlabrada?

Nos creó nerviosismo, una situación de incertidumbre. Los primeros 45 minutos fueron así debido a la situación que se nos propuso. Nos perjudicó, y no a nosotros solos, también a los otros equipos que se estaban jugando algo. No es fácil una hora antes que un jugador no sepa si se va a jugar o no y tampoco saber porque tú juegas y otros no.

¿Es un poco injusto lo que se dice desde ciertos ámbitos de que el Lugo no se vio presionado a la hora de jugar el partido frente al Mirandés?

Los únicos perjudicados de la última jornada fuimos los equipos que estuvimos en el campo. Estuvimos jugando bajo presión y con una gran ansiedad. Podíamos cometer el error de no poder sumar y condicionar que el partido que no se estaba jugando se desarrollase de una manera u otra.

¿Cómo ve la Liga de 24 equipos que reclaman clubes como Deportivo o Numancia?

Yo creo que es imposible. La Segunda División ya es suficientemente larga, aunque todo esto es un opinión personal mía. Hay organismos y entidades privadas encargados de hacer cualquier tipo de cambio.


 

"Creo que lo normal es que siga; cuando dos personas quieren solo...
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