El Lugo, a acabar con una alegría local

El Ángel Carro se despide ante el Huesca, al menos por un año, de la categoría de plata del fútbol español
Baena trata de recuperar una pelota en el partido frente al Andorra. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera Baena trata de recuperar una pelota en el partido frente al Andorra. VICTORIA RODRÍGUEZ

El último partido de plata en el Ángel Carro. El último duelo de Segunda División que los seguidores del Lugo podrán ver, como mínimo, en un año. El conjunto rojiblanco dice adiós a una categoría en la que residió durante once años, más de una década de buenos y malos momentos, de ilusiones y decepciones, de ira y alegría, de honores y desgracias, de tantas cosas que pertenecen al terreno de la memoria de una etapa que se cierra hoy (18.30 horas) en el Ángel Carro ante el Huesca.

Lo hará sin brillo, enlodado hasta el cuello en la ciénaga de una racha de 19 partidos sin ganar, de un descenso asumido y mascado desde hace meses y con una caída en picado que puede tener su freno en la Primera RFEF la temporada que viene.

No mereció premio alguno el Lugo esta temporada. Ninguno de los cuatro entrenadores que pasaron por el equipo lucense logró un éxito mínimo con una plantilla que se reveló insuficiente para competir en una categoría que le vino grande desde agosto a mayo.

Si el objetivo al inicio de Liga era la permanencia -y si era con la holgura de Rubén Albés, mejor que mejor-, al final de la misma es no ser colista.

Ese consuelo es el que le queda a un grupo de jugadores que acumulan cinco meses sin alegrías, sin triunfos, sin sumar de tres en tres ni fuera de casa ni ante sus aficionados. Ante el Huesca será su última oportunidad de alegrar una tarde a una afición alicaída y deprimida por una campaña para el olvido más profundo.

Lugo-Huesca
Lugo-Huesca

Ganar al cuadro aragonés es la tarea que se impone al grupo de Íñigo Vélez, que está sufriendo el mismo proceso que los técnicos que lo precedieron: un inicio prometedor para acabar asumiendo la imposibilidad de rendir de igual a igual a sus rivales en la categoría de plata.

Tampoco acabará el Huesca con las buenas sensaciones la temporada. Partía como uno de los favoritos al ascenso y lo termina como un equipo que respiró ante la posibilidad de bajar de categoría. Los azulgranas llegan a Lugo con la permanencia casi sellada salvo una carambola imposible.

Para el duelo de este sábado, el preparador vasco del Lugo podría mantener el 4-3-3 de las últimas jornadas. Las dudas estarán en la parte de atrás, donde Loureiro y Andoni López parecen fijos en los laterales, pero faltaría por ver el acompañante de Alberto Rodríguez en el centro de la zaga. Ahí optan el recuperado Andrés Castrín, el serbio Aleksandar Pantic o el madrileño Álex Pérez.

Por delante, con la baja de Clavería, Marc Carbó podría estar en el círculo central, con Señé y Juanpe como volantes.

Arriba, Baena estaría en el extremo diestro, mientras que Avilés, Idrissa o Sebas Moyano ocuparían la izquierda con Barreiro en punta. Vélez podría optar por un falso nueve, por lo que Avilés o Sebas se posicionarían cerca del área del Huesca.

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