73-65. Jornada perfecta en el Pazo

El Río Breogán desahucia al Palencia, sale de los puestos de descenso y refuerza su autoestima
Juan Fernández celebra una canasta ante el Palencia en el Pazo. XESÚS PONTE
photo_camera Juan Fernández celebra una canasta ante el Palencia en el Pazo. XESÚS PONTE

Impresionante ambiente, una vez más, en el santuario celeste para presenciar un encuentro sumamente importante para los de casa y dramático para los visitantes — "si no ganamos aquí, estamos muertos", reconocía un aficionado palentino—. La jornada fue perfecta este sábado para el Río Breogán, que obtuvo una victoria, la octava de la temporada (73-65), que tiene un valor triple : prácticamente desahució al Zunder Palencia, un rival directo en la lucha por la permanencia, sale de los puestos de descenso —a los que cae el Obradoiro tras su contundente derrota en Zaragoza— y refuerza considerablemente su autoestima para afrontar las seis jornadas que restan para acabar la competición.

El encuentro fue como se aguardaba: trabado, intenso e igualado. El Breogán basó su triunfo en su extraordinaria defensa, enérgica y continua durante los 40 minutos, en su claro dominio del rebote (43, 15 de ellos ofensivos, por 27) y en afrontar el choque con la mentalidad que su entrenador Veljko Mrsic anhelaba: luchando cada posesión sin focalizarse en el resultado final.

Así sobrevivió los dos primeros cuartos y medio, en los que el acierto en el lanzamiento no llegó.En el acto final, el conjunto celeste estuvo soberbio también en ataque y ahí se rompió definitivamente con Sergi García, Stefan Momirov y Ben McLemore como principales estiletes. No se buscaba la excelencia en el juego, sino ganar, y el conjunto celeste lo hizo con solvencia cuando llegó el momento de la verdad. Una más, una menos.

La puesta en escena del Río Breogán en el choque fue buena, intenso y concentrado atrás y moviendo con calma la pelota en ataque, con un gran Juan Fernández percutiendo sobre la zona rival jugando de pívot, pero el conjunto castellano no le perdía la cara al encuentro (9-9, minuto 5).

Pese a la escasa aportación del lanzamiento exterior —solo Momirov anotó desde más allá del arco exterior en este periodo—, el conjunto celeste estaba aplicado en la batalla por los rechaces (12, cuatro de ellos en ataque, por 9 del equipo castellano) y hacía mella en la zona del Palencia, a pesar de que Jordan Sakho no encontraba aro. Así, el primer acto acabó en tablas (16-16).

Sergi García celebra el triunfo del Breogán ante el Palencia. XESÚS PONTE
Sergi García celebra el triunfo del Breogán ante el Palencia. XESÚS PONTE

Al inicio del segundo cuarto, el cuadro lucense desperdició algunas claras opciones en ataque producto de la precipitación, lo que propició que el equipo de Luis Guil tomara una ligera ventaja en el marcador, lo que obligó a Mrsic a pedir tiempo muerto (21-26, m.14). El Breogán continuó en esa fase de imprecisiones y el parcial en contra llegó a ser de 0-12, hasta que un triple de Nakic lo consiguió quebrar (24-31, m.17).

Aunque el equipo de Lugo no estaba acertado en el lanzamiento de tres puntos, su pegajosa defensa y sus 6 rebotes ofensivos en este acto —pese a los muchos centímetros de Pasecniks y Haarms, los cincos rivales—le permitieron recortar la diferencia a falta de un minuto para el ocaso cuarto (28-33). Dos tiros libres de Sakho y un nuevo triple de Momirov dejaron la desventaja en solo dos puntos tras la primera mitad (33-35), pese a la nula aportación de Ben McLemore y Justin Robinson en ataque: 0 puntos entre ambos.

Pasecniks, con 5 puntos consecutivos, hacía daño en la zona breoganista al inicio del tercer cuarto y la diferencia se fue hasta los 7 puntos (33-40). En ese momento, McLemore —anotó su primera canasta en el minuto 23— respondió con 5 puntos seguidos que equilibraron el duelo (40-40, m.24).

La afición en el Pazo dos Deportes. XESÚS PONTE
La afición en el Pazo dos Deportes. XESÚS PONTE

El Pazo enloqueció poco después cuando el de Saint Louis machacó el aro rival tras un robo de pelota, pero el conjunto morado no le perdía la cara a un choque bastante trabado en esos instantes, con defensas pegajosas, pérdidas y mucho contacto (44-45, m.37). En esa coyuntura de lucha incesante y no demasiado acierto, los de Mrsic lograron ponerse por delante en el ocaso del tercer periodo (48-47).

Tal y como había pedido el técnico croata a sus jugadores, estos luchaban de forma enardecida en cada posesión y pronto recogieron los frutos. Tras dos nuevos hurtos de balón, el Río Breogán volteó el marcador al son de un pabellón que gozaba con lo que veía y firmó su máxima ventaja hasta el momento (54-47, m.32).

El Palencia recurría al fiable Pasecniks —20 puntos en ese instante, 5 de ellos correlativos—, para llevar de nuevo el choque a la senda de la igualdad (56-54, m.34). Con ambos equipos en bonus, la guerra empezó a librarse entonces en un nuevo frente: la línea de 4,60. Una maravillosa penetración de Sergi Quintela y un posterior triple de Momirov —¿quién si no?— levantaron de nuevo los ánimos de la afición. McLemore, también de tres, obligó a para el choque a Guil y sonó el Bella Ciao, lo que siempre es una buena señal en el Pazo (65-58, m.37).

El cuadro celeste supo jugar sabiamente los últimos instantes, con un espléndido Sergi García como director de orquesta, y el partido expiró al ritmo del himno del Río Breogán; "E aquí seguinos en pé...".

FICHA TÉCNICA
73 - Río Breogán: Sergi García (9), Momirov (13), McLemore (12), Nakic (11) y Juan Fernández (10) -equipo titular-; Sakho (6), Sergi Quintela (3), Jogela (-), Polite (4) y Justin Robinson (5).

65 - Zunder Palencia: Van der Vruust (8), Hands (5), Piñeiro (4), Ortega (3) y Pasecniks (22) -cinco inicial- Frankamp (-), Benite (14), Haarms (3), Kamba (6) y Ubal (-).

Parciales: 16-16 (16-16), 17-19 (33-35), 15-12 (48-47), 25-18 (73-65).

Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Óscar Perea y Roberto Lucas

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 28 de la liga Endesa disputado en el Pazo Provincial dos Deportes de Lugo ante 5.310 espectadores.

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