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62-83. Derrota digna ante un gigante

Un instante del encuentro. CB BREOGÁN
Un instante del encuentro. CB BREOGÁN

El equipo lucense se presentó en Tarragona con la ausencia de cuatro pilares de su juego: Henk Norel, Lucio Redivo, Alec Brown y Tarence Kinsey
 

Después de mucho tiempo, el Cafés Candelas Breogán se veía las caras, siendo equipo ACB, con un equipo de la Liga ACB. Y la verdad es que no lo hizo en las mejores condiciones. El equipo lucense se presentó en Tarragona con la ausencia de cuatro pilares de su juego: Henk Norel, Lucio Redivo, Alec Brown y Tarence Kinsey. Ricardo Úriz se puso el chándal, pero por precaución no jugó ni un minuto. Y Salva Arco, al poco de empezar, se torció un tobillo y vio el resto del duelo desde el banquillo. 

Con este panorama, el equipo lucense se vio las caras con el Baskonia, una de esas plantillas infinitas de nombres extraños que está llamada a luchar por todos los títulos, incluido el de la Euroliga, que este año se disputa en Vitoria. ¿Resultado? Pues el lógico. 

Como sucedió el pasado martes ante el Obras Sanitarias en Sarria, el Cafés Candelas Breogán dio la cara mientras las fuerzas le respondieron. En la primera mitad dejó detalles que invitan al optimismo y, con intensidad en defensa y el rebote como condición innegociable para ser alguien en la ACB, se marchó al descanso por delante en el marcador (34-31).

Visto lo visto, el último cuarto podía ser una pesadilla para el Breogán, pero los pocos efectivos con los que cuenta Lezkano dieron la cara

Christian Díaz y Belemene, que no están llamados a tener un rol principal en el equipo, demostraron este viernes que están para lo que se les llame. Intensos, duros y acertados por momentos, fueron de lo mejor de un equipo que, tras el paso por los vestuarios, se topó con la cruda realidad de la ACB.

Y es que además del talento, para competir en la élite hay que tener las piernas al 100 por cien en todo momento. Lejos, muy lejos quedan aquellos años 80 en los que los cinco jugadores del equipo titular acumulaban más de 35 minutos en la pista. Eso hoy en día es ciencia ficción. Raro es ver a un jugador, por muy bueno que sea, más de 25 minutos en pista. Pues bien, este viernes tres jugadores del Breogán superaron los 30 minutos (Löfberg, Belemene y Sulejmanovic) y dos llegaron a los 29 (Cvetkovic y Gerun).

Al otro lado de la pista, Pedro Martínez movía el banquillo y repartía el tiempo entre sus doce jugadores.

A eso se sumó la calidad de la plantilla del Baskonia, que en el tercer cuarto metió una marcha más, así que poco pudo hacer el equipo lucense. En el tercer cuarto. Los jugadores de Natxo Lezkano fueron testimonios de lo que es un ataque de furia de un grande de Europa. Parcial de 6-32 y partido visto para sentencia (40-63).

Visto lo visto, el último cuarto podía ser una pesadilla para el Breogán, pero los pocos efectivos con los que cuenta Lezkano dieron la cara y firmaron una derrota digna (62-83) que no debe hacer daño en su preparación de cara al inicio de Liga.

Sí lo hace la lesión de Salva Arco, que este sábado (20.30 horas, Gol) no podrá jugar el choque entre el Breogán y el Gipuzkoa. O lo que es lo mismo, otra minutada más para sus compañeros. No está siendo la pretemporada soñada por el breoganismo. No.
 

62-83. Derrota digna ante un gigante
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