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Un pontés en Brasil

Miguel Alvariño, tras proclamarse campeón de la Copa del Mundo en México
Miguel Alvariño, tras proclamarse campeón de la Copa del Mundo en México
El arquero Miguel Alvariño culmina su extraordinaria temporada con la clasificación con España para los Juegos Olímpicos de Río

Hace solo ocho años que Miguel Alvariño cogió por primera vez un arco. Y lo hizo para no soltarlo más. Siempre con la ilusión de llevar el nombre de As Pontes, y del club Sílex, donde ha crecido como persona y como deportista, a lo más alto. Y lo ha conseguido. El arquero ya tiene su billete para los Juegos Olímpicos de Río 2016, extremo confirmado hoy. Será el primer deportista pontés que alcanza este hito.

Era su gran sueño y el de todos aquellos que han estado apoyando a un joven que ha demostrado, con 22 años recién cumplidos, una veteranía y templanza impropias de su edad. Esa que le ha permitido ir cosechando un palmarés ya envidiable.

"He trabajado y luchado con humildad. Me enorgullece y me hace crecer poder representar a mi país y sobre todo llevar a Galicia a Río", acaba de publicar Alvariño en sus redes sociales, en las que no ha querido pasar la oportunidad de mostrar su agradecimiento al club Sílex "por enseñarme en este deporte".

El joven reconoce que este gran triunfo se debe al apoyo recibido por "mis padres, mi familia, que siempre han estado a mi lado para poder seguir con mi meta", así como a su novia Cristina, "que me da fuerzas tanto cuando me ve como a través de las redes sociales". "Y a todas cuantas personas me dieron el empujón para hacer un 10, cuando decidí que el arco y la flecha era lo mío", concluye el arquero.

Máikel, como cariñosamente lo llaman sus allegados, se ganó esta merecida plaza en el Mundial de Copenhague de 2015, junto a sus compañeros de selección Antonio Fernández y Juan Ignacio Rodríguez. A partir de ese momento, todo fueron logros y más logros.

Conquistó la plata por equipos y el oro individual en los Juegos Europeos de Bakú, hace ahora justo un año. Entonces el Concello de As Pontes le recibió con todos los honores, como el campeón que es. Y Alvariño se empezó a sentir en el podio como pez en el agua.

Se convirtió, nada más y nada menos, que en el primer español en ganar una Copa del Mundo. Y pese a esa montaña rusa de triunfos, siempre ha seguido igual. Un chaval sensato, humilde, tímido y que ha reconocido sentirse, en más de una ocasión, desbordado por las muestras de cariño de sus vecinos.

Del triunfo en la plaza del Zócalo, en México DF, donde estuvo arropado por su entrenador de toda la vida, Manuel Buitrón, Alvariño pasó a recoger el primer premio en un torneo internacional organizado por el Sílex, en As Pontes, donde se ha entrenado pese a situarse en los primeros puestos del ránking mundial.

A estos triunfos se sumó el Gran Premio de España celebrado en Torremolinos, o el bronce por equipos de la Copa del Mundo de Medellín, donde también disputó la final individual y se vino para casa con una plata más.

Y es que, sus flechas certeras, que ya caminan hacia Río, hacen soñar a los ponteses con un triunfo aún más histórico que todos aquellos que ha ido alcanzando en su fulgurante carrera.

Máikel es capaz de todo, ya lo ha demostrado. Así que nadie duda de que sus posibilidades de traerse una medalla olímpica están ahí. Todo es posible cuando la ilusión manda.

Para llegar a eso deberá entrenarse muy duro, como lo ha hecho hasta ahora. Tras una breve visita a As Pontes, Miguel Alvariño continuará su preparación concentrado con sus compañeros de selección.

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