Bottas gana en Turquía y Verstappen festeja el liderato en el podio con Checo Pérez

Carlos Sainz fue elegido piloto del día tras remontar de la decimonovena a la octava plaza final
Bottas, Verstappen y Pérez, en el podio en Turquía. UMIT BEKTAS (Efe)
photo_camera Bottas, Verstappen y Pérez, en el podio en Turquía. UMIT BEKTAS (Efe)

El finlandés Valtteri Bottas (Mercedes) ganó este domingo el Gran Premio de Turquía, el decimosexto del Mundial de F1, en el Istanbul Park, donde el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que fue segundo, recuperó el liderato de la clasificación y su compañero mexicano Sergio Pérez completó el podio. En una jornada en la que Carlos Sainz (Ferrari) fue elegido piloto del día tras remontar desde la decimonovena hasta la octava plaza final y el otro español, el doble campeón del mundo Fernando Alonso (Alpine), se quedó fuera de los puntos, al acabar decimosexto. 

Verstappen, de 24 años, lidera el Mundial con 262,5 puntos, seis más que el siete veces campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Mercedes), que arrancó undécimo —perdió diez puestos en parrilla por cambiar la unidad interna de combustión— y acabó quinto una prueba disputada con el asfalto mojado (se rodó con compuestos intermedios) en la que el monegasco Charles Leclerc (Ferrari) fue cuarto.

Sainz, penalizado por haber cambiado su motor, protagonizó la remontada desde el fondo de la parrilla y Alonso, que salía quinto, vio como se arruinaba su carrera en la primera curva, en la que lo tocó el francés Pierre Gasly (Alpha Tauri), sancionado con cinco segundos por esa acción y que concluiría sexto.

Bottas, de 32, que el año próximo pilotará en Alfa Romeo, sumó su décima victoria en Fórmula Uno y añadió a su triunfo la vuelta rápida en carrera —en el último giro—, en una jornada en la que Checo Pérez —segundo el año pasado en esta pista— subió por decimotercera vez a un podio de la categoría reina, la tercera en lo que va de temporada. Completó una grandísima actuación —conteniendo a Hamilton— en favor de su compañero.

Saída

La jornada derivó en una auténtica partida de póquer con los neumáticos. Llovió durante la mañana en Estambul, por lo que todas las estrategias en lo que a compuestos se refería se fueron al traste, porque, con el pavimento mojado, todos salieron con el intermedio. Su comportamiento se desconocía, en una pista que no se acabó de secar; y con el que se rodó durante toda la carrera. Al ser en mojado, no obligaba a cambiar de compuesto, dándose la circunstancia de que el francés Esteban Ocon (Alpine) consiguió rascar un punto al acabar décimo sin haber parado en boxes.

Bottas arrancó primero, después de que el penalizado Hamilton, lo hiciese desde la undécima plaza. Verstappen completó la primera fila, con Leclerc —tercero— y Gasly en la segunda; y Alonso —quinto, su mejor puesto en parrilla desde 2014— y Checo en la tercera.

Sainz, que antes de llegar a Estambul anunció cambio de propulsor, salió, por ese motivo, desde el fondo del grupo, al lado del australiano Daniel Ricciardo, que, eliminado el sábado en la Q1, hubiese ocupado la decimoquinta plaza y aprovechó para cambiar el propulsor de su McLaren.

En espera de una remontada de su capitán, Bottas debía contener a Verstappen, con el lógico permiso esta vez de pensar en el triunfo. Y lo hizo desde la salida, en la que Fernando dio un trompo al tocarse con Gasly —penalizado con cinco segundos por esa acción— cuando lo iba a rebasar en la primera curva, antes de caer a la decimoséptima plaza y volver a tocarse, esta vez con Mick Schumacher (Haas); perdiendo toda opción. Checo salió bien, rebasó al francés y se colocó cuarto a las primeras de cambio, por detrás de Verstappen y de Leclerc, que mantuvieron la segunda y la tercera plaza inicial. 

Alonso, que salía quinto, vio como se arruinaba su carrera en la primera curva

En la décima de las 58 vueltas, Hamilton era octavo y Sainz ya rodaba undécimo. Hamilton repetía vueltas rápidas y pasó a Gasly para colocarse quinto en la 15, después de que Sainz entrase en zona de puntos, tras rebasar al cuádruple campeón mundial alemán Sebastian Vettel (Aston Martin); y ascendiese al noveno puesto tras superar a Tsunoda en la 18. 

Ricciardo fue el primero en parar, cuatro giros después —de nuevo a intermedios, dado que la pista tardaba mucho en secarse—, desbloqueando en teoría el camino a Alonso, cuya carrera ya había quedado arruinada con los incidentes del principio y que fue el segundo en entrar a garajes, en la 32.

Ferrari tenía buen ritmo y Verstappen rodaba a idéntica distancia —poco más de dos segundos— por detrás de Bottas y por delante de Leclerc. Checo pilotaba con solidez en cuarta posición, desde la que, aparte de mirar al podio, tenía como misión contener al capitán de Mercedes, molestado por el ruso Nikita Mazepin (Haas) antes de doblarlo. El bravo piloto tapatío cumplió ambas premisas y repitió el podio del año pasado, cuando acabó segundo en este circuito, convertido en auténtica pista de patinaje. 

Verstappen repitió compuesto en la 37 y regresó a pista por delante de Checo y del siete veces campeón mundial inglés del que se defendía con bravura el mexicano. En ese momento empezó el baile de paradas, con Vettel arriesgándose (de forma equivocada) al instalar unos neumáticos medios que no le funcionaron, por lo que todos los demás —incluido el tapatío y Sainz, con una parada muy lenta— cambiaron de nuevo a intermedios. 

Verstappen afronta el periplo americano del mundial con seis puntos de ventaja

Bottas cedió provisionalmente el liderato a Leclerc, pero regresó a pista por delante de Mad Max y adelantó a once de meta al monegasco; cuando Sainz había rebasado a Ocon para ponerse octavo, repitiendo vueltas rápidas. 

El excéntrico y espectacular campeón de Stevenage llegará con seis puntos de desventaja sobre Verstappen al periplo americano, que arrancará dentro de dos fines de semana con el Gran Premio de Estados Unidos —en Austin (Texas)— y que se completará en São Paulo (Brasil), una semana después de que México albergue su Gran Premio, el próximo 7 de noviembre.

La victoria de Bottas sirvió para que Mercedes conservase el liderato en el Mundial de constructores, con 433,5 puntos, 36 más que Red Bull, para la que Checo conservó su quinto puesto en el Mundial de pilotos, con 135 unidades, diez menos que el inglés Lando Norris (McLaren) —séptimo este domingo« y a 42 del finlandés, cuyo tercer puesto tiene aún al alcance, a falta de seis carreras antes de que Abu Dabi cierre el certamen, el próximo 12 de diciembre. 

Más en Deporte General
Comentarios