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Verónica Forqué: ''Mi profesión puede ser cualquier cosa menos cómoda''

Verónica Forqué, actualmente inmersa en la representación de Shirley Valentine, es una de las actrices más conocidas y con más personalidad del elenco nacional. La que un día fue chica Almodóvar ha participado en más de 50 películas y 30 obras teatrales.

P:
¿Qué se va a a encontrar un espectador en la representación de Shirley Valentine?
R: Se va a encontrar con la cocina de una casa en Liverpool, una cocina modesta que necesita algún que otro arreglo y con la dueña de esta cocina que es Shirley, que es una mujer de mi edad, menudilla y de ojos azules. Ella está dispuesta a preparar la cena para su marido: unos huevos con patatas. No tendrían por que ser huevos con patatas pero no tiene más remedio que hacer esta comida, ella explicará por qué. Ella contará muchas cosas cuando se de cuenta de que tiene un montón de gente mirándola... Lo que se va a encontrar es una mujer que habla con la pared de la cocina y se desahoga porque no tiene amigas con las que hacerlo.

P:¿Qué hay de Verónica Forqué en Shirley Valentine y que de qué Shirley Valentine en Verónica Forqué?
R: En realidad somos la misma persona. Mi cuerpo, mi voz, mis recuerdos, mi experiencia y mi carácter hacen a Shirley. Ella no es una marioneta, es un personaje, un ser vivo. Hay partes de mi que son muy buenas para crear a Shirley y son las que hay que sacar y hay otras que no son tan buenas porque no tienen nada que ver. Es un poco como abrir un baúl y ver que cosas de ese baúl le sirven a tu personaje y que otras conviene que sigan guardaditas y quizás puedas utilizar en otro papel. Shirley tiene un lado inocente, alegre, tiene sentido del humor, quizás aspectos que una parte de mi también tiene. Hay que desatarlos, lavarlos y plancharlos para poder ponérselos Shirley.

P: Es además un personaje que busca continuamente la felicidad, algo que, en definitiva, todos perseguimos...
R:Todos la buscamos continuamente, es algo que hacemos sin darnos cuenta con mayor o menor éxito, porque es difícil, pero en esa búsqueda estamos. Es lo que nos une a todos los seres humanos, cada uno a su manera, algunos de manera totalmente equivocada, porque a veces lo vemos desde fuera y pensamos como podría encontrarla de una manera mejor, pero cada quien tiene que seguir su camino y cada uno tenemos que seguir el nuestro.

P:¿Le ha costado mucho interpretar un personaje tan complejo y con tanto mundo interior?
R: El trabajo de un actor y de creación no me cuesta. Se trata de un viaje muy bonito, inspirador, que me da mucha alegría. Cuestan los ensayos, cuando a veces no salen, cuando no hay todavía público y estas buscando la inspiración. Especialmente en los ensayos se sufre bastante porque piensas que nunca vas a poder hacerlo bien. Llega un momento, como dicen los actores del teatro japonés, en que aquello florece y cuando empieza florecer comienzas a tranquilizarte y a disfrutar. Cuando el actor disfruta, disfruta también el público. Pienso que no hay nada peor que un actor sufriendo encima de un escenario, se tiene que disfrutar.

P:¿Se considera una persona supersticiosa? ¿Utiliza amuletos o hace algún tipo de rito antes de salir al escenario?
R: Procuro no hacerlo porque las supersticiones te atan y te limitan mucho. No soy supersticiosa, intento ponerme en contacto con lo mejor de mi misma, con el amor, pensar que todas esas personas que están ahí han venido a verme. Además en este caso han venido a verme a mi, porque solo estoy yo y me veo en la obligación de darles lo mejor de mi misma y que Shirley sea más Shirley que nunca.

P: Usted es hija de un director y productor de cine, en cambio en un primer momento empezó a estudiar Psicología.. ¿Por qué eligió la interpretación como camino profesional?
R: Estudié psicología muy poco tiempo porque mi padre me dijo que prefería que yo hiciese una carrera además de ir a la escuela de arte dramático, por si luego no valía como actriz. Esto podría haber ocurrido perfectamente porque hay gente que tiene la vocación pero no tiene las dotes necesarias para ser actor, y ocurre también lo contrario, que hay gente que no tiene la vocación pero son actores natos.

Aunque la psicología siempre me ha gustado mucho y he leído libros de autoayuda cuando era jovencita. Nunca se acaba de conocer como somos y por qué actuamos como actuamos... El ser humano es un tema muy interesante. En mi caso me gustaba la carrera porque me ayudaba a comprender mejor como somos, así que fui unos meses, pero en la escuela tenía muchas escenas para ensayar y estaba claro que lo mío era ser actriz. Mi padre confió en mi, me vio en una escena que hicimos en la escuela de Poeta en Nueva York y pensó que podría ganarme la vida como actriz así que me dejó seguir con lo que me gustaba.

P: Una experimentada actriz como usted que ha trabajado en más de 50 películas, otras casi tantas obras de teatro además de series para televisión, ¿con cuál de los tres medios se queda?
R: El teatro es el medio donde me siento más feliz, donde aprendo más cosas, la experiencia es más profunda y tu eres más dueña de lo que sucede. Puedes hacerte un cierto personaje porque hay más tiempo, incluso después de haber estrenado la función sigues pensando y trabajando como podrías mejorar ciertas cosas. Además la presencia y el contacto con el público no se pueden comparar con nada. Así que la experiencia que me resulta más gratificante es el teatro.

P: Ha trabajado con directores de la talla de Almodóvar, Berlanga o Trueba, entre otros muchos, que le han ayudado a crecer como profesional, ¿qué destacaría de ellos?
R: Los que siguen aquí y los que ya no están, como Berlanga, son personas que han confiado en mi. Me produce una sensación de un profundo agradecimiento, porque cuando alguien confía en ti para darte un personaje, como por ejemplo el de Kika, de Almodóvar, siento ante todo agradecimiento. Además lo que he disfrutado con ellos, lo que me he reído, el cariño que les tengo... Es algo que no se acaba nunca.
 
P: ¿Con cuál de estos directores se ha sentido más cómoda trabajando?
R: Cómoda es una palabra que no pega mucho con mi oficio, siempre estás pendiente de si lo haces bien. Hay veces que lloras, que hay que repetir mucho una secuencia, que parece que el director te odia o te ama. Es un trabajo donde la palabra comodidad no existe. Desde luego no sería capaz de elegir a ninguno. De todos he aprendido cosas estupendas y quiero mucho a todos. No puedo quedarme con ninguno.

P: También ha trabajado con su marido, Manuel Iborra, ¿cómo se lleva lo de compartir trabajo y vida con la misma persona?
R: He trabajado mucho con mi pareja. He hecho cosas muy bonitas como la serie Pepa y Pepe, El tiempo de la felicidad o Clara y Elena. Con el he sido muy feliz y sigo viviendo. Además también ha dirigido Shirley Valentine, por lo que a el también tenemos que incluirlo de manera directa en este proyecto. Ha sido y es una persona muy importante en mi vida.

P: Una pregunta obligada, de la mano de Almodóvar y ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Se produjo un gran salto en su carrera cinematográfica, ¿le gustaría volver a ser una 'chica Almodóvar' ?
R: Claro (risas), ojalá algún día...

P: ¿Tiene alguna anécdota de algún rodaje que se le haya quedado gravada?
R: Los rodajes con Pedro eran muy divertidos. Es una persona con un gran sentido del humor y es muy gracioso, además yo le hago mucha gracia y se ha reído mucho conmigo. Concretamente en Kika hay una escena de amor con un personaje interpretado por Alex Casanovas... Se trata de una escena muy apasiona en la cama. En medio de la secuencia me dio la risa, no recuerdo exactamente por qué, creo que se movió una lámpara del decorado. Estábamos gravando una escena de romance tórrido tronchados de risa, Almodóvar se contagió, el propio cámara se contagió... Se movía la cámara de la risa que nos entró a todos. Y Almodóvar dijo que igual montaba esa escena para la película final pero creo que finalmente no la montó. Los ataques de risa en las películas de Pedro eran algo maravilloso.
 
P: De toda su carrera profesional ha cosechado varios premios, entre ellos cuatro Goyas, varios Fotogramas de Plata y TP de Oro... ¿Cuál de todos ellos ha significado más para usted?
R: Todos los premios te hacen mucha ilusión y de alguna manera reconocen tu trabajo y trayectoria profesional. Te da la sensación de que el público te anima a seguir en esto, en este oficio que a mi me gusta tanto y me da tantas alegrías y que a veces me hace también sufrir. Me da igual un Goya que un premio que te dan en un pueblo pequeñito... Para mi todos tienen el mismo valor y todos son importantes.

P: ¿Cuál es su película favorita de todas las que ha interpretado?
R: No puedo decirlo, no hay una... De todas he aprendido algo, de todas guardo recuerdos divertidos o tristes. En todas han pasado ciertas cosas conectadas con tu vida y forman parte de ti, es imposible quedarte con una sola.

P: ¿Y cuál es el personaje que más le ha costado interpretar?
R: Siempre es el último... Todos cuestan al principio, sobre todo en el cine hay que madrugar mucho y tienes que trabajar duro, pasar mucho calor o mucho frío... En el teatro tienes que estar todos los días haciendo maletas y muchos viajes. Es lo que más cuesta, a veces crees que el cansancio no te va a permitir hacerlo bien aunque luego se abre el telón o comienza el rodaje y te sale una energía, no se sabe muy bien de donde, pero te sale.

P: ¿Se siente más una actriz de comedia o de drama?
R: De comedia, sin duda.

P: Ha hecho también algún trabajo de doblaje, por ejemplo para la película de Kubrick, El Resplandor, ¿cómo recuerda la experiencia?
R: De esto hace muchos años. El director de doblaje era Carlos Saura y Kubrick pedía pruebas de actrices para escuchar. Finalmente me escogió porque mi timbre era muy similar al de la protagonista original y me pareció muy interesante el trabajo.

P: ¿Tiene cierta nostalgia de la televisión? ¿Le gustaría volver?
R: Voy haciendo cosas. Hace poquito participé en El club de la Comedia, también he hecho un episódico para una serie de mucho éxito, Hospital Central... Si que me gustaría volver pero con un proyecto bonito, que me guste y que me llene. De momento aun no ha llegado, pero si que me apetecería volver a la televisión, me gusta mucho y me ha dado muchas alegrías, un claro ejemplo ha sido la serie Pepa y Pepe.

P. Cada vez hay más directores españoles que logran consolidarse en el panorama nacional e internacional. Un buen ejemplo de ello, es la última nominación a los Oscars de Pa negre, de Villaronga. ¿Cree que el cine español pasa por un buen momento?
R: No está en su mejor momento y considero que no se ha consolidado, al contrario, la industria del cine está en uno de sus peores momentos. Pa negre de mi querido amigo Agustí Villaronga está muy bien, pero es un caso excepcional y aislado. Trueba ganó un Oscar hace unos diez o quince años, con Belle Époque y Garci también. Estos ejemplos son la excepción que confirma la regla, pero el cine como industria está pasando un momento muy complicado.

P: A pesar de esta crisis, ¿cree que existe una posibilidad de consolidación para nuevos directores y creadores audiovisuales?
R:Teniendo mucha juventud, energía, talento y ganas es posible. Pero el cine como industria la realidad es que lo está pasando un poco mal.
 
P: ¿Qué consejo daría a las nuevas promesas de la interpretación que quieren dedicarse a esto, como usted?
R: Hay gente muy buena, muy preparada, con mucho talento y a veces me quedo pasmada viendo actuaciones de las nuevas generaciones que se están dedicando a esta profesión, por lo tanto consejo ninguno... Al contrario, aprender de ellos, de su frescura, de su talento y de sus ganas.

P: ¿Existe algún truco para el éxito?
R: No, desgraciadamente no. Ojalá, pero no es así. Es todo una mezcla de misterio, suerte casualidad y talento, muchas ganas de luchar, y a veces con todo eso tampoco sale. No se sabe, es un misterio.

P: ¿Ya tiene en mente algún proyecto para el futuro?
R;: De momento estoy con esta función que me llevará como mínimo un año. Este verano rodé una película en Sevilla, con un director sevillano, Paco Baños, que se estrenará dentro de muy poco. El filme se llama Ali y hago un papel muy bonito de una madre un poco desquiciada.

P: ¿Hay algo que se le quede en el tintero y le gustaría hacer en un futuro?
R: La verdad es que no. Me gustaría seguir trabajando en esto y seguir haciéndolo cada vez mejor.

Verónica Forqué: ''Mi profesión puede ser cualquier cosa menos...
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