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Marta Robles: "Ser padre es un deseo; no se ven los derechos de los hijos"

Marta Robles, en Lugo. SEBAS SENANDE
Marta Robles, en Lugo. SEBAS SENANDE

Los únicos cabos que Marta Robles (Madrid, 1963) deja sueltos son los de su calzado deportivo. Es autora de novela negra, género que exige cerrar cuidadosa y razonadamente todas las tramas que se abren. Visitó este jueves Lugo para presentar su última novela, La mala suerte

Se mueve con energía y seguridad por la cafetería del hotel Méndez Núñez. El fotógrafo intuye al segundo que no necesita darle indicaciones para que pose. Las primeras cámaras a las que miró estaban en Londres, era 1988 y trabajaba para la televisión por satélite que había creado el lalinense José María Calviño, ahora padre de ministra y, entre 1982 y 1986, director general de TVE. En esa cadena empezaron sus treinta años de carrera periodística alentados por numerosos galardones y grandes responsabilidades. En la entrevista es locuaz. Se concentra enseguida, pese que la esperan en las Catas literarias del MIHL. Se concentra rápido y mantiene la concentración, sabe escuchar las preguntas para contestarlas sin titubeos. 

Participa usted en las Catas Literarias. Va a hablar sobre su obra. 

Voy a hablar de mi última novela, La mala suerte. Llevo catorce libros publicados desde 1991. En 2001 empecé a escribir ficción, con Las once caras de María Lisboa, y he recibido varios premios, como el Fernando Lara de 2013 por Luisa y los espejos. También he logrado otros premios con las novelas del detective Tony Roures, que son A menos de cinco centímetros y La mala suerte

Estas dos novelas son las últimas que ha escrito. ¿Por qué se decanta por el género negro? 

He sido devoradora de novela negra desde pequeña. Leía Los Cinco, Los Siete,... las novelas de Enid Blyton. Lo que se llama domestic noir: obras en las que los detectives no son profesionales. Poe fue un descubrimiento como lectora. 

Poe marcó su forma de escribir. 

Edgar Allan Poe es donde empieza todo lo que es género policial y negro. Yo era una lectora de todo tipo de libros, desordenada, eso sí; pero de todo tipo de libros, especialmente de género negro. 

Pasaron 16 años desde su primera novela hasta su primera novela negra. ¿A qué se debe? 

A que no estaba preparada para escribir ese tipo de novelas. 

Poe fue un descubrimiento como lectora. Es donde empieza todo lo que es género policial y negro

Hábleme de La mala suerte

Es la historia de una chica de 18 años de la que no se sabe nada desde hace dos. Su madre está desesperada porque la investigación de la Guardia Civil no avanza y el foco mediático ya se ha retirado. Le encarga el caso al detective Roures. Lo que se encuentra son malos tratos y abusos desde la adolescencia. Las dos grandes cuestiones que forman el núcleo de esta novela son qué estamos dispuestos a hacer para ser padres y si ser padres es un acto de egoísmo. 

Eligió el género negro para explicarlas. 

La novela negra hace una radiografía de la sociedad y habla del mal. Yo no respondo a las preguntas, no saco conclusiones; dejo que el lector dilucide. 

Desmitifica la maternidad. ¿Tiene que ver con su novela Diario de una cuarentona embarazada

No, son novelas muy diferentes. Cuando escribí Diario, en 2008, fue innovador porque se ha puesto de moda después ese tipo de libros que desmitifican la maternidad como perfección. La mala suerte tiene más relación con A menos de cinco centímetros

Cuéntemela. 

En la primera escena de esa novela el detective Roures está en un piso pequeño de Malasaña en el que se ha instalado después de haber sido abandonado por su mujer. El motivo no es que no lo quiera, es que quiere tener hijos y él, no. Ella se va con otro y tiene hijos. 

Esa novela trata otros temas. ¿No hay más relación, verdad? 

No, no es esa.

En La mala suerte hay un trasfondo moral de cuestionamiento de si la paternidad es un acto de generosidad o de egoísmo. 

La paternidad es un deseo en el que muchas veces no se tiene en cuenta que los derechos son de los hijos y no de los padres. Hay padres que los son para apuntalar matrimonios, para asegurarse no estar solo en la vejez, para trascender,... eso es ajeno a la generosidad. 

Hay padres que lo son para apuntalar matrimonios, para asegurarse no estar solo en la vejez...

¿La paternidad es necesariamente egoísta? 

Es muy importante tener todos los datos sobre las formas de ser padre o madre. 

Las formas de ser madre son muy variadas. Existen muchas posibilidades para que lo sea cualquiera a cualquier edad. Disponemos de técnicas de inseminación y fecundación, y de gestación subrogada. 

La persona que gesta un bebé para otro solamente tiene un 3% de su genética con ese bebé. Es el aire que respira y el alimento que ingiere. Dar ese bebé debe de ser duro. Deben pensar bien si ser madres para no caer en una doble moral. Es importante que la inseminación, la fecundación y otras técnicas estén bien reguladas porque lo importante son los derechos de los hijos. En España hay falta de legislación, no está bien regulado.

Vive usted la maternidad de un modo intenso. Un hijo suyo se quedó encerrado en el ascensor de un hotel cuando estaban de vacaciones y, no solamente cambió de lugar de hotel, sino también de lugar de veraneo. 

No es que viva la maternidad de modo intenso. Es que era en Menorca, una isla. ¡Fue un viernes y nos dijeron que hasta el lunes no lo podrían sacar! 

Me hago cargo.

"El detective de mis novelas negras tiene éxito con las mujeres porque sabe escuchar"
El protagonista de A menos de cinco centímetros y La mala suerte es el detective Tony Roures. Trabajó como corresponsal de guerra y se redirigió su carrera para husmear en infidelidades. Aún así, primero debe señalar con pruebas a un asesino y, después, investigar el destino incierto de una muchacha.

¿Por qué un excorresponsal bélico? 

Porque ellos no juzgan. Saben que los seres humanos puestos al límite pueden ser alimañas, que nadie es tan bueno o tan malo. No he sido corresponsal de guerra y ahora no lo voy a ser, pero he hablado con amigos que lo fueron. No quería que mi personaje tuviese un arrepentimiento por escepticismo, sino por lo que había visto. 

Es un hombre culto, el conocimiento ayuda a limar las asperezas de las opiniones. 

Roures tiene una gran colección de vinilos, es culto. La música es su refugio. También tiene algo muy importante: sabe escuchar. Por eso tiene éxito con las mujeres. Con sus imperfecciones, es adicto a la lealtad. 

¿Usted valora mucho la lealtad, a qué se debe? 

En este mundo en el que vivimos es importante confiar en la persona que tienes al lado. Poder confiar en las personas siempre es un regalo.

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