Luis Zahera, el 'duro' del cine español, 'abre el abanico' y logra ser otro en 'Pájaros'

Se trata de la tercera película de Pau Durá, en la que el director valenciano junta a Javier Gutierrez con el actor gallego 

El actor Luis Zahera posa durante la entrevista con EFE tras la presentación de la película 'Pájaros' este martes en Madrid. EFE
photo_camera El actor Luis Zahera posa durante la entrevista con EFE tras la presentación de la película 'Pájaros' este martes en Madrid. EFE
Luis Zahera (A Coruña, 1966) tiene una edad en la que ya quiere 'abrir el abanico', dice. Está muy agradecido a todos los 'malos' que ha interpretado en el cine, y hasta en anuncios, pero valora más haber podido componer al personaje sencillo, frágil e inocente de Pájaros, su última película. "Estoy más que agradecido a Pau Durá por darme este papel sin hacerme casting", afirma el actor gallego en una entrevista con EFE, realizada con motivo del estreno de la cinta, el próximo viernes.

En su opinión, en España, al contrario que en EEUU, Francia o Inglaterra, no se arriesga con los intérpretes. "Más que el encasillamiento, el problema sería no trabajar. Con toda humildad te digo que cuando (los directores) querían un personaje terrible, me llamaban", señala. 

Es el 'duro' de España. Junto a su amigo Luis Tosar, no hay presidio, comisaría, cártel o comunidad de vecinos con alguno que sea muy chungo que no cuente con Zahera.

"Es como si llevaras siempre la misma camiseta, ya no sabes con qué producto lavarla para que no se deteriore (...) Pero bienvenidos sean los malos", sonríe el gallego.

Ahí están sus colaboraciones con Rodrigo Sorogoyen (Que dios nos perdone (2016), o El reino (2018), que le dio su primer Goya como actor secundario), el Ezequiel de la serie Entrevías, el 'outsider' Marquina de Infiesto, o el comisario de El correo, entre otros. Punto y aparte merece Xan, el papel que le dio su otro Goya en As bestas, "uno de los más terribles" que ha hecho, dice. 

"Pero creo que está cambiando la tendencia. Pero soy un afortunado (...), me sigo considerando un secundario, y por eso pude hacer muchas cositas. Es cierto que generalmente hago de malvado y la gente me para en la calle porque les gusta mucho mi cara de malvado, mi voz de malvado. Perfecto -acepta-. Pero voy a cumplir 58 y mi abanico se hizo más grande".  Aunque casi nadie lo recuerda, Zahera participó en el rodaje de una película clasificada 'S', Los años desnudos (2008), con Mar Flores, Candela Peña y Goya Toledo. Pero también interpretó a Valle Inclán en La Xirgú (2009) y a H.P. Lovecraft en La herencia de Valdemar II: La sombra prohibida (2010); también ha participado en casi todas las puestas en escena de los libros del escritor Manuel Rivas.

Pájaros es la tercera película de Pau Durá, también actor y quizá por ello, más atrevido a la hora de crear esta pareja inusual que forman Zahera y Javier Gutiérrez

Es una 'road movie', una 'buddy movie' y un dramón, además de una comedia divertida, amable y con unos paisajes preciosos. El viaje, que comienza en La Albufera, va siguiendo la ruta migratoria de un grupo de grullas que acaban -qué raro- en el delta del Danubio, en Rumanía, en la laguna que hay enfrente de la casa de una mujer. 

El personaje de Gutiérrez es un fracasado, trabaja de vigilante en un parking 24 horas y cobra poco; por eso, trapichea con marihuana y hace 'trabajillos' para salir del paso. Es un 'gracioso' al que llaman Colombo, a pesar del nulo parecido con el investigador de la tele.

Mario (Zahera), es un hombre serio, frágil, educado, delicado, silencioso. Sabe de pájaros y poco más, parece que tiene dinero y contrata a Colombo, porque él no conduce desde hace mucho tiempo, para que le lleve a un humedal de Cataluña donde se supone que avistará a una grulla 'rara avis', nunca mejor dicho. Pero al llegar, la grulla ha volado a Rumanía.

En ese trayecto, que Colombo acepta porque no tiene nada que perder, los dos hombres se conocen y acaban por valorar la vida de un modo que ninguno de los dos hubiera sospechado antes. En medio, una parada técnica en Torino introduce en el grupo a Elisabetta, (deliciosa Teresa Saponangelo).

"Si yo rebobino mi vida, como quiere rebobinar erróneamente el personaje de Mario, pues... diría que tuve mucha suerte y fui un poco ventajista".

"Esta profesión depende del azar, tiene algo de caótico (lo artístico): por qué un escultor vende y otro no -filosofa-. Creo que lo decide el público, no sé. Hay algo que nunca se sabrá de esta profesión, por qué estás tú y el otro no".  Termina asegurando que, a pesar de su Biznaga de Plata como mejor actor protagonista por esta película, se conforma con haber rodado una película con Javier Gutiérrez. "Me encantaría haber hecho Hamlet, pero ya estoy mayor -se ríe-. Cada día estoy más convencido de que lo que hay que hacer es vivir el día a día".

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