Josele Santiago: "Si dejas de hacer música, te marchitas"

Rock and roll del clásico para padres e hijos. Josele Santiago llega con Los Enemigos al festival Facela Fest. Será este sábado, a partir de las siete y cuarto, en el exterior del auditorio Lucus Augusti.
Josele Santiago, líder de Los Enemigos. BERTA BARCONS
photo_camera Josele Santiago, líder de Los Enemigos. BERTA BARCONS

Lo suyo no es trabajo, es pasión. Quizás, por eso, se sube todavía a los escenarios con sus 59 tacos. Reconoce que no sabe hacer otra cosa y que tiene que pagar facturas. Pero lo mejor de todo es que, pese a llevar casi cuatro décadas al pie del cañón, él y su banda, Los Enemigos, siguen teniendo su público. El de antes, ya crecidito en años y canas, y el de ahora, en muchos casos los hijos de sus fans de siempre, de toda la vida.

¿Es cierto que los viejos rockeros nunca mueren?
No, eso no es cierto. Hay muchos que mueren, incluso jóvenes y de mala manera. Los viejos estamos bastante en forma. Ahí tenemos, por ejemplo, a Miguel Ríos. Y también ahí estamos nosotros, rozando la sesentena y en forma. ¡Quizá nos echen algo de conservante!

¿El rock se lleva en la sangre?
¡Monté en la furgoneta con 17 años para tocar y saldré de ella con 60! Te sigue gustando tocar. La carretera es lo peor, echa para atrás a mucha gente, pero yo no tengo problema.

¿Qué pasa con los grupos de la Movida de los 80, que están volviendo a resurgir con giras? 
Fuimos ya los últimos estertores y no formamos parte de la Movida. Hay clichés desorbitados sobre ella. Nosotros triunfamos cuando se acabó la Movida de los cojones.

Pero el grupo se creó en 1985...
Sí, pero estábamos empezando. Del 85 al 89, tocábamos por una cerveza. Lo fuerte vino en los 90.

¿Bebieron algo de la Movida?
Algo se te tiene que quedar siempre. Había muchos grupos de la Movida que me gustaron y que fui a ver a conciertos como Gabinete Caligari, Golpes Bajos, Siniestro Total, Ilegales.... Pero nosotros salimos más tarde, con Los Ronaldos o Los Piratas, y somos más de rock and roll.

¿Queda algo de aquel espíritu musical del que nacieron tantos grupos en los 80 ya entrado en años el siglo XXI?
Entonces había un circuito de salas de medio aforo que te pateabas todos los años y ahora lo tienes más jodido para dar a conocer tu trabajo en directo.

Sorprende que lo diga tal cual, ahora en tiempos de internet.
A estas alturas de la vida, no entiendo nada, el mundo está sobreinformado y mucho de lo que se publica es mentira.

Sin embargo, con Spotify se puede llegar al público sin grabar un disco.
Sí, pero eso no da para comer y pagar las facturas. No puedes pasarte la vida grabando nada más. De autores te pagan una mierda y así no puedes vivir de la música. Encima, no tienes tiempo porque se tarda un huevo en escribir y grabar una canción. Tocando en garitos se podía sobrevivir, pero solo grabando no.

Entre los 80 y 90, hubo muchos músicos que se quedaron en el camino por el consumo de drogas. ¿Los que siguieron son supervivientes de aquella época?
Técnicamente, supongo que sí. ¡Pero tampoco venimos de Vietnam! No somos veteranos de guerra. Algunos caímos en la heroína y no nos pasó nada y otros no tuvieron el cuidado de ver lo que se metían —con la ansiedad que produce cuando eres adicto— y se metían lo que fuese sin pensar que eso podría llevarlos a la tumba.

En estos conciertos que dan ahora, ¿conectan especialmente con los hijos de sus fans de entonces?
Chicos jóvenes vienen a los conciertos, no sé si obligados por los padres, pero son minoría. La mayor parte del público son gente de nuestra quinta.

¿La edad importa en el escenario como en otras profesiones?
A la gente joven se supone que les parecemos carcamales y no les falta razón. No les importa la edad a los de nuestra generación, a los que les seguimos llegando.

Pero tenemos ahí a los míticos Rolling Stones, que siguen siendo para todas las generaciones...
Sí, The Rolling Stones y Bob Dylan, que no para y sigue trabajando.

Y ya debe pasar de los 80, ¿no?
Sí, pero es tu vida y esto es algo que no dejas de hacer nunca. Si no, te marchitas. Hacer canciones es algo que se te mete dentro y no lo sueltas. A lo mejor, es una enfermedad.

Inició su carrera en solitario y ahora está de gira con el grupo. ¿Mejor juntos que solo?
Solo es muy difícil. No tienes la logística.

¿Quién sería Josele Santiago sin Los Enemigos?
Me hubiera hartado. Se te van los músicos, hay que reestructurarse y la gente ni te conoce porque vienen pocos a los conciertos. Juntos mejor. Nos llevamos de puta madre los cuatro. Además, puedes tener una buena letra y melodía pero, a la hora de vestirla, ves la diferencia de hacerlo solo o en grupo. Y, a mí, los trajes me gustan.

Decía que no era muy conocido por la gente, pero es el líder del grupo y empezó como músico. ¿No le hubiera sido más cómodo estar en la retaguardia y pasar desapercibido?
Líder no me considero. Yo soy el del medio, digamos. No tengo madera de líder. Cuando era músico, estaba a un lado. Lo de ponerme en el centro me costó mucho pero peor sería estar en un andamio.

Un juego de palabras... ¿Enemigos de quién?
De la falta de respeto, de la intolerancia, del fascismo...

¿También de Netanyahu?
Pues sí, también. De todos los fascistas en general.