"La inspiración la llevo dentro, me nace de los estímulos que me rodean"

Carlota Pereiro inauguró ayer en Lugo 'No hay dos sin tres', una exposición que gira en torno al número tres. Podrá verse en la sala de arte Néboa, que abrió sus puertas en Lamas de Prado
Carlota Pereiro, ayer en la galería Néboa. XESÚS PONTE
photo_camera Carlota Pereiro, el día 30 en la galería Néboa. XESÚS PONTE

Cuando era niña, en la casa de Carlota Pereiro (Santiago,1988) la lectura era una pasión, algo habitual con lo que sus padres disfrutaban, pero ella no. Esa pequeña soñadora no concebía estar quieta con los ojos absortos en el papel, ella necesitaba crear. Amaba los colores y las texturas. Le encantaba diseñar, divagar y confeccionar su propia ropa. Imaginar historias para retratarlas. "Me costaba muchísimo estar quieta. Yo los veía allí parados y decía: ¡Ni de coña!", rememora.

Cuando llegó el día de decidir una carrera, su madre lo tenía claro: lo de Carlota eran las Bellas Artes. Pero, cosas de la adolescencia, ella se decantó por la Dirección de Empresas. "Me sirvió para darme cuenta de lo que no quería ser. Supe que ese no era mi camino", recuerda entre risas.

Finalmente supo escuchar lo que la vida le quería transmitir y se encaminó por el camino de las artes. Un máster en Diseño Textil y Superficies en el Instituto Europeo de Diseño de Madrid le abrió hace diez años las puertas de uno de los museos más importantes de España: el Thyssen. En la pinacoteca es la encargada de diseñar los productos de mercadotecnia. "Cuando llegué por primera vez y me dijeron que me diera un paseo por las salas para inspirarme para desarrollar mis proyectos me pareció un sueño, pura fantasía", dice una compostelana que lleva media vida afincada en Madrid.

Pero su morriña bajó de intensidad el día 30 de noviembre al desembarcar en Lugo para exponer en la recién inaugurada sala Néboa ( en el 31 de Lamas de Prado). Bajo el título de 'No hay dos sin tres' presenta una muestra creativa y colorida a partes iguales. Lienzos, un tríptico de gran formato, piezas escultóricas hechas con hierro... Todo tiene cabida en este proyecto que tiene como base el número tres.

La concepción de esta muestra surgió de un momento puntual en el que la artista contempló una de sus últimas obras con tres elementos y se percató de la existencia de un "mundo tríptico". "Me di cuenta de la cantidad de cosas que hay en tríada en la vida y quise hacer un homenaje al simbolismo del tres. Desde su uso a lo largo de la historia, su presencia en el día a día, en culturas, mitologías, religiones... Flipé mucho, todo me llevaba al tres", explica Pereiro.

Sus obras son pura personalidad, como ella misma. Patrones geométricos, caos y colorido recorren sus diseños.

"Mi obra es muy natural, espontánea", confiesa una artista que no se inspira en nada ni nadie, su creación es única. "La inspiración es algo muy romántico, yo creo que me nace dentro, es algo innato que se va conformando con la vida y con los estímulos que me rodean", dice una joven que se define en Instagram como "artista de la pista. Pinto y coloreo". Y es que lo suyo es y ha sido siempre crear, una profesión que le permite seguir siendo esa niña que dibujaba mientras los demás se enfrascaban en páginas en blanco negro. Porque la vida es, sin duda, mucho mejor en color.

Comentarios