Carlos Villarino: "Sorogoyen hace un trabajo bestial, me marcó mucho rodar 'Antidisturbios' con él"

El actor lucense estará en cuatro próximos estrenos de Netflix: ‘Atraco al Banco Central’, ‘Respira’ ‘Caso Axunta’ y ‘El jardinero. Su abuelo fue alcalde de Lugo a finales de los años 60 y él dice que debe a esta ciudad el amor profundo que siente por el séptimo arte
El actor Carlos Villarino. SEBAS SENADE
photo_camera El actor Carlos Villarino. SEBAS SENADE

Si algo tiene Carlos Villarino (Lugo, 1975) es la sensibilidad innata del buen actor. Cualquiera puede vérsela brillar en los ojos cuando habla de sus pasiones —la música, el cine— o cuando recuerda una frase o un instante de esos que se clavan en el corazón y te acompañan toda la vida.

"Amo a Chejov", admite de repente, con un nudo en la garganta y la memoria perdida entre los libretos interpretados con Teatro Biombo —la asociación actoral que fundó en A Coruña en 2009— y entre los textos que le enseñara el director Ángel Gutiérrez en el Teatro de Cámara Chejov de Madrid, a donde llegó muy joven.

Villarino nació en 1975 en el edificio de El Progreso cuando todavía era un hospital. De Lugo recuerda, sobre todo, el cariño con el que lo trataban en los comercios y en la calle. "Tu abuelo era muy bueno", "¡ay, qué bueno era tu abuelo", comenta, orgulloso, que le decían entonces las dependientas, porque su abuelo, Carlos Fernández Ardisana, llegó a ser regidor de la ciudad en 1968.

"Creo que fue suplente del alcalde anterior, así que tan solo estuvo en el cargo unos meses", rememora Villarino, con la mirada bailando en recuerdos que, más que suyos, son heredados: "Yo no lo conocí por muy poco: él murió en 1974 y yo nací al año siguiente", explica.

A Lugo, afirma, le debe también su amor por el teatro. "Estudié bachillerato en el Fingoi y allí se favorecía mucho el tema artístico", precisa. En este centro, junto a la profesora Gema Lombó y otros estudiantes, comenzó a recibir sus primeras clases de interpretación y a realizar pequeñas actuaciones, entre ellas, ‘Historia de una escalera’, de Antonio Buero Vallejo, "con la que quedé completamente enamorado de esta profesión".

Sin embargo, al acabar el instituto, decidió continuar estudiando guitarra, su otra pasión, y se marchó a Madrid para formarse en su Real Conservatorio, "aunque amaba tanto poder vivir la vida desde distintos puntos de vista que nunca pude sacarme de la cabeza eso de ser actor", reconoce.

Por eso, a sus 24 años, comenzó finalmente a estudiar Arte Dramático en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, cuyas pruebas de acceso pasó con la mejor nota de la promoción. "Fue cumplir un sueño, estar donde realmente quería estar", matiza.

Cuando su camino ya parecía que no podía ser otro más que el de la actuación, "por circunstancias de la vida", Villarino dejó los escenarios, retomó la guitarra y volvió a Galicia para ser profesor de conservatorio en Lugo y A Coruña, pero su ‘destino’—ser intérprete— estaba apostado a la vuelta de la esquina, esperándolo. 

"A los 38 años vuelvo a darme cuenta de que quiero ser actor y retomo la carrera", revela. Su deseo de actuar se vuelve entonces voraz y consigue su primer papel protagonista en 2016, en la serie  Urxencias cero, en la TVG.

De ahí va saltando, "siempre a la espera de la llamada", de producción en producción, mientras flota en su sueño de vivir muchas vidas: es cirujano en el Ministerio del Tiempo (TVE, 2017), asesino en serie en O sabor das margaridas (TVG, 2018) o rey del siglo XII en El final del camino (TVE, 2016), hasta que llega a Antidisturbios (Movistar +, 2020), bajo la dirección de Rodrigo Sorogoyen.

"Me impresionó tanto estar sentado entre Álex García y Rodrigo Sorogoyen en una producción de tales características...", recuerda, aún emocionado. "Sorogoyen hace siempre un trabajo bestial; entonces, aunque solo coincidí en un par de escenas con él, me marcó mucho", sentencia.

Villarino espera ahora, a caballo entre la escuela de interpretación que fundó en A Coruña y las llamadas de cásting que tantas veces llegan desde Madrid, el estreno de las cuatro últimas series en las que ha participado y que podrán verse en Netflix: Atraco al Banco Central, Respira, Caso Asunta y El jardinero. 

De ellas aún no puede revelar nada, pero, tras animar a verlas, afirma que le parece "un sueño eso de poder decir ‘tengo cuatro estrenos esperando en Netflix’".

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