"La banda son músicos que venían por el local"

El exlíder de Extremoduro presenta en el Caudal Fest su disco Mayéutica y adelanta que tras la pandemia ha cambiado el directo para volverse más marchoso y rockero
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photo_camera Robe Iniesta durante un concierto. AEP

Robe Iniesta (Plasencia, 1962) actuará mañana en el Caudal Fest en la segunda parte de su gira, Ahora es cuando, que da continuidad a Ahora es el momento.

Explíqueme por qué la gira tiene dos partes.

Hay un cambio de repertorio en relación al año pasado. Recuperamos las canciones más marchosas, que no tocábamos por las restricciones del covid. Haremos el disco Mayéutica completo, también algunos temas nuevos —como Ininteligible— y varias canciones de Extremoduro. Ahora es el momento de disfrutar de verdad, de vivir el momento. Hay que ser consciente y disfrutar.

Vive en la localidad vizcaína de Lezama, donde el Athletic de Bilbao tiene los campos de entrenamiento de su cantera, desde hace veinte años. ¿No se trasladaría allí por el fútbol? No hay noticia de que le interese.

No. Vivo cerca de los campos, pero no me interesa el fútbol. Vivía en Granada, pero los músicos de mi banda estaban en el País Vasco. Era mucho viajar.

Ahora se ha trasladado a Plasencia, en Cáceres.

Paso temporadas en Plasencia porque los músicos de la banda están en Extremadura.

¿Por qué eligió músicos extremeños? ¿Quería volver a sus orígenes?

Fue una casualidad. Conocí a Alber Fuentes, el batería. Empezamos a colaborar con la idea de grabar algo como un proyecto independiente. No buscaba nada concreto, Alber fue presentándome al resto. Me decía: "Conozco un tipo que toca el bajo que se llama David". David Lerman venía por el local y resulta que era la leche porque toca el bajo, el saxo y el clarinete. Yo no iba buscando un sonido. Los escogí por su buen gusto. Según iban llegando al local, yo me ponía a tocar la guitarra y les decía que tocasen lo que quisiesen, y empezaba a darme cuenta de lo buenos que son.

Su sonido posterior a Extremoduro vuelve al rock progresivo con apuntes de flamenco.

Cuando hicimos los dos primeros discos como Robe (Destrozares y Lo que aletea en nuestras cabezas) éramos seis músicos. Al entrar el guitarrista de Woody Amores cambió el sonido en el tercer álbum, Mayéutica. Antes estaba yo solo a la guitarra, pero al tocar también Woody Amores suena mucho más potente. Me gustaban los dúos de violín y clarinete de los dos primeros discos, ahora me gustan los dúos de violín y guitarra del tercero.

Suena a bandas británicas de los años 60, como Jethro Tull.

Escuchaba mucho a Jethro Tull, pero empezamos a hacer ese sonido sin saber a donde íbamos.

Pues Mayéutica suena como si estuviese planificado al detalle.

¡Que va! Así que usted escuchó el disco y pensó: "¿Qué cabeza tiene Robe!". Pues no, fue algo natural e improvisado.

¿Ha recuperado sus discos de Leño y AC/DC?

¡Buf! Se me han quedado atrás. Ahora escucho poca música, prefiero tener la cabeza para las nuevas canciones.

¿Por qué le puso Mayéutica?

 Todos sabemos lo que es la mayéutica...

¿Usted cree?

Sí. ¿No? No sé. Este es un buen momento para conocerte a ti mismo. No hace falta que un maestro te haga preguntas para mostrarte lo que estaba en ti.

La mayéutica consiste en que el maestro pregunte a sus discípulos para que ellos descubran la verdad. Es el método de Sócrates.

Ya no es necesario. Hay muchos libros para lograrlo.

¿Qué ha descubierto de sí mismo?

Te vas conociendo con los años. ¿Usted tiene algo que ver con Dósis Letal , el grupo que formó con sus amigos a los 21 años? Sigo igual en que intento mantener la decencia. No se puede estar en el arte sin ganas.

Empezó usted a leer asiduamente a los cuarenta años. ¿La lectura de poesía ha mejorado sus temas?

No sé si son mejores o peores. Tengo más facilidad para expresarme y más motivos de inspiración. Leo novela, sobre todo histórica; biografía y filosofía. La poesía es como la ensalada en la comida. Siempre la tengo ahí. La poesía que leo son cuadernos autoeditados, cosas que me manda la gente. La información que te da la poesía hace que vivas feliz y yo busco esa información.

Sus canciones tratan invariablemente de amor. Lleva cuarenta años escribiendo sobre ese tema. ¿No se le agota?

No, ¿por qué se me iba agotar? Las canciones están llenas de metáforas. Se puede decir lo mismo de muchas maneras. No puedo decir que voy a hacer un tema sobre un momento o sobre una cosa.

Tiene usted una pareja estable desde los años 80. No hay cambios.

No tiene que ser una situación concreta. No tienes por qué vivirla, puede ser imaginada. Lo imaginado también es vivido. A veces ‘ella’ es una persona y otras veces, no. Las letras van surgiendo y, cuando llevo varias frases, las interpreto.

¿Escribe poesía?

No. Un poema sería algo incompleto sin música. Sus letras son dramáticas. Vivir el momento no tiene que ver solamente con la alegría. Hay que estar con los pies en el suelo y tener otras emociones. Hay que vivir.

¿Por qué sus canciones tratan de melancolía y frustración?

No me pongo a escribir sobre un tema. Desentierro algo y lo interpreto. No sé dónde está el botón de crear. He estado años siendo incapaz de escribir una frase. Si algo me emociona lo doy como válido.

¿Compone desenterrando?

Hay músicos que son como un alfarero y dicen: "Voy a hacer un botijo". Yo soy como un antropólogo. Busco restos y no sé lo que me voy a encontrar. Voy al estudio con las canciones desarmadas y toda la banda aporta.

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