Estas son las industrias llamadas a impulsar la economía europea

Una mujer en un laboratorio

Europa se encuentra en una posición bastante singular dentro del nuevo panorama geopolítico internacional, y se enfrenta a toda una serie de desafíos únicos que responden a múltiples cambios globales a los que estamos asistiendo en los últimos años. Uno de los más importantes es el auge de China como la futura primera potencia económica mundial, un auge que se está acelerando ante los sucesivos problemas internos de los Estados Unidos.

Europa además se encuentra muy próxima a algunos de los grandes conflictos militares globales de nuestro tiempo. El más evidente es la invasión de Rusia a Ucrania, aunque en las últimas semanas también está cobrando un protagonismo cada vez mayor la guerra de Israel contra Hamás. En ambos casos Europa se ve golpeada por aumentos en el precio de los combustibles, crisis migratorias, y preocupantes disensos políticos.

Todo esto se está traduciendo en lo que todo apunta a que será un nuevo período de recesión en el continente europeo. Europa necesita renovar su industria para encontrar de nuevo su camino en un panorama global repleto de grandes desafíos y grandes cambios que no esperan a nadie. Por suerte, hay múltiples industrias en las que Europa puede apostar para reforzar su impulso económico y dejar atrás la recesión cuanto antes.

Energías renovables

Quizá más importantes sean las energías renovables, que se están convirtiendo en un auténtico salvavidas para Europa en un contexto donde tanto Rusia como Oriente Medio están haciendo valer sus bazas para encarecer los precios de los hidrocarburos. Lo vimos el año pasado cuando la invasión de Rusia a Ucrania disparó el precio del gas natural, y poco después ocurrió otro tanto cuando la OPEP decidió reducir su producción de crudo.

La excesiva dependencia del gas natural y el petróleo de otras regiones del mundo dejan a Europa en una posición muy vulnerable en el panorama internacional. Aquí es donde entra en juego la instalación acelerada de nuevas plantas de energía renovable para reducir nuestra dependencia del gas natural y el carbón. Poder producir nuestra propia energía sin recurrir a otros países abarata sus precios y nos da una independencia política mucho mayor.

Fabricación de baterías y EVs

En la misma línea podemos situar la industria de los vehículos eléctricos y las baterías de litio. Esta industria emergente se encuentra liderada por China a nivel global, pero Europa tiene muchos números para convertirse en uno de los grandes hubs globales de la fabricación de vehículos eléctricos. Por eso ya están instalándose fábricas de EVs y baterías en distintos puntos del continente, desde Alemania hasta Extremadura.

La minería del litio merece un capítulo aparte. en Europa hay numerosos depósitos de litio y de otros metales esenciales para la producción de vehículos eléctricos. Su extracción puede contribuir a impulsar todavía más esta nueva industria en nuestro suelo, pero no está exenta de diversos problemas medioambientales que conviene atajar antes de autorizar nuevas extracciones mineras que puedan poner en riesgo nuestro ecosistema.

Industria farmacéutica

La industria farmacéutica siempre ha sido uno de los grandes pilares de la economía europea. Contamos con algunas de las empresas farmacéuticas más importantes del mundo, incluyendo Sanofi, Bayer, AstraZeneca y Novartis. La tecnología farmacéutica de Europa se mantiene a la vanguardia global, y nos conviene cuidarla para que continúe siendo un motor económico y una importante fuente de generación de empleo.

Especialistas en valoración química, bioquímicos, técnicos de laboratorio, farmacólogos, epidemiólogos, operadores de producción… Son miles los empleos cualificados que nos ofrece esta industria, así que resulta esencial que Europa continúe apostando por las empresas farmacéuticas para salir de este bache.

Semiconductores

Finalmente, las tensiones en torno a Taiwán están causando el comienzo de un auténtico éxodo de plantas de fabricación de semiconductores actualmente operativas en la antigua Formosa. Aunque por el momento no ha ocurrido nada grave en términos geopolíticos, grandes fabricantes de microchips como TSMC están abriendo nuevas plantas de producción en diferentes puntos del globo.

Europa es una de las ubicaciones ideales para abrir nuevas plantas de fabricación de microchips, y por eso TSMC abrirá su primera planta en Dresde con una inversión prevista de más de 10.000 millones de euros. Y no será la única. Además, Europa cuenta con la tecnología de fotolitografía ultravioleta extrema más avanzada del mundo, lo que hace que sea un lugar todavía más propicio para la fabricación de semiconductores.