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"Tenemos reservas para el fin de semana"

La Urbana, en Lugo, incorporó nuevas propuestas a la carta. XESÚS PONTE
La Urbana, en Lugo, incorporó nuevas propuestas a la carta. XESÚS PONTE
Los restaurantes afrontaron el primer día de apertura de los comedores con la satisfacción de la buena acogida entre el público. Numerosos bares también abrieron con el 40% de aforo, aunque muchos esperarán hasta junio

El optimismo define la reapertura al público de los establecimientos de restauración, a los que se sumarán más en los próximos días, así como de muchos bares que no lo habían hecho aún. "La mañana fue algo floja, pero a partir del mediodía hemos estado a tope y la terraza estuvo llena todo el día. Nos estaban esperando. La gente se ha ido contenta y ya tenemos un montón de reservas para el fin de semana", decía Máximo Lafuente, de Yaldara. 

Una valoración similar ofrecía a primera hora Antonio Rodríguez, de La Perdiz: "Abrimos as terrazas o venres pola tarde, o sábado foi máis normal e o domingo traballouse moi ben as bebidas. Hoxe agardamos traballar ben ao longo do día porque é cando abrimos o restaurante». Desde La Oca Antonio Rodríguez Legaspi indicó que "o público está respondendo"

La Urbana celebró su apertura con una nueva hamburguesa, la Urbana Real, y nuevos postres. "Temos un novo sistema de reservas online, priorizamos que o público faiga reservas para que non teña que agardar", explicó Pedro Barrio, gerente del local. 

"Temos un novo sistema de reservas online, priorizamos que o público faga reservas para que non teña que agardar", explican en un local

Comarca de Lugo

"Si me dicen que voy a tener esta clientela todos los días, firmo", indicaba este lunes Alejandro Gómez, regente del restaurante Coto Real, en Rábade. De hecho, el asador llenó su aforo en este primer lunes de apertura, un aforo reducido en poco menos de 40 personas. Todas ellas habían llamado durante las jornadas anteriores, con una petición que emociona por su fidelidad: "Queremos una mesa para el primer día que abráis", cuenta Gómez.

La ocupación de este primer lunes, sin embargo, es mucho menor de la que registraban a comienzos de la crisis. También en el hotel, normalmente ocupado en un 90 por ciento, y ahora tan solo entre el 40 y el 65 por ciento. "Aún así, si me lo dicen hace un mes, no me lo hubiese creído", afirmó Gómez. 

Otros establecimientos emblemáticos ya aprovecharon el fin de semana para abrir sus puertas, tal y como lo marcaba la normativa para ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes. Ese fue el caso del Mesón do Loio, situado en Paradela, a un kilómetro de Portomarín, que también llenó el nuevo espacio disponible de su salón tras dos semanas de ocupación total de la terraza.

Esta empresa también ofrece algunas de las 1.500 camas para peregrinos en la villa, de las cuales ninguna está ocupada. Con una hostelería que vive por y para el Camino, apenas abrireron sus puertas otros cuatro bares de la localidad. Y fueron varios los establecimientos que aún no se animaron a dar el paso en la comarca, entre ellos el restaurante Pereira, en Castroverde. "Coa plantilla que temos, non podemos abrir a medio gas", justificó su gerente, Manel Varela. 

Sarria

El restaurante Roma abrió sus puertas de nuevo. PORTO
El restaurante Roma abrió sus puertas de nuevo. PORTO

"A xente está desexando saír, quere volver á normalidade", comentaban en el restaurante Roma de Sarria. Como en el bar Montecarlo, se había acometido una exhaustiva desinfección y las mesas estaban convenientemente separadas, con geles hidroalcohólicos a desinfección del público. 

En Triacastela solo abrió O Escondite y acudieron vecinos "que estaban desexando que abrira un bar, ter polo menos onde tomar un cafe". En el restaurante Río Loyo de Paradela señalaron que había "ganas, medo e necesidade" de abrir. "Hai que darlle seguridade o cliente", manifestaron. 

Las cartas se vuelven digitales 
Generated by  IJG JPEG LibraryAppleMark"Las expectativas son bastante optimistas", comentaba este lunes Nardo Eiroas, de O Canedo, en Lugo, que abrirá con un aforo reducido del 40%. "Ya tenemos reservas disponemos de cartas con código Qr, y también físicas, de un uso". Este mismo sistema lo utilizaban ya este lunes en Yaldara, en As Gándaras, y asimismo está previsto que comiencen a utilizarlo, entre otros, en el restaurante Campos, que reabrirá este martes. 

Seguridad 
"Temos o selo Q de calidade, facemos seis auditorías ao ano para garantir que se cumpren todos os requisitos de hixiene", explicaba Nicolás Vázquez del restaurante Campos. "Imos ter carta dixital, con códigos QR e de un só uso".

 

A Chaira

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A Arrincadeira, en Castro de Ribeiras de Lea, es uno de los locales que volvió a abrir. EP

Fueron varios los establecimientos de hostelería de Terra Chá y Meira que abrieron este lunes o en esta última semana de mayo al público, como A Arrincadeira, de Castro, donde Vicky Méndez, calificaba de "xenial" la vuelta y destacaba las "estrictas" normas de seguridad e higiene. "Tivemos bastantes clientes, xa tardaba despois de dous meses", explica. 

La mayor parte de los bares y restaurantes de A Pastoriza también reabren estos días. El Xarope volvía a la actividad con más espacio entre mesas y la barra acordonada. "Adaptamos a carta e puxémola nun expositor para que ninguén teña que tocala", explica Sara Pérez, que también colocó dispensadores de gel en la entrada y en los baños y adquirió una máquina de ozono.

La cafetería de la casa de la cultura, Hábitat Cultural Fogar de Maeloc, también reabría sus puertas, sin muchos ajustes por su amplitud, pero con dispensadores de gel, mascarillas y guantes a disposición e los clientes. "Viñeron clientes habituais e alegrábanse moito de vernos, e nós de velos a eles", explicó su responsable, Paula Prado, quien recordó que aún es posible "visitar la exposición de Katova". 

A Montaña

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Primeros clientes del bar y restaurante A Marronda, en Baleira. EP

La falta de movilidad entre provincias determinó que el Cantábrico, en A Fonsagrada, tuviese el lunes el cerrojo puesto. "Dependemos moito da xente de Asturias", comentó José Lombardía. En el municipio abrieron el domingo el restaurante Caldeira y el bar Lúa, y este lunes la panadería y cafetería Iria y el bar Demetrio. Todos estuvieron animados. 

En Baleira solamente fueron dos los restaurantes que abrieron este lunes, A Marronda y Neireo. En el primero no llegaron a servir comidas, pero sí cafés para quien se acercó a comprar la Primitiva. "Nótase moito que a xente aínda ten medo de saír", apuntó el gerente, Jesús García Sarcepa. 

A Ulloa

A pesar de la ausencia de peregrinos, este lunes servían café en la mayoría de los bares de Palas de Rei. En el Bar Central, el escenario cambió por completo. "A xente acostumaba vir xogar a partida, e agora os xogos de mesa están prohibidos, así que non é posible", contó Mónica Gómez, gerente y única trabajadora del local, a la espera de que la situación mejore para abrir el hostal y finalizar el Erte parcial.

En Monterroso muchos locales ya abrieron el fin de semana, como la parrillada Randulfe. "Os clientes apoiáronos moito coa comida para levar, e tamén vindo en canto puideron", comentó Isabel Randulfe. 

Abrir só a terraza era unha perda de tempo. Moita xente botábanos de menos, aquí hai unha clientela fixa que vén todos os días botar a partida

Ribeira Sacra

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"Algún día tiñamos que comezar. Agora hai que ir pouco a pouco, recuperando a confianza da xente", valoró Roberto Quiroga, propietario del restaurante monfortino Lienzo, si bien el ritmo aún está lejos del que había antes del estado de alarma. "Debemos ter paciencia e ir despacio", opina. 

En Chantada, muchos establecimientos funcionan desde el inicio de la fase 1 y el viernes, al estar en una población que no alcanza los 10.000 habitantes, empezaron a acoger clientes. Otros esperaron a este lunes, como la cafetería del Círculo Recreativo e Cultural, conocido como Casino."Abrir só a terraza era unha perda de tempo. Optamos por agardar. Moita xente botábamos de menos. Aquí hai unha clientela fixa, que vén todos os días botar a partida", resaltó. 

A Mariña

Dos amigas compartiendo café en Foz. JOSÉ Mª ÁLVEZ
Dos amigas compartiendo café en Foz. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Aún pueden verse puertas cerradas, pero cada vez menos. La posibilidad de abrir las terrazas dejó fuera de la ecuación a muchos locales, en unos casos porque no tenían y en otros porque no les compensaba por el espacio. La posibilidad de abrir el espacio interior animó un poco más a la hostelería.

En Viveiro y Covas pocos permanecen aún cerrados y a la hora de los vinos o los cafés están muy animados, sin masificación, y los usuarios cumplen las normas de seguridad e higiene. "Cada vez que un cliente entra ao baño hai que limpalo", aseguran desde el bar O Temple de Covas. 

También en Burela se sumaron más locales abiertos y en Foz los del centro de la localidad se van sumando a los de la zona portuaria que ya abrieron las terrazas con el pase a la fase 1. La cafetería Xoiña este lunes sirvió los primeros cafés en más de dos meses. 

La misma tónica sigue Ribadeo con cada vez más puertas abiertas, síntoma de que poco a poco se va recuperando la normalidad y la rutina del café diario, como reconocen algunos propietarios. En los concellos más pequeños, la hostelería también se está convirtiendo en un referente para la tertulias de la tarde después de meses sin poder llevarlas a cabo.

"Tenemos reservas para el fin de semana"
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