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Más de 100 aldeas de la provincia de Lugo se quedaron vacías en los últimos 4 años

Aldea abandonada. AEP
Aldea abandonada. AEP

El creciente abandono del rural, unido al fuerte envejecimiento del que es víctima la comunidad, acentúa la tendencia negativa que se venía dando y sitúa el total de pequeñas poblaciones gallega sin ningún vecino o residente en casi 1.800

A Fornaza, en A Fonsagrada, perdió en 2017 el único habitante que le quedaba. Como O Rego da Pía (O Valadouro) u O Machuco (As Somozas). Son solo algunas de las muestras más recientes de un abandono alimentado por el envejecimiento y la emigración que avanzan imparables en Galicia, devorando la vida de decenas de aldeas cada año.

Los últimos datos oficiales, del Instituto Galego de Estatística (Ige), muestran que a comienzos del pasado año la lista de bajas ya era tan larga que la comunidad acumulaba 1.789 núcleos deshabitados, 175 más que los registrados en 2014. Y el mapa se seguirá vaciando, porque en otros 1.020 solo había un vecino y 1.193 sobrevivían con dos. De todos ellos, 1.933 están en Lugo, que a lo largo de los últimos cuatro años ha visto con pesar como 103 pequeñas poblaciones se quedaban completamente vacías.

Los números dibujan así un futuro en el que Galicia parece condenada a seguir sumando aldeas fantasma a ritmo acelerado, tanto como el que desde el año 2014 las disparó un 10,8% con la incorporación de 175 al censo del abandono. Solo en 2018 sumó 63, aunque los datos son más una referencia que exactos, porque el listado de las entidades singulares de población —como las llama el Ige— va variando. Aun con esas cautelas, lo que está claro es que cada vez hay más núcleos que se vacían y que las iniciativas de recuperación, que existen, no bastan para dar un vuelco a la tendencia. Sobre todo en un territorio tan minifundista como es el gallego.

Nueve municipios de las provincias de Lugo y A Coruña que se pueden recorrer seguidos suman 476 núcleos sin población
 

Aldeas. EPEsa condición, complicada por la dispersión, explica que Galicia concentre casi la mitad de las entidades singulares de población de España —30.246 de alrededor de 62.000— y que, con una crisis demográfica en nivel de alerta, tenga una proporción similar de todas las que están vacías en el Estado, que son más de 3.000. Ninguna otra comunidad se acerca a su posición, porque las siguientes en el ránking son Asturias, con unas 700 aldeas deshabitadas, y Castilla y León, que ronda las 250.

Solo la provincia gallega con más núcleos sin vida, Lugo, supera con sus 795 los acumulados en cualquier otra autonomía. De hecho, hace ya unos años que arrebató esa posición a A Coruña (659). Mientras, Pontevedra cuenta con 169 y, curiosamente, Ourense cierra la lista (166), porque, pese a ser la más afectada por el envejecimiento, es la que tiene menos aldeas en su mapa.

PREVALENCIA EN EL NORTE. El Ige demuestra que no resulta complicado encontrar una aldea fantasma en Galicia. Y llevarlas a un mapa constata que Ortigueira, con 121, no solo es el municipio que pone más fácil la búsqueda, sino también la capital oficiosa de una auténtica zona cero del abandono, que sigue creciendo en el tercio norte de la comunidad y tiene su segunda referencia en As Pontes, con 82 núcleos vacíos.

La comunidad registró una población total de 2.703.149 habitantes, lo que supone un descenso de 6.980 personas

De hecho, nueve municipios de esa área de A Coruña y Lugo que se pueden recorrer seguidos —desde San Sadurniño hasta O Valadouro— suman nada menos que 476 núcleos sin población, un 26,6% de todos los localizados en Galicia. Así, cabe destacar que el 37,8% de las aldeas de Ortigueira se han quedado vacías, una tasa extraordinariamente elevada. En toda Galicia son algo más de un 5%.

PÉRDIDA DE POBLACIÓN. Descenso de habitantes, envejecimiento demográfico y despoblación del rural. Mediante esta tríada, de la que depende en gran parte el número de aldeas abandonadas, se define año a año la evolución de la sociedad gallega. La sangría no cesa, ya que a lo largo de 2017 se produjo a un ritmo de cerca de 20 personas al día. Aunque, al mismo tiempo, cinco de las siete urbes de Galicia experimentaron un aumento de ciudadanos, con Ferrol y Vigo como únicas rupturas de esta tendencia general. En el caso de Lugo, este crecimiento, testimonial, se cifró en 154 individuos.

La comunidad registró una población total de 2.703.149 habitantes, lo que supone un descenso de 6.980 personas con respecto a doce meses atrás, cuando se contaban 2.710.129. Esto es, que el número de gallegos cayó en algo más de 19 cada día. Por provincias, A Coruña y Pontevedra concentran el 76,3% de la población, evidencia de la preponderancia del eje atlántico respecto del interior.
 

Más de 100 aldeas de la provincia de Lugo se quedaron vacías en los...
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