La provincia de Lugo se moviliza contra la violencia machista

Cientos de personas participan este 25-N en actos convocados en numerosas localidades

Distintas localidades lucenses celebraron este viernes numerosos actos con motivo del 25-N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En Lugo, el acto central tuvo arrancó a las 20.00 horas frente a la Subdelegación del Gobierno. Lo convocó el Foro Feminista bajo el lema Se o presente é loita, o futuro será libre.

Akossiwa Gbetsogbe, de Togo, llegó a Lugo hace seis años y este viernes puso voz a la víctimas de violencia de género en el acto organizado por el Concello en la Praza de Santo Domingo, junto al ginko biloba y al monumento que homenajea a las mujeres maltratadas. La joven, de 33 años, leyó el manifiesto que previamente fue consensuado por todas las administraciones públicas de la ciudad, algo que viene sucediendo desde hace años pero que no siempre fue así. Por eso tanto la alcaldesa, Lara Méndez, como la concejala de Cohesión y Dinamización Social, Ana González, señalaron esa "unidade" de la sociedad lucense.

El acto fue más multitudinario que nunca y no solo había representantes de todas las administraciones públicas y de muchos partidos políticos y colectivos de la ciudad, sino también escolares y estudiantes de Secundaria, ya que este año el Concello quiso poner el acento de sus acciones en torno al 25-N en la educación en la igualdad

A Mosqueira, de morado

El jueves, la Praza da Mosqueira se convirtió en el epicentro de los actos organizados por el Concello. Abrió la jornada uno muy simbólico: la creación de un bosque con cintas moradas en el que cada una de ellas recuerda a cada una de las mujeres asesinadas y que cuenta también con cintas de un color más pálido para representar a las víctimas colaterales, las hijas e hijos. 

Por la tarde, y en colaboración con la Asociación de Mulleres Empresarias de Lugo, tuvo lugar una vigilia y suelta de globos luminosos, con el objetivo de visibilizar la situación que sufren muchas mujeres en su día a día, pasando noches en vela porque sienten que ellas y sus familias están en peligro.