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Tres concellos lucenses carecen de oficinas o agencias bancarias

Agencia del Banco Pastor que cerró a finales de año en O Páramo. AEP
Agencia del Banco Pastor que cerró a finales de año en O Páramo. AEP

Vecinos de Ribeira de Piquín, O Páramo y Negueira de Muñiz viajan para hacer sus trámites

Tres municipios de la provincia de Lugo no cuentan con ninguna oficina o agencia bancaria. Los vecinos de Ribeira de Piquín, O Páramo y Negueira de Muñiz tienen que moverse fuera de los límites de su concello para sacar dinero o realizar trámites en el banco, situaciones que evidencian una falta de servicios en los núcleos pequeños que perjudican el día a día de sus habitantes.

En Ribeira de Piquín nunca hubo cajero pero durante años sí existió una oficina que dependió de varios bancos y fue gestionada por diferentes empresarios locales. En el 2015 se perdió el servicio y los vecinos se vieron obligados a adaptarse a la nueva realidad. El taxi se convirtió en el principal aliado de muchos para poder cobrar en un concello donde casi el 50% de la población supera los 65 años.

"Ou iso ou depender dun familiar ou poñerse de acordo cando vai outro veciño, non queda outra", comentan algunos resignados, conscientes de que recuperar el servicio no será tarea fácil cuando "os bancos tenden a concentrarse cada vez máis".

La primera oficina, del BBVA, estuvo gestionada por el padre de Roberto Vidal, responsable de Casa Horacio. "Sobre todo funcionaba para cobrar, para sacar a pensión. Para préstamos e outras xestións tiñan que ir ao banco a outro concello ou esperar a final de mes a que viñese o delegado", rememora Vidal. "Agora todo o mundo vai a Meira a cobrar e de paso xa compran nas tendas de alí. Iso si que se nota", dice este empresario.

Roberto Vidal: "Agora todo o mundo vai a Meira a cobrar e de paso xa compran nas tendas de alí. Iso tamén se nota aquí"

 La oficina del BBVA pasó a depender de Banesto de la mano de José Antonio Artes, de la Ferretería Casa Louro, y años después del Santander, con Antonio Díez, de Casa Santa Comba, el otro bar de Chao de Pousadoiro. "Atendiamos xente todos os días, tiñamos terminal, faciamos operacións, poñiamos cartillas ao día... pero a decisión foi unilateral do banco e houbo que pechar" recuerda el que fue el último gestor.

Desde el Concello se realizaron varios intentos y contactos con varias entidades bancarias para hacer un servicio de banca móvil que se desplazase a Ribeira de Piquín. Incluso se ofreció la posibilidad de ceder locales municipales para montar algún cajero o dispositivo electrónico, pero no se llegó a ningún acuerdo.  

El municipio de O Páramo, por su parte, perdió el pasado mes de noviembre la agencia del Banco Pastor. Esta había abierto sus puertas hace unas tres décadas en el campo de la feria y era la única entidad bancaria con la que contaban los parameses.

El cierre se produjo un año después de que Santander anunciara la absorción de Banco Popular y Banco Pastor, con lo que llegó la desaparición de algunas oficinas. "Os veciños din: ‘Xa non tiñamos nada e agora menos’". Así resume el sacerdote de O Páramo José Manuel Castro Alba la reacción de residentes en el concello ante la pérdida de este servicio. No se trataba de una oficina bancaria, por lo que si querían llevar a cabo algunos trámites ya tenían que desplazarse a otras localidades. Por ello, cree que el cierre "non afectou moito porque xa non se podían facer moitas cousas".

José Manuel Castro Alba: "O peche non afectou moito porque non se podían facer moitas cousas. Moitos xa operaban con outros bancos"

"Moitos xa operaban con outros bancos e desprázanse a Portomarín e A Pobra de San Xiao. Xa non prestaba moito servizo e cada vez menos", apunta.

Internet aparece como una solución a estos problemas, aunque esto es algo más complicado entre las personas de edad avanzada, que suponen una parte importante de la población del concello de O Páramo.

La situación en Negueira de Muñiz es parecida a la de O Páramo y Ribeira de Piquín, si bien el impacto en sus habitantes es menor debido a la falta habitual de este y otros servicios en el municipio. "Houbo unha sucursal do Banco Pastor no seu día, hai xa uns 20 anos. Pero abría cando lle parecía, só polas tardes e moitos días nin eso. Non a botamos de menos porque aquí a xente ten que ir facer todo á Fonsagrada, entón toma as xestións no banco como unha cousa máis que facer aló", cuenta Manuel López, antiguo tratante de ganado y teniente de alcalde de la localidad.

La escasez prolongada, eso sí, no debería ser una excusa para que una persona tenga menos derechos que otra por el mero hecho de nacer en sitios diferentes. 

Tres concellos lucenses carecen de oficinas o agencias bancarias
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