viernes. 22.01.2021 |
El tiempo
viernes. 22.01.2021
El tiempo

Las caras amarga y amable de la nieve

Patrullas de la Guardia Civil que participaron en el dispositivo de búsqueda del hombre desaparecido en Os Ancares. EP
Patrullas de la Guardia Civil que participaron en el dispositivo de búsqueda del hombre desaparecido en Os Ancares. EP
Equipos de rastreo hallan, tras once horas de búsqueda, a un septuagenario que se perdió de noche en Os Ancares ►La accesibilidad en vías principales y la meteorología propician los viajes a la montaña para disfrutar del manto blanco

La nieve mostró este miércoles su cara amable a miles de lucenses y visitantes que disfrutaron de su vertiente lúdica, pero también exhibió su lado amargo para los esforzados protagonistas de la búsqueda, en vehículos todoterreno y la mayor parte de los trayectos a pie por zonas intransitables, de un septuagenario de Cervantes que se perdió de madrugada en Os Ancares. La localización de Manuel Arias, O Barbas de Corneantes, se produjo tras once angustiosas horas de rastreo. Arias presentaba síntomas de hipotermia y estaba desorientado, por lo que lo trasladaron al centro de salud de Navia para una revisión y avisaron a sus hermanos.

Este hombre se desorientó después de que un coche lo dejase al inicio de la pista que va de Murias do Camiño a Pando, al no poder seguir a causa de la nieve acumulada. Esta vía discurre paralela a la carretera de Navia a Piornedo, cortada a causa del derrumbe, y sirve de acceso al domicilio del anciano en Corneantes.

Manuel Arias estaba a unos cuatro kilómetros de su casa cuando se extravió y una patrulla del Seprona le encontró hacia la una de la tarde, en un monte situado entre Moia y Liñares, en Navia de Suarna, a unos veinte kilómetros del punto donde se bajó del coche, aunque la distancia que recorrió fue mucho mayor.

Con el paso de las horas aumentaba la preocupación y se comenzaba a temer por la vida de O Barbas de Corneantes, "que pasou a noite mollado e con frío. É un home forte. Outros máis novos non aguantarían", indicaron integrantes del grupo de Protección Civil cervantego.

El anciano caminó bajo un frío gélido, con temperaturas bajo cero, y cargando un macuto en el que llevaba comida que compró la tarde anterior en Navia, a donde fue andando, ya que no tiene carné de conducir.

Pasaban ya de las dos de la madrugada cuando el propio afectado llamó primero a los servicios de urgencias médicas del 061 y, acto seguido, a las emergencias del 112 de Galicia. Les comunicó que se había perdido tras tomar la pista por la que iba hacia a su domicilio. Personal del 112 trató de geolocalizar su posición mediante diferentes aplicaciones, pero Manuel señaló que tenía problemas de visión para manejar del móvil y activar la información necesaria para facilitar las coordenadas del lugar donde se encontraba. Fue entonces cuando se solicitó la colaboración de voluntarios de Protección Civil de Cervantes, del GES de Becerreá y de tres patrullas de la Guardia Civil, que envió a agentes de los cuarteles de Pedrafita y Becerreá y a efectivos del Seprona.

Personal de Protección Civil de Cervantes, que por cercanía llegó primero a la zona, contactó por teléfono en una ocasión con el desaparecido, sin que les aclarase su ubicación. Cerca de las 05.00 horas, el móvil dejó de dar señal.

Manuel se salió de la pista de Murias do Camiño y se movió en otra dirección hasta otro vial, de unos nueve kilómetros, que casi recorrió dos veces antes de internarse en una zona de monte. Los rescatadores perdieron su rastro unas horas, pero lo recuperaron cerca de Cereixido, un núcleo abandonado de Navia. Los todoterreno tenían dificultades para pasar, por lo que se solicitó un tractor con cuchilla quitanieves al Concello naviego. A partir de ahí, el despliegue siguió por el Camiño Vello de Moia a Liñares, donde lo encontraron unos guardias que rastreaban a pie.

El dispositivo contó con el apoyo de vecinos de los pueblos, conocedores de la zona. El esfuerzo fue importante. Los equipos cubrieron una amplia área de las zonas altas de Navia y Cervantes y tuvieron que caminar sobre la nieve gran parte de los trayectos.

Aspecto de una calle de A Fonsagrada. TANIS
Aspecto de una calle de A Fonsagrada. TANIS
 

SAMOS. Los dos únicos vecinos de Chaos, en la parroquia samoense de Louzará, también viven la cara amarga de las nevadas. Pese a las denuncias efectuadas, el matrimonio sigue sin poder sacar el coche de casa desde día 28, al no tener limpios los accesos.

La mujer camina un kilómetro para coger un coche que la lleve al ambulatorio para hacerse curas por una quemadura.

La nieve atrajo a muchas personas a O Cebreiro. EPABARROTE. Pero la nieve también constituye un indudable atractivo turístico. Aunque el día comenzó con los termómetros a siete bajo cero, la temperatura diurna era agradable en Pedrafita. "Con sol e as vías principais despexadas, é unha xornada ideal para vir a disfrutar da neve", comentó el alcalde, José Luis Raposo.

Los visitantes llenaron O Cebreiro y la capitalidad municipal. "Tanto onte coma hoxe houbo moita xente", indica José Núñez, de la tienda Grialia.

La nieve atrajo a muchas personas a O Cebreiro. EP

Mireia Rodríguez, del Hostal Piornedo, resaltó que se vivieron unas Navidades "muy buenas, con mucha afluencia todos los días, aunque quizá hoy –por el miércoles– sea el día más espectacular, con un manto de nieve de casi un metro y un ambiente soleado. El paisaje es increíble".

Las heladas, que dejaron hielo y nieve dura, complicaron la circulación en vías locales en los puntos más altos de A Montaña, lo que obligó a echar toneladas de sal, al igual que en Muras, donde trabajaron servicios municipales, de la Xunta y la Diputación.

Las caras amarga y amable de la nieve
Comentarios