El área que cubría el GES de Becerreá tuvo 24 siniestros con heridos este año

Hubo cinco fuegos en casas en esta zona oscura de emergencias que abarca siete municipios
Protesta ante el anuncio de la supresión del GES de Becerreá. ADRA PALLÓN
photo_camera Protesta ante el anuncio de la supresión del GES de Becerreá. ADRA PALLÓN

Son ya siete los meses transcurridos desde la supresión del Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) de Becerreá, que convirtió a siete municipios de A Montaña en una zona oscura, que es como se denominan las áreas a las que los servicios de socorro tardan en llegar más de media hora. Los Bomberos de Sarria se encargan de atender este espacio geográfico accidentado y con una población de 13.000 vecinos muy dispersa, aunque su base se encuentra a más de 40 minutos del municipio becerrense. Además priorizan las intervenciones en su entorno más cercano. En este periodo hubo 24 accidentes de tráfico con heridos y cinco incendios urbanos en la zona que cubría el GES, cuyos integrantes eran casi siempre los primeros en llegar por su proximidad a los lugares donde se producían los incidentes.

De esos 24 accidentes con heridos de este año, seis ocurrieron en el municipio de Castroverde, cinco en Baralla, cuatro en Cervantes e idéntico número en As Nogais, dos en Becerreá y otros tantos en Pedrafita, y uno en Navia. En el termino barallés hubo tres incendios que afectaron a viviendas, uno en Navia y otro en Becerreá.

El regidor de Becerreá, Manuel Martínez, justificó la desaparición del servicio por la negativa del personal a efectuar trabajos de desbroce

Marta Carballo, una de las once integrantes del GES despedidas por el Concello becerrense el pasado 31 de diciembre, recuerda que vecinos de este municipio escribieron cartas a la alcaldía para que no suprimiera el servicio. En el mismo sentido se pronunciaron profesionales de las fuerzas de seguridad, como la Guardia Civil de Tráfico, por la inapreciable labor del GES cuando era necesario excarcelar heridos en accidentes.

El regidor de Becerreá, Manuel Martínez, justificó la desaparición del servicio por la negativa del personal a efectuar trabajos de desbroce y otras tareas y a la existencia de enfrentamientos internos. Marta Carballo lo niega. "Sempre houbo un bo clima de traballo e faciamos as tarefas encomendadas, aínda que non fosen da nosa competencia. Só pedimos que houbese dous membros do GES no pobo ou nas inmediacións para que estivesen localizables cerca da base co fin de dar prioridade ás emerxencias", indica. La exintegrante del GES precisa que, a veces, recibían avisos de emergencia cuando trabajaban en lugares sin cobertura o lejos de la capitalidad.

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